Crónica Mediterranean Extrem 2017 ¿Demasiado dura? … ¿O eres tú el blando?

362

Cuando te lo “cascan” así en su presentación de la carrera solo tienes dos opciones; Asumir que eres un “blandito” y no vas. O te apuntas y te dices a ti mismo que al menos debes intentarlo para que nadie te lo llame. ¿¿¿¿A mi blandita???? ¡¡¡Jamás!!! jejeje
Y es que la Mediterranean Extrem no es apta para cualquier ciclista que no haya entrenado desnivel y técnica durante los meses previos a la prueba ya que en algunos momentos te pondrá entre la espada y la pared por sus etapas largas, exigentes y técnicas. Pero si consigues hacer un buen entreno y durante las etapas no sucede ningún contratiempo podrás decir que has terminado, en mi opinión, una de las carreras por etapas más brutales de nuestro panorama nacional. Si te gusta el mountain bike del bueno… ¡¡Esta es tu carrera!!

Jueves (Precarrera…la que se avecina)

Como a mí me gustan los retos como este y aunque no sea ninguna experta en nada, si se valorar donde hay calidad, allí nos plantamos unos cuantos amigos el jueves por la tarde para recoger dorsales, entregar maletas, hablar con amigos que hacía tiempo no veía y saludar a todos los que durante tres días iban a ser nuestra gran familia. La MedXtrem no solo es una carrera por etapas, también es un lugar de convivencia ya que durante la prueba duermes, desayunas, pedaleas y se cena todos juntos. ¡¡Perfecto para una chica como yo que habla por los codos incluso cansada!! jejeje

Después de pasar una tarde ajetreada con todos los preparativos y una buena cena con los amigos, nos fuimos corriendo a dormir a casa de Javi Andreu ya que la primera etapa empezaría a las 6.30h de la mañana y había que pegarse un buen madrugón para desayunar algo e ir a la salida a dejar las últimas mochilas. La organización se encargaba de llevarte todo al siguiente punto; Morella. Pueblo precioso para visitar quien no lo conozca y sede de la carrera durante los dos siguientes días.

Viernes (1ª Etapa 132km. 3800+)

5.15h Suena el despertador. ¿¿¿Ya???.  Vestidos y habiendo verificado que no llevamos el maillot del revés de lo dormidos que estábamos, desayunamos lo que entraba a esas horas, mochilas a la espalda y a la salida… Algunos de nosotros más nerviosos que otros, llegamos al arco de salida donde estaban todos con los focos puestos en las bicis y preparados para lo que tocaba. ¡¡¡Rutón de los buenos!!!

Dieron la salida no especialmente rápida ya que sabíamos que sería una etapa larga y había que tomárselo con relativa calma para llegar con fuerzas.

Empezamos a subir una cantera totalmente de noche…pero sabías que ibas por el buen camino, porque poco a poco te acercabas al paso de un puente donde nos esperaba un grupo de músicos que a ritmo de tambores nos daban ánimos junto con algunos de la organización que también estaban allí pegándonos gritos; ¡¡¡¡Vamooooosssssssssss arriba chicos!!!!
¡¡¡Se me pusieron los pelos de punta!!! … ¡Y el pulso me subió a mil porque sin quererlo me dio un plus de fuerza que sin ellos no hubiera tenido! Jejeje ¡¡Gracias por ese detalle!!

Empezó a amanecer y el cuerpo fue calentando poco a poco. Tenía muy claro que el objetivo de esta carrera era prepararme para mi gran reto en Julio (Ironbike), así que la estrategia era acumular kilómetros, desnivel y experiencias en cada una de las etapas. ¡Y vaya si lo cumplimos!

Cuando llegue a esta carrera tenía mis serias dudas de si lo conseguiría. Sentía que el entreno no había sido suficientemente bueno y quizás no disfrutaría de las etapas. Pero a medida que iban pasando los kilómetros me daba cuenta que todas las rutas con amigos durante estos meses atrás, habían surtido efecto. Así que empecé a utilizar una estrategia muy simple y de “supervivencia” en estas carreras; mi meta sería el siguiente avituallamiento para no complicar demasiado mi cabeza y pensar en objetivos cortos.

