Llámame tonto #8: Madrid arderá en el infierno junto a sus dirigentes, sus motos y sus coches eléctricos

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Un repartidor a domicilio en bicicleta , denominados riders, junto a un motorista en una céntrica calle de la ciudad de Madrid.

Estamos a mediados del año 2021, y ni los coches vuelan ni las casas donde residimos son tan inteligentes como esperábamos. Al menos tenemos bicicletas eléctricas y patinetes

Si vives en la ciudad de Madrid, la ciudad de las ciudades, y te asomas a la ventana, ya sea la de tu casa, la del trabajo o la del bar en el que te estás tomando ese suculento aperitivo acompañado de un vinito o una cerveza bien fría, lo máximo que seguramente llegarás a deslumbrar, es el muro grisáceo del edificio de enfrente. Entre tú y este, posiblemente un río de coches, motos, furgonetas y taxis fluyendo entre ese humo contaminante e invisible que nos mata lentamente, y que la gran mayoría se ha acostumbrado a respirar las 24 horas del día.

Vale, tú que tienes vistas a la piscina de la urbanización, el jardín privado o el parque del barrio, posiblemente veas otra cosa. Pero no es el caso de la gran mayoría, quienes no tienen ese «privilegio».

Son los últimos coletazos del petróleo y aún queda tajada que sacar

Ya cansa mirar las cifras, pero bien es sabido que el sector de la automoción lleva años de capa caída, con miles de coches, motos y furgonetas haciendo tiempo en campas al sol, ahora mismo en pleno verano a más de 40º C, y esperando a que alguien los «adopte», aunque sea a precio de coste.

En el caso de las motos, el pasado mes de mayo de 2020 se contabilizaban solo en España más de 80.000 motos matriculadas y sin encontrar comprador.

Lo más gracioso no es que se matriculen sin saber si se van a vender, (esto se hace para utilizar todo el cupo total de emisiones permitidas anualmente para estos vehículos), sino que alguien ya ha pagado por ellas, ha pagado los impuestos pertinentes, y está pagando su almacenaje sin que nadie se interese por ellas, seguramente sudando cada noche sin saber si se llegarán a vender o no.

Si a esto le sumas que la gran mayoría de estas motos sin vender aún tienen la famosa etiqueta Euro 4, y que se suponía que a partir del 1 de Enero del presente año 2021 ya no se podrían comercializar vehículos con esta nomenclatura, quizás vayas hilando el porqué la ciudad de Madrid ha optado por dar privilegios a las contaminantes motos frente a cualquier tipo de movilidad realmente sostenible.

No solo te gusta respirar un aire que te mata, sino que pagas por él

La gran mayoría de las personas que viven en una gran ciudad como Madrid, están tan acostumbradas a vivir en la oscuridad (iba a escribir mierda, pero sonaba demasiado soez), y no precisamente por que no tengan para pagar la factura de la luz. Prefieren tener un coche o una moto, que su pareja tenga otro vehículo similar, si es un SUV o n 4×4 mejor, y que sus hijos, en cuanto puedan, se saquen el carnet de conducir para que con su primer sueldo se compren el coche con el que tener la ansiada libertad.

¡Qué bien lo han hecho los publicistas de las grandes marcas de automoción durante décadas!

Puede que de la impresión de que tenga tirria con Madrid, pero no es tirria, sino la experiencia de haber vivido 40 años en la capital.

Esta misma semana nuestro querido Ayuntamiento, con el pequeño gran Almeida a la cabeza, volvió a apretar el botón de lavado de cerebro de los madrileños. Le sigue funcionando, aunque cada vez hay más que prefieren pensar por si mismos, sin remar a contracorriente, pero tampoco dejándose llevar por esta.

Da igual que el alcalde sea un conocido motorista o motero, el caso es que hay dinero de por medio, mucho, seguramente de amiguetes con inversiones esperando ser rentabilizadas. Vamos, que hay que vender las motos paradas al sol sea como sea, contaminen o no.

«José Luis, haz algo, se nos acaba el tiempo y las motos siguen cogiendo polvo en las campas»

¿Porqué lavado de cerebro?

Más claro no puedo ser, pero si te crees la frase de Almeida de esta semana que decía lo siguiente, realmente no puedo hacer más para abrirte los ojos:

«Damos un paso más hacia la movilidad sostenible, apostando por las motos. Contaminan de media un 50% menos. Reducen los tiempos de desplazamiento entre un 50% y un 70%. Permiten una mayor fluidez del tráfico”

José Luis Martínez-Almeida

¿Sostenible? ¿Contaminan menos? ¿Reducen los tiempos un 70%?…

Mientras los mal llamados dirigentes de Madrid mean, nosotros abrimos la boca y sonreímos. Más soez no puedo ser.

Vale que se han hecho algunos pequeños cambios para facilitar el uso de la bicicleta, pero las trabas que se ponen a esta y los beneficios que se otorgan a coches, motos y furgonetas, nos deja en ridículo ante cualquier ciudad del mundo, ya no solo europea.

Moverse en bicicleta en Madrid sigue siendo un suicidio, una pelea diaria, un sin vivir. Da igual que andes con mil ojos para evitar ser atropellado, o que hagas oídos sordos a pitidos e insultos de los conductores, o incluso que circules por los penosos carriles bici. El aire que estás respirando, mayormente contaminado por el humo de los coches y motos, es veneno puro, y seguramente mueras por ello tarde o temprano.

Suena fuerte, pero la realidad es así.

La fecha límite para vender esas motos fabricadas sin saber si serían vendidas fue aplazada para tratar de colocárselas a algún ciudadano ávido de libertad.

La nueva fecha es el 1 de Enero de 2022, cuando solo se podrán comercializar a partir de Euro 5. Esto es un parche momentáneo, el cual si han de remendar poniendo otro encima no lo dudaran ni un segundo.

Almeida ha presentado un plan para duplicar las motos que circulan por las calles de Madrid de aquí a 2023, de 11.500 a 15.000 motocicletas.

Y si crees que un coche eléctrico, incluso una moto eléctrica es la solución al problema, quizás debas investigar algo sobre ello.

Te dejo este vídeo de Antonio Turiel (conocido peakoiler), donde te explica en pocos minutos hacia donde nos dirigimos en los próximos años (tres o cuatro, no 20 ni 30 como muchos te hacen pensar).

El día que la rueda del petróleo deje de rodar, más vale que estés preparado, porque las crisis que se han vivido antes parecerán una broma con lo que nos espera.

Las ciudades o los países que no estén preparados para vivir con menos, es decir, sin depender del petróleo y con menos gasto energético (vehículos eléctricos principalmente), saldrán a flote tras el hundimiento global. Otras como Madrid, donde se sigue apostando por un modelo obsoleto y letal, quizás queden en las profundidades, y con ella sus ciudadanos.

Como bien dice Turiel, nunca es tarde, ni aunque sea ya demasiado tarde para salvarnos. Cambiar ahora solo hará las cosas menos dolorosas en el futuro, un futuro que está a la vuelta de la esquina y que todos viviremos nos guste o no.