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Vídeo: Allá donde haya un campillo, hay diversión, y más si es uno como este

Josh Lewis y James Pettitt primero han dado rienda suelta a su imaginación con la pala, para más tarde disfrutar aún más con sus bicicletas de montaña.

Los campillos, esos circuitos de saltos para bicicletas que pueden ser tan diminutos como un par de saltos y cuatro peraltes, hasta auténticas obras de arte para bicis realizadas con mimo y todo detalle, como es el caso de este creado por Josh Lewis y James Pettitt.

Cuando el terreno y el clima acompaña, cosa que no ocurre muy a menudo en el Reino Unido, los aficionados a la pala y el rastrillo pueden moldear a su antojo la tierra como si de auténticos alfareros se tratase.

De esta manera, pueden dar rienda suelta a su imaginación y verse volar y rodar por, digámoslo para que entienda, un camino, sin que este ni si quiera haya existido nunca.

Los saltos, peraltes y resaltos que estos dos figuras de la pala y la bicicleta han creado, es eso, arte.

Así lo describen en el vídeo creado para la ocasión gracias a Marchocchi:

«Josh Lewis se juntó con su amigo, compañero de paleo y super divertido James Pettitt, en el transcurso de un lluvioso invierno inglés para diseñar y crear una de las líneas de saltos más expresivas jamás vistas en el norte del Reino Unido.

Esta pista de saltos serpenteante entreteje peraltes, dobles, «características de golpeteo de neumáticos «tire taps» (¿para limpiar cubiertas?), y saltos que se cruzan perfectamente.

¿Demasiados montando a la vez? Para nada, de eso se trata.»