Crónica BTT Rei Cintolo por Silvia Blanco ( Iberobike – BH Bikes by Atika)

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Hay días en los que, nada más levantarte de la cama, sabes que vas a sufrir… y el 7 de Mayo fue uno esos días fantásticos! Jajaja. Los rumores decían que este año el Rei Cintolo se superaba a sí mismo, tanto en belleza como en dureza, y lo cierto es que después de vivirlo puedo dar fe de esta realidad.

El sábado nos desplazábamos a Mondoñedo, para enfrentarnos a la primera prueba del Open de Maratón, y los del Club Ciclista 7 Voltas no nos lo iban a poner nada fácil. 70 Kms repartidos en dos vueltas, con un acumulado de 2.600 metros, que no dejarían indiferente a nadie, poniendo a prueba cabeza y piernas.

Llegaba el domingo y, tras un buen desayuno, nos dirigimos a la Plaza de la Catedral, escenario que acogería la salida y llegada de los más de 200 participantes; las elegantes escaleras de piedra nos miraban amenazantes, ya que serían un obstáculo que sobrepasar en cada una de las dos vueltas… eso para los que consiguieran llegar hasta ellas! No tenía muy claro si el atrevimiento me permitiría tirarme o si al final la cautela se apoderaría de mí, pero tras pensarlo un rato, agarré la Ultimate y dejé que ella me guiara… y vaya si lo hizo, que subidón!!! Los escalones ya eran míos! Ahora tocaba sobrevivir al resto…

A las 9:30 dan la salida, y los galgos arrancan a toda pastilla; procuro aguantar un rato en grupo, pero pronto llegarán los repechos que me obligarán a soltar. Las piernas queman en las primeras subidas, que llegan casi sin tiempo a coger aliento, pero mi cabeza me dice que con los kms las cosas mejorarán… o no? Intento mantener un ritmo cómodo, sin forzar demasiado, pues al parecer nos esperan 14 kms de subida continua.

Al principio, el terreno es rompepiernas, con repechos constantes y cortas bajadas, lo que me permite ir recuperando un poco… Pero pronto lo bueno se acaba, y llegan las interminables rampas del infierno! Subida por el camino de Santiago, haciendo penitencia por nuestros pecados, con repechos donde la pendiente obliga a hacer continuas eses para no tener que bajarse de la montura. La infesta nos deja a todos sin aliento, con sus más de 3 retorcidos kms, que en este día se ven endurecidos por el intenso sol.

Mis fuerzas van al límite, y empiezo a venirme abajo con estas malas sensaciones, todavía falta mucho y no sé si podré superarlo. El terreno empieza a suavizar algo, aunque todavía sigue ascendiendo, pero ahora permite recuperar velocidad y nos regala algunas zonas rodadoras. Tras varias subidas cortas, llegamos al avituallamiento, donde consigo reponer algo de energías para encarar lo que queda de subida. Y, por fin, tras coronar el punto más alto, empieza la diversión… hermosas trialeras, donde dejarse llevar y conseguir respirar después de todo lo sufrido! Las disfruto al máximo, y consigo encarar los últimos repechos con soltura, antes de dirigirme hacia Mondoñedo para iniciar la segunda parte de la carrera.

Me tiro por las escaleras, decidiendo todavía si seguir o quedarme a medias, pero los ánimos de los presentes me incitan a continuar, así que pillo el botellín que me pasa Tania y me dirijo a la muerte absoluta! Esta segunda vuelta tiene distinto trazado al inicio, empezando por un duro repecho de hormigón que nos quita las ganas de seguir adelante.

Tras unos breves kms de sube-baja, volvemos a enlazar con el recorrido inicial, sabiendo que cada km es uno más de descuento. Aquí empieza el verdadero calvario, aunque no solo para mí, pues por el camino voy adelantando cadáveres que ya no tienen fuerzas ni para hablar… Mi ritmo es lento, muy lento, pero constante, y poco a poco voy completando esta primera subida impactante, pensando que a partir de aquí será más llevadero. Pero a pesar de la disminución de pendiente, mis piernas no van y mi cuerpo parece querer frenar, pero ahora que hemos llegado aquí, no puedo perderme lo mejor de la ruta, las trialeras finales! Jeje. Y así, sin saber cómo, consigo completar los 70 kms… eso sí, más muerta que viva!!!

Felicitar a la organización por el increíble recorrido (a pesar de la dureza extrema), los avituallamientos de 10 y la tremenda comilona final! Para chuparse los dedos! Y enhorabuena a los campeonas y campeonas que conquistaron los montes del Rei Cintolo! Lo único que se echó en falta fue la presencia de Victorio, pero hasta que consigan clonarlo, habrá que compartirlo… jajaja.