¿Marchas cicloturistas o carreras encubiertas?

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¿Cuando sacamos la inscripción para una marcha cicloturista, realmente participamos en una marcha o en una carrera donde es importante el vencedor y el puesto alcanzado?

¿Para qué nos diferencian con dorsales?

¿Por qué nos cronometran?

Son preguntas que me planteo y que hacen que las marchas dejen de tener el aspecto de una jornada ludo-recreativa, donde se debe de fomentar el compañerismo y la charla y disfrutar de un paraje especial realizando una actividad deportiva.

Claro, pero he pulsado la opinión de varios ciclistas que participan en marchas y, sobre este asunto, hay disparidad de opiniones y criterios.

  • Eduardo Chozas (exprofesional y organizador de Campus de Ciclismo) me comentaba que se generan problemas de inseguridad porque el tráfico está abierto y los que participan se creen que cuentan con todas las medidas de seguridad de una carrera. Por no hablar de la gente que te pasa bajando como si le fuera la vida en ello.
  • Antonio Martín (Campeón de España Master 30) reflexiona sobre cómo poder hacer felices a todos, a los que quieren ir a fuego y los que se lo toman como un paseo en bici.
  • Fernando Arranz (Campeón de Castilla-León Master 50) lo tiene claro: si las marchas fueran con velocidad controlada, no participaría.
  • Alberto Ajenjo (Activador muscular y preparador físico) piensa que, sin el aliciente de la competición, no se prepararía para mejorar sus marcas anteriores y no acudiría a realizar las marchas.
  • Marisa Iglesias (Cicloturista, ahora de baja por maternidad) considera que es lógico que un cicloturista quiera mejorar su marca del año anterior.
  • Alvaro Martín (Cicloturista debutante este año) dice: mi nivel no me permite competir, bastante tengo con estar y terminar con la gente que se lo toma como una auténtica marcha cicloturista.

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Queda claro que todos tenemos ese punto de vista de competir, de mejorar nuestros tiempos anteriores, de superarnos. Y yo, personalmente, creo que eso es sano y es lo que te impulsa a salir a entrenar todos los días. Considero extremadamente complicado tener que esforzarte si no tienes un objetivo claro, un reto que asumir o un tiempo que mejorar.

Ahora bien, luego revisamos las clasificaciones de estas pruebas y observamos que entre los primeros siempre hay personas con antecedentes de haber tomado sustancias prohibidas y ahí es donde empieza a preocuparme el asunto.

Aunque no sea una competición como tal, casi todos nos la tomamos como si lo fuera y utilizamos todo lo que está a nuestro alcance para mejorar nuestra marca o hacer el mejor puesto, pero amig@s, todos debemos hacerlo sin perjudicar nuestra salud.

Hay que ser tolerante y generoso con las personas que en algún momento se hayan podido equivocar, confundir o como queramos llamar suavemente a este asunto, pero no tiene sentido que participen si no van limpios de sospecha, porque lo único que hacen es perjudicar más la nobleza y limpieza del ciclismo.

Soy partidario de un ciclismo limpio, y puedo decir que se pueden hacer proezas increíbles con una dieta equilibrada, cuidándonos y, sobre todo, entrenando muy duro y sacrificándonos. Y en ese ciclismo no caben los que funcionan con otro combustible que no sea el que propone una buena y sana dieta.

Si los vencedores de esas pruebas tienen que ser los tramposos, no estaremos ayudando nada a cambiar la opinión del resto de los ciudadanos que considera que todos los ciclistas somos unos drogadictos y que es imposible hacer lo que hacemos sin esos suplementos. Y como buenos deportistas de fondo que somos, sabemos que podemos realizar cosas que para el resto de las personas parecen imposibles o inalcanzables.

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¿Y cuál es la solución? Pues, ya me gustaría conocerla y poder ofrecérsela a los organizadores. Aunque una opción que está usando la Federación Madrileña de Ciclismo en algunas pruebas de MTB es aprovechar toda la infraestructura de una competición para hacer ambas cosas.

Primero, se hace un cajón con los participantes con licencia de competición y salen ellos antes. A continuación, se da la salida de la marcha con la gente con menos aspiraciones y prisa por llegar a meta.

Y asumir que el límite de participantes en competición son 200 corredores y que cuando alguno se quede y viaje a más de tres minutos de diferencia con respecto a la cabeza, pues ya tienes que circular como los que realizan la marcha. Es decir, por su derecha y respetando el código de circulación.

La D.G.T. ya está trabajando en este asunto y, posiblemente, suspendan alguna que no cumpla con estos requisitos.

Y a los implicados en el consumo de sustancias prohibidas, pues no sé qué opinar sin levantar polémica. Yo estoy dispuesto a pagar algo más en las pruebas y que hagan control antidoping a los tres primeros y a alguno más al azar de los 20 o 50 más rápidos. Eso os puedo asegurar que ya es un argumento suficientemente importante para espantar a muchos que se plantean utilizar este tipo de sustancias.

Os dejo mi modesta opinión y abro el debate para ver qué soluciones podemos aportar entre todos para poder seguir haciendo pruebas en las que todos nos encontremos a gusto, practicando el deporte que nos apasiona, con el nivel de exigencia que cada uno estime oportuno.

Nos vemos por los caminos…

 

 Sergio Lucas Contreras ha competido en ciclismo en ruta hasta la categoría de juvenil y actualmente es director deportivo del equipo master ESTEVE-CHOZAS Team.

Colabora con la Federación Madrileña de Ciclismo en varios ámbitos, es monitor en los Campus de Ciclismo que dirige Eduardo Chozas y participa en pruebas cicloturistas, tanto en ruta como en MTB.

Además, escribe en IBEROBIKE desde su fundación, acude a competiciones como Asistencia Técnica (Coche Neutro) y asesora y ayuda a varios organizadores en eventos relacionados con el ciclismo.