Hace unos días, ante la inminente llegada de la Copa del Mundo de Ciclocrós a Flamanville, en Normandía, Francia, el representante de los ciclistas sancionados por dopaje Toon Aerts y Shari Bossuyt, alertaba a todos los ciclistas belgas participantes de que se abstuviesen de tomar ningún producto lácteo de la región.
El motivo por el que Yannick Prévost de ISEA Sport Management afirmaba tal cosa, es por que sostiene que sus dos ciclistas sancionados, fueron pillados justo cuando competían en Normandía.
La sustancia encontrada en su organismo fue el Letrozol, utilizado para controlar el estrógeno en los cáncer de mama, pero también para ocultar el uso de otras sustancias dopantes.
Según Yannick Prévost, el Letrozón habría podido llegar a Toon Aerts y Shari Bossuyt al consumir leche u otros productos lácteos franceses.
Las palabras del representante de Toon Aerts no han gustado nada al organizador de la Copa del Mundo de Ciclocrós de Flamanville
Stéphane Leclère, organizador del Ciclocrós de Flamanville, dejaba claro que es imposible que los productos lácteos de Normandía sean los causantes del positivo de los dos ciclistas.
Según Leclère, ningún ciclista normando ha dado nunca positivo a causa de los productos lácteos de la zona:
«No soy un especialista en la materia, pero como normando, es la primera vez que oigo hablar del Letrozol y, hasta donde yo sé, ningún ciclista de esta región ha dado positivo ni ha sido acusado de dopaje debido a los productos lácteos normandos. ¡Dios sabe que consumimos suficientes!«.






