Vídeo: ¿Crees que hay demasiados taxis en el centro de tu ciudad?

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¡Alto ahí! No nos crucifiques antes de leer el artículo. No estamos en contra ni de unos ni de otros, solo planteamos una situación, que a vista de todos, está presente en muchas de las calles de las grandes ciudades.

El gremio de los taxistas lleva ya varios años en alerta, por no decir en pie de guerra.

Tras la salida a la calle de los VTC o coches con conductor, y sobre todo cuando estos no cumplieron el número de licencias permitidas en nuestras calles, todos vimos como los taxis intentaron colapsar las grandes ciudades como protesta, los numerosos altercados que hubo y los que siguen existiendo entre ambos.

Pero ya en nada estamos en 2020. Lejos, muy lejos, queda aquel Blade Runner, una película de futurista creada por Ridley Scott que vio la luz en el año 1982 y cuya acción estaba orientada exactamente en Noviembre de 2019.

Allí los coches literalmente vuelan, y las autopistas se encuentran a varios metros de altura. Pero a falta de un mes para esa fecha, parece ser que vamos algo retrasados en cuanto avance tecnológico se refiere, y sobre todo, en cuanto a infraestructuras modernas de transporte en las grandes urbes. Al menos en España.

Los coches sin conductor ya son una realidad…

y los camiones, existen, se han probado, y en algunas ciudades de Estados Unidos o Europa ya llevan incluso varios años circulando en armonía con otros vehículos, incluidas las bicicletas.

Google comenzó su andadura en el año 2009, y tras varios años de desarrollo y millones de dólares invertidos, ya posee miles de coches eléctricos autónomos a la espera de que la normativa y las carreteras se adapten a este tipo de vehículos inteligentes.

Mientras tanto, y al igual que Tesla, General Motors, Volvo, Volkswagen, Mercedes-Benz, Nissan, BMW, Ford, etc, siguen mejorando todos sus sistemas de seguridad en carretera de cara al futuro no tan lejano que está a la vuelta de la esquina.

Aunque la cosa va lenta, más cuando ya se han registrado hasta cinco muertes en los que los coches sin conductor han estado involucrados (cuatro de ellas el fallecido fue quien iba a los mandos del coche), los expertos lo ven claro.

La rueda sigue girando, se siguen invirtiendo millones y millones, enfocados ahora en gran parte a mejorar los sistemas de seguridad y la inteligencia artificial de estos vehículos, para que el día que se de luz verde, todo vaya como la seda.

Pero volvamos a Madrid, en un otoñal octubre de 2019, en concreto al centro de la capital de España y su famosa Gran Vía Madrileña.

Nos centramos en esta calle ya que el vídeo que tienes más abajo es el claro ejemplo visual de lo que está ocurriendo en este mismo momento, pero se puede exportar a gran parte de la almendra central de la ciudad, donde cada vez se ven más taxis dando vueltas sin parar con la luz verde encendida en el techo.

Los números no mienten, y una imagen vale más que mil palabras

Vamos a ser claros, y seguramente duros. Durante muchos años, los taxis han sido quienes se encargaban del transporte de personas de puerta a puerta en las grandes ciudades.

Sí, existían el Metro, el autobús, tren, etc, pero hablamos de vehículos a motor, coches o furgonetas, donde normalmente son una o dos personas las que lo utilizan para moverse en la ciudad.

Actualmente hay unos 15.000 taxis en la capital…

frente a los 10.000 de Barcelona o los 70.000 registrados en toda España. Ahora el juego ha cambiado, y mucho, y pese a que se intente limitar el uso del coche privado y el acceso al centro de la ciudad, el número de taxis apenas ha variado, en algunas ciudades incluso ha aumentado.

En concreto en Madrid, desde el año 1994 cuando se comenzó a estudiar el número de taxis y taxistas por parte del INE (Instituto Nacional de Estadística), las cifras apenas han variado.

¿Pero qué ocurre ahora, en Octubre de 2019?

Ocurre que somos más en la carretera. Ya no solo hay taxistas, coches, motos y autobuses sobre el asfalto, las reglas del juego han cambiado y ahora el número de jugadores ha aumentado, y vienen pisando muy fuerte.

VTC o coches con conductor (hay varias empresas no solo una), motos eléctricas de alquiler en cualquier esquina, bicicletas de alquiler, tanto eléctricas como sin motor, usuarios de bicicleta urbana particulares (cada día más), patinetes eléctricos de alquiler y también particulares, más vehículos particulares con pegatina eco o eléctricos, etc etc etc…

¡Señores, no cabemos!

Y no es por echar a nadie fuera ni señalar a uno u a otros, pero tanta luz verde en los techos, motores continuamente en funcionamiento, la gran mayoría de combustión y el futuro inmediato de nuevas tecnologías y formas de moverse en la ciudad, está poniendo fecha de caducidad a algunos transportes que hace tiempo se han quedado atrás. Triste, pero así es.

Y ya que hablamos de motores, está el tema contaminación y el tan usado término del cambio climático. Hace pocos años, viendo el panorama, algunos taxistas se echaron la manta a la cabeza y adquirieron coches eléctricos, la gran mayoría optaron por modelos como el Nissan Leaf, pero la realidad de hoy en día les ha dado la espalda.

Muchos son los que se han quedado tirados esperando a la grúa al quedarse sin batería, otros tantos se quejan de que no existen puntos de recarga para taxis suficientes ni estrategicamente colocados, siendo a día de hoy casi imposible rentabilizar un taxi eléctrico en la capital.

Por este motivo y otros tantos, como el alto coste de los mismos, siguen existiendo muchos taxis con motor de combustión o GLP (también se han visto alguno a gas que ha explotado literalmente).

Y es que la Cuarta Revolución Industrial es una realidad nos guste o no, y habrás comprobado en las noticias o la televisión que cada vez hay más precariedad en el trabajo, más empresas que echan el cierre y más protestas de los trabajadores. Todo esto no se debe únicamente a la incompetencia de nuestros políticos ni a los empresarios explotadores.

Hay otra realidad, y esta reza «reciclarse o morir»

Las máquinas y la tecnología ha llegado para sustituir a muchos trabajadores, y los que no consigan adaptarse están avocados a extinguir. La Renta Universal queda algo lejos y muy difusa.

Pero sobre todo, ahora hay más actores en la película, y los peatones, visitantes o residentes, cada vez son más y reclaman más espacio para ellos también, al igual que los nuevos vehículos.

ABUS Game Changer

Como pescadilla que se muerde la cola:

¿Crees que hay demasiados taxis en el centro de tu ciudad?