Aquí las subidas son duras y muchas de ellas técnicas que te hacen pasar por varios estados mentales a lo largo de la etapa (subidón/bajón. Estado Bucle). Las pistas no son llanas y bien “aplastaditas”, sino que son graba rota que te hace avanzar con mayor esfuerzo y que te van desgastando poco a poco. Por no hablar de las piedras, los pasos de ríos, las calzadas romanas, los escalones interminables o los avituallamientos que te los encuentras casi todos en lo alto del pueblo… De ahí su nombre de Castellón “de la Plana”… ejem… jejeje

En definitiva la sensación que se tiene es de subir, subir y subir a lo largo de toda la etapa o de ir jugándotela en cada bajada. ¡Para mí todo un reto y un disfrute a la vez! ¿Quién dijo que somos blandos? Jejeje

Hay dos cosas con las que me quedo de esta etapa (además de la llegada que siempre da subidón…jeje)… aunque podrían ser muchas más.

La primera es que, cuando estas en una carrera como esta y tu idea es vivir la experiencia al 100%, te das cuenta que el reto cobra más sentido cuando compartes momentos buenos, malos, risas, ánimos, lloros, subidones, bajones…

Este fue el caso porque en el tercer avituallamiento me encontré a mi compañero Omar quien me dijo que había ido hasta ese momento “un puntito” por encima y que a partir de ahí se lo quería tomar con más calma así que sin querer nos encontramos rodando juntos, no sin antes hablar claro que si alguno de los dos rodaba más rápido, continuara.

A partir de ahí, nos fuimos juntando con los que también serían nuestros compañeros de carrera a lo largo de las etapas; David y David Picañol.

¡Creo que me junté con el mejor grupo y mejor buen ambiente de la carrera! Las risas y los buenos momentos no nos faltaron, pero sobre todo porque hicimos una gran piña. Terminar con ellos la etapa fue un plus de energía para afrontar el resto de los días y sobre todo no quemarme para llegar a la última con ganas y fuerza.

Y el segundo momento increíble con el que me quedo es con los compañeros de la organización; Pascual y Enrique.

Sin saberlo, me estaban esperando (ya ni me acuerdo en qué kilómetro pero sé que pasaban los 100km) en mitad de un sendero para pegarme gritos de ánimos, hacerme alguna “fotillo” sufriendo y darme un abrazo aunque con la emoción solo acerté a alargar mi brazo para agradecérselo a los dos. Ufff sois geniales de vedad… si esta carrera para mi es tan especial es porque el valor humano es enorme. Todos y cada uno de ellos habéis hecho que haya terminado con una enorme sonrisa. Y así fue como terminamos. Con una gran, gran sonrisa:

Fue increíble este momento y todo lo vivido en la etapa….

Cuando llegué al Polideportivo para descansar, estaba el gran STAFF de Compex (Salva y Marga) esperándonos a todos para poder relajar nuestros músculos y como siempre disfrutar de su compañía y risas. ¡¡Hicisteis un gran trabajo con todos nosotros para que funcionásemos cada día!!

Además la organización dispone de colchonetas bien equipadas a los participantes que duermen en el Polideportivo para que podamos descansar a gusto, además de múltiples enchufes de luz para poder recargar los GPS, móviles, luces, etc. para que estén preparados al día siguiente. Una persona se encarga las 24 horas del día de velar por nuestra seguridad y la de nuestras bicis. Chapeau!.

Sábado (2ª Etapa 66km. 2200+)

La Etapa comenzaba a las 9h de la mañana y yo empezaba con mal pie. No había pegado ojo en toda la noche. La suma del cansancio junto con una caída que tuve al inicio de la etapa anterior que me dejó dolorida, una mala elección escogiendo saco de verano y no de invierno (en el Polideportivo estábamos a 1 grado por la noche) y los ronquidos de los que estábamos allí hicieron que me levantara igual que me había acostado. Hecha polvo…

De esta guisa y con ojos de sapo (menos mal que llevamos gafas de sol y se camufla jeje) y con el cuerpo raro de no dormir nos plantamos en el arco de salida sin arco ya que la organización había estimado oportuno quitarlo por las fuertes rachas de aire que había.

Creo que todos estábamos rezando para que ese aire pegara de culo y no de cara. Era impresionante como arreciaba…

Salimos de Morella bajando unos escalones a todo trapo animados por todas las personas que estaban allí viéndonos y la propia organización.
Sabíamos que tocaba una primera bajada de casi 8 kilómetros para luego encarar la primera de las subidas.

