Madrid no celebrará las olimpiadas en el 2020 ¿Éxito o fracaso?

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Finalmente tras 3 intentos Madrid no será sede olímpica en el año 2020, ha costado y no se ha conseguido esos preciados Juegos Olímpicos.

 ::Pero ¿realmente nos mereciamos celebrar esas olimpiadas? 

Si celebrar unas olimpiadas consiste en abrazar el espíritu olímpico de forma apasionada, viendo como jóvenes atletas de diferentes disciplinas se dejan la piel en cada entrenamiento, en cada competición, en cada aliento, en cada bocanada de aire tras realizar esfuerzos casi por encima de lo que el cuerpo humano permite…la respuesta está clara, un rotundo sí.

Nuestros atletas se lo merecen y nosotros como amigos, familiares o como simples apasionados del deporte también nos lo merecemos.

Pero mirando más allá y quitándonos el velo de la ingenuidad y del fervor deportivo es probable que veamos otra realidad y que posiblemente no nos merecíamos ser sede olímpica en un largo periodo de tiempo.

:: ¿Por qué digo semejante barbaridad? 

Nos encontramos en pleno azote de una de las crisis más dura que ha vivido nuestro país en los últimos años,  con unos porcentajes de paro nunca vistos en la historia de nuestro país, ejecuciones hipotecarias despiadadas, privatización y destrucción masiva de bienes sociales intocables como son los tres pilares básicos de una sociedad avanzada; la educación, la sanidad y las pensiones.  Con esto no vengo a reivindicar que unos Juegos Olímpicos no nos sacarán de la crisis, no hace falta que yo lo diga porque no creo que a nadie se le ocurra pensar que  porque durante un mes, venga gente de todo el mundo a ver unas Olimpiadas, el país entero saldrá adelante, ya somos mayores para no creer en esos cuentos chinos.

Ya me harté de oír en diversos medios de comunicación que gozan de gran prestigio en nuestro país, que estaba demostrado que los países que ganan un mundial de fútbol conseguían, no se sabe muy bien por qué elemento del destino, que sus economías repuntaran de forma notable durante un periodo de tiempo.

Hasta el día de hoy España sigue siendo la actual campeona del mundo del fútbol, y yo la verdad es que lo que se dice repunte, yo no lo he visto.

Y es que desde mi extraño punto de vista (digo extraño porque al parecer, las estadísticas dicen que el 90% de la población española desean estas olimpiadas, con lo cual yo pertenezco entonces a ese extraño 10%) unas olimpiadas no solo deben de albergan esfuerzo físico, sacrificio y superación sino mucho más, unas olimpiadas o lo que se denomina el «espíritu olímpico» de una ciudad o de un país debe de ser el escaparate al mundo entero de lo que una sociedad avanzada es capaz de conseguir y de representar, ser el ejemplo y el espejo al que cualquier país desearía mirarse y parecerse . Y sinceramente un país que permite que sus jóvenes talentos y no tan jóvenes huyan de su país en busca de un futuro, no de un futuro mejor, sino de un futuro. Un país que permite que familias enteras se queden en la calle, porque bancos que han sido rescatados con sus propios impuestos les quitan sus casas. Un país que permite la degradación absoluta del sistema público y de la protección social para dejarlo en manos de gestores privados…sinceramente no debería de ser el espejo de nada.

Pero además lo que también es grave, es que dentro de ese espíritu olímpico quedan totalmente fuera los deportistas españoles. Si esto es así de triste, un deportista español, que haya sido olímpico que haya batido récords nacionales e internacionales, que tenga cientos de medallas colgando de su cuello, puede encontrarse de frente con la cruda realidad de que lleve desde el mes de Enero sin cobrar su preciada beca ADO. Que para viajar a los encuentros internacionales en los que representa el espíritu olímpico español, tenga que pagarse de su bolsillo hasta la indumentaria que lleva puesta. Es decir, que a los responsables de todo esto que al final son los que tienen la última palabra, lo único que les importa es aparecer en una foto , palmadita en la espalda y fin de la historia.

Si vale, pero se nos olvida una cosa, y es que es probable que unos Juegos Olímpicos generen un gran movimiento de dinero y de posibles oportunidades de inversión exterior, incluso puestos de trabajo.Primero esta por ver las cifras reales de lo que ingresaría la comunidad de Madrid gracias a estos Juegos Olímpicos, todo son estimaciones y bailes de cifras difícilmente demostrable, algo parecido a los programas electorales. Pero ¿quién hubiese gestionado todo eso? ¿las mismas personas que están gestionando esta crisis? partidos políticos que se encuentran corrompidos hasta la médula sin distinción de color. No sé porque no me fío mucho de ellos y es que es solo cuestión de sentarse a leer a diario la prensa para darse cuenta que lo único que han sabido y saben gestionar bien han sido sus propias cuentas.

Dicho todo esto solo espero dos cosas; que me equivoque y que pese a este fracaso, el espíritu olímpico impregne a todo nuestro país y nos haga mejores personas, incluidos a nuestros políticos que tanta falta les hace.