Vídeo: ¿La carrera más salvaje de la historia de la Copa del Mundo de Descenso en mountain bike?

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Los pedales de plataforma, uno de los mejores aliados para bajar en bici por Champery
Los pedales de plataforma, uno de los mejores aliados para bajar en bici por Champery

Los senderos de la copa del mundo de descenso de Champery, uno de los destinos turísticos más antiguos de Suiza, son conocidos en el mundo del ciclismo de montaña por tres motivos: empinados, resbaladizos y peligrosos.

Al menos en aquellos años salvajes donde los circuitos de DH aún no se habían convertido en pistas de BMX con alguna que otra piedra o raíz suelta…

En esa ocasión, y como en muchas otras, la lluvia amenazaba con caer y convertir el ya de por si resbaladizo trazado de Champery, en una auténtica pista de hielo.

Según comentan, muchos participantes estuvieron días preguntando en las tiendas de bicicletas cercanas si tenían pedales de plataforma y zapatillas Five Ten.

Bajar con pedales automáticos era casi imposible. En la mayoría de curvas, si no sacabas un pie, o incluso los dos, tenias todas la papeletas para irte al suelo.

Grandes nombres del descenso mundial como Nicolás Voilloz, retirado 5 años antes y que volvía a por todas, Steve Peat, Fabian Barel, Matti Lehikoinen o incluso el español Bernat Guardia, quien marcó el tercer mejor tiempo en los entrenamientos oficiales, se encontraban en un puño en los puestos de cabeza.

Pero sobre todos ellos, y como en tantas veces ocurrió, Sam Hill.

En los entrenamientos oficiales, válidos para generar el orden de salida de la final, el australiano sacó casi 15 segundos al segundo clasificado. Todo un mundo.

La lluvia fue decisiva

Pero pese a que fue uno de sus grandes fines de semana, no pudo conseguir la victoria en la final. Otro más listo que él se la arrebató.

Y es que las predicciones del tiempo para la mañana del Domingo 10 de Junio de 2007, auguraban una fuerte tormenta a media mañana, justo cuando los últimos 40 corredores tenían previsto tomar la salida.

Lehikoinen, que fue más astuto, estuvo durante su bajada clasificatoria más de 20 segundos parado en el circuito, calculando que estaría en la final pero colocado en los últimos puestos.

Esto le serviría para bajar de los primeros del día en la final y con el terreno seco, suponiendo que la tormenta prevista llegase.

Y así sucedió…

Bajó Lehikoinen y marcó el mejor tiempo con 4:10.21. Ahora solo le quedaba abrir el paraguas y esperar sentado a que ocurriese el milagro.

El último en bajar logicamente fue Sam Hill. Nadie daba un duro por él.

El diluvio fue tal en el momento de su final, que bajaban ríos de agua por los empinados senderos repletos de raíces como el hielo.

Pero Sam Hill es Sam Hill, e incluso yéndose al suelo en la final, terminaría en tercera posición a tan solo un segundo de Lehikoinen. Una auténtica locura.

Y para que lo revivas en imágenes, te dejamos tres vídeos de aquel fin de semana loco en Champery.

El primero, el recital de caídas, de todos los gustos y sabores.

Así irás visualizando la dificultad de descender por los senderos de Champery, incluso sin lluvia.

El segundo es la entrada en meta de Sam Hill y la cara de asombro de Lehikoinen en el hotseat.

Tanto él como Steve Peat, segundo clasificado, estuvieron de acuerdo que el ganador moral de aquella prueba de la Copa del Mundo de Descenso en mountain bike fue Hill.

Y por último el resumen de la prueba y las declaraciones de los ciclistas favoritos.

Champery siempre será Champery.