Nos comentaron que una vez arriba tendríamos que desmontarnos de la bici y bajar a pie algún que otro paso peligroso para más tarde bajar unos escalones de calzada romana que si te atrevías, se hacía entero…. ¡Impresionante bajada nos metieron!

¡¡¡A partir de ahí el festival de subidas y bajadas no paró!!! Todavía recuerdo la subida a la Garumba y las vistas… ¡madre mía que rutón!

A pesar de ser la etapa más corta me costó mucho, quizás motivado por el sueño acumulado ya que tuve varios momentos en los que con el esfuerzo sentía una cierta bajada de tensión. ¡Creo que mi cuerpo estaba pidiendo a gritos tirarme un ratito al sol y dormir! jijijiji

Poco a poco conseguimos hacernos con la etapa y gracias a Omar y los “Davides” los kilómetros se hicieron más amenos con las charlas y las risas que nos echábamos juntos. Lo cierto es que sin ellos la MedXtrem no hubiese sido como fue… Una experiencia única.

Una vez en el Polideportivo, nos esperaba Compex para recuperarnos de la etapa. Luego cena con el CompexTeam con quienes no faltaron las risas… estos son los ratitos que van sumando…

Domingo (3ª Etapa 123km. 2600+)

Desde Morella salíamos a las 7h de la mañana con las mismas rachas de aire del día anterior y algo más de frío. ¡La sola idea de saber que en unas horas veríamos el mar después de estos días de esfuerzo ya era motivo suficiente como para salir y pedalear 123km! ¡¡Esto se acaba!!

Había descansado 5 horas, ¡Todo un lujazo!. Así que estaba casi en mis plenas facultades para hacer el recorrido decentemente y apretar para llegar cuanto antes a la deseada playa.

A pesar de los kilómetros de la etapa la sensación era que íbamos a volar ya que parte del recorrido transcurría por pistas y sendas rápidas menos las dos “tachuelas” del kilómetro 60 y el temido Bartolo pasado el kilómetro 100 que marcarían la jornada.

Volamos de grupeta en grupeta y esta vez disfrutando muchos kilómetros con los “BAD” que lograron empezar y terminar la MedXtrem todos juntos apoyándose en todo. ¡Equipazo!

Y por fin…. ¡¡EL MAR!!

Esta es una de las carreras que logra sacar lo mejor de cada uno y es que cuanto más esfuerzo requiere más satisfacción genera pasar por el arco de meta. No me dejaron llorar de la emoción llegando a meta porque ibas de abrazo en abrazo con la gente que estaba esperándome. Iñaki el primero que estaba feliz de haber disfrutado de este carrerón por tercera vez (¡cuánto vicio!) y que siempre me apoya en todos los retos. Ada Xinxó ganadora absoluta de la MedXtrem, un ejemplo para mí en todos los sentidos…, los Bad, los “Davides”, Compex y tantos otros que estuvieron ahí durante los 3 días…

Si de verdad os gusta la bici de montaña con los recorridos duros y técnicos y sobre todo una organización increíblemente buena (hay limpiacristales en el recorrido, jamón ibérico en un avituallamiento sorpresa, avituallamientos con todo lo necesario, catering de desayuno y cenas perfectos donde puedes repetir, pizza al terminar…etc…etc…), esta es vuestra carrera, pero ojo no la subestiméis, aquí no se regala ni una sola pedalada así que el año que viene ya sabéis; MedXtrem.

Quiero hacer una mención especial a este loco de la bici de monte que no necesita un GPS para enseñarte los mejores parajes de su territorio y hacerte comer mandarinas y madroños, o sacar lo mejor de ti; Pascual Arnal. Tu energía y ganas de ayudar a los demás son desbordantes. ¡Gracias por todo!

Al Director de la prueba; Héctor de la Cagiga que incluso con toda la locura que se vive dentro de una organización como esta, siempre tiene tiempo para apoyarte, animarte y resolver cualquier problema que tengas, ¡gracias también por todos tus ánimos!

Y por supuesto a todos y cada uno de los que están día tras día en la organización para que toooodo este perfecto para nosotros los corredores. ¡¡Hacéis que queramos volver año tras año, dejar de hacerlo tan bien!!

Clasificación General Oficial Xtrem: sportmaniacs.com