Hasta que no ocurre la desgracia, no se suelen tomar medidas, y eso que en este caso de personas como fotógrafos, jueces o personal de organización tras la línea de meta, ya ha causado más de un accidente en competiciones ciclistas.
Da igual que sea una etapa de montaña, que una llana con llegada en una larga recta de meta en ligera bajada, donde se llega al esprint y se alcanzan velocidades superiores a los 60 km/h.
Siempre hay decenas de cámaras de vídeo y fotógrafos agolpados ocupando más de la mitad de la calzada y dentro de las vallas publicitarias.
Sí, se dejan unos metros entre el arco de meta y el lugar donde se agolpan, pero los ciclistas siempre tienen que estar esquivándoles y escorándose a un lado, muchas veces con la cabeza agachada tras el esfuerzo, o incluso sin las manos al manillar celebrando la victoria de etapa o lamentándose, como vimos ayer con Wout van Aert.
La imagen de portada es precisamente de la segunda etapa del Tour de Francia disputada ayer, pero es algo que ocurre día tras día en cualquier competición ciclista de primer nivel.
¿Qué solución hay para que los cámaras puedan tomar las mejores imágenes sin estar en medio de la carretera?
Ho en día, con los objetivos de fotografía de larga distancia que existen, como pueda ser un 200 o 300 milímetros, se pueden sacar fotografías desde cientos de metros de distancia más que de sobra.
Como puedes ver en la imagen y en el vídeo a continuación de la etapa de ayer en el Tour de Francia, Victor Lafay, vencedor de la misma, por poco choca con el grupo de reporteros amontonados a la derecha y ocupando 2/3 de la anchura de la recta de meta.
No pudo si quiera celebrar con gusto su victoria, al tener que coger el manillar de nuevo para evitar la colisión.
Parece un poco exagerado, pues estamos acostumbrados a estas cosas, pero como comentaba, hasta que no ocurra la desgracia no se hará nada.
Aunque el ángulo para sacar las fotografías es muy importante, una solución sería colocar un pequeño puente a la distancia deseada y con el alto suficiente para que pase un ciclista con los brazos en alto, donde se pudiesen colocar los fotógrafos.
Otra sería que una cámara robotizada y especial de la propia organización, tomase las mejores imágenes de la recta de meta sin poner en peligro a los ciclistas, y estas se pusiesen a disposición de todos los medios.
La otra, obligar a colocarse mucho más lejos del arco de meta para evitar problemas, o limitar las personas que puedan estar dentro de la trazada para que no ocupen tanto espacio.
Lo que no puede ser es hablar de seguridad en carrera todos los días, y donde más peligro hay, en las llegadas al esprint, colocar a dos docenas de fotógrafos en medio de la trazada, que ni si quiera pueden ver si se les echa un ciclista encima al estar mirando por el objetivo, y encima todos ellos sacando la misma fotografía.
This 🎥 is top. You ain't have the whole last kilometer like this ? @opaisdociclismo pic.twitter.com/YvTrWUVNph
— 🅰ntoine VAYER 📸🖋️ (@festinaboy) July 2, 2023
Si crees que tal peligro no existe con los fotógrafos y el personal de organización y equipos que se colocan tras las líneas de meta en las competiciones ciclistas, te dejamos algunos ejemplos más que claros:
🇪🇸 #LaVuelta18 ¡KO! ¡QUÉ GOLPE SE HAN LLEVADO! Geniez y Van Baarle han chocado con una persona de la organización tras la línea de meta. pic.twitter.com/opwm2ktTjA
— X A V I E R 🚴 (@FXavierVidela) September 6, 2018
Y no solo peligro, sino espacio para los cientos de ciclista que forman las competiciones:











