¡Hola! ¿Alguien va a fomentar el uso de la bicicleta o el patinete para evitar los contagios?

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Hola Alguien va a fomentar el uso de la bicicleta o el patinete para evitar los contagios
Fotomontaje bicicleta-plegable - Foto de archivo.

Hace unos días publicábamos una opinión personal sobre como nos comportaremos cuando volvamos a ser «libres» de nuevo.

Ya han pasado mas de dos semanas desde entonces, y las previsiones de la duración del confinamiento que se esperaban, se están cumpliendo. Este durará al menos otras dos semanas más. Puede que más…

Bien, a estas alturas de la película ya deberíamos saber que esto no solo depende de que estemos 15, 30 o 50 días todos encerrados en casa y ya. La cosa va para largo, con menores restricciones que hasta ahora, pero no tiene fecha de caducidad fija, más aún cuando la vacuna tardará según las previsiones más optimistas algo mas de un año.

La idea, copiada de otros países, y haciendo caso a los expertos en la materia, es ir volviendo poco a poco a la vida «normal» (siempre entre comillas, porque no será como antes).

Esto quiere decir que se ira reactivando la economía y los puestos de trabajo según la necesidad o según el nivel de riesgo de contagios colectivos que suponga dicha actividad laboral.

Todos pudimos ver como los primeros días, cuando estaba permitido ir a trabajar y no se habían cerrado la gran mayoría de empresas, las aglomeraciones en el transporte público continuaban.

Metros, trenes y autobuses, entre otros, registraron las mismas aglomeraciones de pasajeros que cualquier día normal de hace unos meses. A algún iluminado se le ocurrió que bajar la frecuencia y el número de trenes o autobuses era la solución ya que muchos trabajos ya habían decidido cerrar y habría menos pasajeros. Todo por la pasta…

Las últimas investigaciones sobre el virus han afirmado que este puede sobrevivir sobre algunas superficies durante días, en concreto en plástico o metal donde más. Superficies de las que están compuestas la mayoría de transportes públicos, sin contar con los acolchados de los asientos, donde este duraría algunas horas.

Estas investigaciones también establecen que en lugares cerrados, como pueda ser un vehículo de pasajeros, una estación, incluso un coche con varias personas (o dentro de tú propia casa), el virus puede flotar por el aire si alguna persona infectada tose, estornuda o incluso sencillamente al hablar, expulsa las denominadas «goticulas».

La transmisión aérea es posible, pero han de darse ciertas particularidades, y donde más riesgo existe es en lugares cerrados o cerca de otras personas, incluso si están a más de dos metros nuestra.

Puedes echarle un ojo a este vídeo sobre como los Coreanos se enfrentan al virus:

Bien, dicho esto, y volviendo a viajar en el futuro unas cuantas semanas, cuando podamos volver a nuestra rutina diaria, la gran mayoría optará por utilizar el vehículo privado para intentar llegar de su casa al trabajo o de su casa al comercio, o de su casa a cualquier lugar y vuelta, con el fin de evitar las aglomeraciones del transporte público y al virus, el cual seguirá estando por todas partes.

En otros países del mundo, donde también se ha instado a la población a quedarse en sus casas, los que podían salir a la calle por considerarse trabajadores de los servicios básicos que todos conocemos, se les ha invitado a evitar el transporte público, por el riesgo de contagio que ello supone.

La solución de muchos de estos países ha sido fomentar el uso de la bicicleta, y al igual que sucediese con los talleres de coches para transportistas durante este estado de alarma, en estas ciudades tiendas y talleres de bicicletas están también considerados servicios básicos y pueden abrir con ciertas limitaciones sanitarias de seguridad

Sin ellos, la gran mayoría de la población que permanece activa no podría reparar o comprar repuestos para sus bicicletas, para su medio de transporte.

Si ya se están contagiando dentro de los hospitales, si le sumamos los posibles contagios fuera de estos, la cosa no pinta muy bien.

En Londres se ha comenzado a prestar bicicletas por las diversas empresas del sector ciclista, totalmente gratis para los sanitarios que así lo soliciten, evitando tener que desplazarse cada día a su puesto de trabajo en el transporte público. También otros materiales esenciales como son candados, cascos o guantes.

Otras ciudades han optado por cortar directamente al tráfico motorizado diversas carreteras, ahora prácticamente sin coches, para facilitar el uso de la bicicleta y los desplazamientos a pie, con el fin de garantizar la distancia de seguridad de dos metros con otras personas en las vías públicas más concurridas.

¿Y en España que se ha hecho por fomentar el uso de la bicicleta?

Desde los vigilantes de balcones y ventanas, que gritan, insultan e increpan a toda persona que ven desplazándose en bici por la calle, pasando por la vigilancia intensiva de los agentes del orden, priorizando sus miradas sobre ciclistas frente a otros que van a pie o en coche, o el cierre de todas las estaciones de bicicletas y patinetes de alquiler que inundaban nuestras calles antes de todo este jaleo.

Varios sanitarios o trabajadores de supermercados son los que ha publicado su situación personal, en la que han tenido que dejar de utilizar la bicicleta para dirigirse a sus centros de trabajo, porque la gente les increpaba por la calle y las ventanas, haciendo lo propio conductores en la carretera y como vimos, incluso algunos agentes del orden.

¿No sería más fácil y eficiente contra el virus, poner a disposición de aquellos que nos están salvando la vida, todos esos vehículos de movilidad personal (bicis y patinetes) con el fin de evitar el transporte público?

Miles de bicicletas, patinetes y bicicletas eléctricas paradas en almacenes municipales y privados pudiendo estar al servicio de todos y salvando vidas.

Y luego esta la otra situación. Cuando todos volvamos a la calle. Y aunque lo hagamos de pocos en pocos, según el gobierno lo vaya permitiendo por sectores, ¿se seguirá fomentando el uso del transporte publico o el coche privado frente a la bicicleta?

Esto no solo trata, como pretenden algunas asociaciones nacionales, de ayudar al sector ciclista con vistas al la pronta recuperación económica, sino de ayudar a todos los sectores, y a toda la población.

Está muy bien pedir para uno mismo («el YO, el A MI…»), y cada uno tendrá su situación personal, a cada cual más complicada, pero por el momento, y aunque así debería ser siempre, esta lucha nos concierne a todos como sociedad, y, o remamos en la misma dirección, o nos esperan días muuuuy largos.

Tan largos como explica Luis Enjuanes, virólogo y director del laboratorio del CNB-CSIC:

Los de abajo, entre los que estamos nosotros y seguramente tú, o nos ponemos las pilas para exigir que las cosas vayan cambiando en favor del uso de la bicicleta como medio de transporte en las grandes ciudades, o volveremos a caer en los mismos errores de siempre.

¿No habrá algún sociólogo, virólogo, experto, o persona pública de este gobierno o del que sea que abra la puerta, y diga públicamente en todos los medios, que el uso de la bicicleta en las grandes ciudades evitaría muchos contagios?