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Las bolsas de manillar para bicicletas de carretera y Gravel es lo más absurdo que podrás ver

Colocar bolsitas colgando del manillar en las bicicletas de carretera o gravel, la última de las modas que llegan con calzador al ciclismo.

La industria de la bicicleta sigue intentando re-inventarse poniendo en el mercado productos que en realidad no vienen a cubrir ninguna necesidad de los ciclistas, en principio.

Productos con muy pocas utilidades (por eso de no decir con ninguna utilidad), tenemos muchos.

En la serie de artículos de «sujétame el bidón» o «llámame tonto» tienes algunos ejemplos.

Desde hace algún tiempo, algo menos de dos años, estamos viendo frecuentemente intentar meter con calzador las famosas bolsas de manillar, sea cual sea su variante, para ciclistas que utilizan bicicletas de carretera, Gravel, e incluso mountain bike.

Ojo, que para realizar viajes, desplazamientos urbanos o paseos de todo tipo en bicicleta, las bolsitas tipo San Bernardo (como el perro de Heidi), son la mar de útiles.

Pero todo esto choca con el ciclista deportivo, sobre todo los mencionados de carretera y Gravel, donde desde las zapatillas, pasando por la bicicleta con todos sus componentes, hasta llegar al casco, se han gastado un dineral en que todo sea «aero». Y todo ello por llegar a casa 40 segundos antes, en el mejor de los casos.

Nos gastamos un dineral para comprar la mayoría de componentes y accesorios «aero», y luego colocamos una voluminosa bolsa colgada del manillar…

Si viste este artículo sobre la aerodinámica de las diferentes bolsas de bikepacking y su colocación en la bicicleta, sabrás que todo lo que coloques en ella, hará que ofrezca, a priori, más resistencia al viento.

Como es lógico, en la parte delantera, donde los manillare aero se han puesto de moda ya hace unas cuantas temporadas, colocar una de estas bolsitas de manillar, no es lo más adecuado, aerodinámicamente hablando.

Tampoco lo es ir cogiendo y dejando cosas de dicha bolsa mientras pedaleamos, sobre todo si vamos por carreteras abiertas al tráfico o compañeros cerca.

Con todo el espacio que tiene la bicicleta, tanto en el triángulo principal, donde además de dos bidones de agua, caben infinidad de bolsas de todos los tamaños, o mejor aún, detrás del sillín, donde podemos colocar bolsas desde los 0,2 litros, hasta los casi 20 litros, poner nuestros bártulos colgados del manillar…

Si al menos las bolsas de manillar tuviesen forma aerodinámica, podría colar. Pero mejor no darles ideas…

Sobre el tubo superior del cuadro de nuestra bicicleta también suele haber espacio suficiente para una bolsa, ya sea pegada a la potencia o a la tija de sillín.

Seguramente, las bolsas de manillar tengan más utilidades que se nos escapan (claro está que viajando en bici son más que necesarias), pero en un mundo de «ciclismo aero«, que nos intenten vender la moto de colocar una de estas bolsas tipo perro San Bernardo, no cuela…

¿Y tú, eres de los que se ha pasado a la moda de llevar bolsita en el manillar de la bici?

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