Vídeo: Mohoric gana la Milán San Remo usando una tija telescópica en el descenso final

Según Mohoric, puede que en las próximas competiciones y en los catálogos de las marcas de bicicletas, comiencen a verse bicis de carretera con tijas telescópicas como opción.

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Vídeo: Mohoric gana la Milán San Remo usando una tija telescópica en el descenso final
Matej Mohoric entrando vencedor en la Milán-San Remo. Lo que señala no son sus partes, sino la tija telescópica utilizada para escaparse en el descenso final.

Tenía que pasar y pasó. Las tijas telescópicas para bicicletas de carretera, se van a convertir en moda tras la victoria de Matej Mohoric deshaciéndose de sus rivales en la bajada final de la Milán-San Remo.

De por sí el esloveno es uno de los ciclistas que mejor se desenvuelve en los descensos.

Suyas son grandes hazañas bajando puertos, pero también graves caídas por arriesgar demasiado.

La primera victoria de un ciclista profesional de carretera utilizando una tija telescópica en su bicicleta

Mohoric ha tenido varios sustos en la bajada final como podrás ver en el vídeo a continuación.

Algunos creen que también se ha beneficiado de las motos de carrera que iban delante de .

Y es que la velocidad con la que baja este corredor es a veces imposible de seguir por las cámaras de televisión.

Lo cierto es que hay también quien opina que las motos le han entorpecido en más de una ocasión en el día de hoy.

Ya destrocé el ciclismo con la posicion «supertuck», ahora lo he vuelto a hacer ganando con una tija telescópica»

Matej Mohoric

La tija telescópica utilizada por Mohoric ha sido diseñada junto Mérida.

En un principio optó por una tija con un recorrido de 12 centímetros, pero según cuenta el propio ciclista, era demasiado, haciendo que con la posición más baja, no fuese posible pedalear comodamente.

Es por ello que la utilizada hoy en la Milán-San Remo, tenía tan solo 6 centímetros de recorrido.

Para poder utilizarla, el esloveno ha tenido que cambiar de bicicleta, dejando la aerodinámica Merida Reacto y usando la Merida Scultura, que utiliza un tubo de sillín cilíndrico.

Estas eran las palabras de Matej Mohoric tras ganar la Milán-San Remo en parte gracias a la tija telescópica instalada en su sillín:

«Una vez destruí el ciclismo con el super-tuck, ahora destruí el ciclismo nuevamente.

Ahora creo que todos comenzarán a usar tijas telescópicas en carretera.

Será una cosa más en la que pensar sobre la bicicleta. Será como la Fórmula 1.

Antes solo estaban los pedales de acelerador y los frenos, ahora tienen cientos de botones.

Debido a las reglas de la UCI, tuvimos que usar un las tijas telescópicas del mercado, y por lo tanto, optamos por un modelo MTB.

Probamos un tija de 12 cm, pero era demasiado recorrido y el pedaleo ya no era eficiente, así que optamos por un dispositivo de 6 cm.

Tenía un mando en el manillar. Bajé y subí la tija varias veces en la bajada del Poggio .

La gente ha descartado durante mucho tiempo la idea de usar tijas telescópicas, pero la tecnología ahora es más avanzada y no pesan mucho más que una tija de sillín normal.

Tal vez el año que viene todas las bicicletas estarán disponibles con tija telescópica.

También es seguro con tráfico y en los entrenamientos.

Puedes frenar mejor. Creo que también es una gran ventaja en las carreras.

No era el bajador más dotado entre mis amigos, pero superé mis límites y aprendí rápidamente y de los errores.«

«Era más persistente en la carretera y más dotado para escalar, así logré convertirme en profesional.

Pero nunca olvidé mis lecciones de la infancia para descender y encontrar mis límites.

De hecho, sé dónde están mis límites. Puedo sentir el punto de deslizamiento de las ruedas y, si sucede, puedo reaccionar para corregirlo.

Hubo un par de veces que sentí la bicicleta en el Poggio e incluso perdí algunos segundos por eso, pero afortunadamente no me caí.

Habría parecido una estupidez, ya que estaba a punto de ganar la Milán-San Remo».

Os dejamos con el resumen de la Milán-San Remo, que has estado realmente disputada hasta el final.

Y la entrevista con un sonriente Mohoric.