Vergonzoso: La asociación Madrid Ciclista pide cerrar los carriles bici y no crear ninguno nuevo

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Carril bici de la ciudad de Madrid.

Cuando el mundo entero está remando en una misma dirección para que el uso de la bicicleta se imponga en la grandes ciudades con dos fines bien claros, evitar contagios en el transporte público y mejorar la calidad del aire, llega una «supuesta» asociación ciclista y dice todo lo contrario.

Tal es el caso de «Madrid Ciclista«, quien a través de un comunicado en su página web pide que se cierren todos los carriles bici de Madrid y que no se invierta ni un euro en la creación de más carriles bici, vías, ni corredores ciclistas, tanto provisionales como permanentes, en la lucha contra la pandemia, ni tampoco en un futuro.

Y es que bien es sabido que existe un grupo muy reducido de ciclistas, los llamados calzadistas, que prefieren circular con sus bicicletas entre coches, tragando humo directamente de los tubos de escape, siendo increpados constantemente y en algunos casos atropellados por los conductores, que circular tranquilamente por un carril bici o corredor ciclista bien diseñado y donde los ciudadanos pueden moverse con seguridad separados del tráfico.

Debe ser que no tienen hijos, familiares o amigos que no se atreverían nunca a ir en bicicleta al trabajo, a clase, a comprar, a tomarse un helado, a cualquier otra cosa, por el miedo que supone ir en bicicleta por la carretera entre los coches en una ciudad como Madrid.

Cualquier ciudad moderna del mundo, cuenta con carriles bici en condiciones, y desde hace años, todos los cambios que se realizan en sus calles están enfocados en dar más espacio a los ciclistas y peatones, lógicamente, quitándoselo al coche privado, además de zonas verdes.

Por poner un ejemplo muy gráfico, y que aunque se lo expliques a un calzadista nunca lo va a entender, pues suelen ser como aquel que discute de política, nació así y lleva tantos años repitiendo las mismas frases y rodeándose de gente que piensa igual que ellos, que ya no pueden cambiar su discurso ni de partido político. Primero por no quedar mal al cambiar de opinión y segundo por que lo tienen tan dentro que solo creen en eso. Ni aunque le demuestres que existe algo «mejor».

Imagina que tienes un hijo de digamos, 12 años, y para llevar una vida más sana, prácticar deporte, moverse más rápido, contaminar menos el planeta, etc, él mismo decide que quiere ir en bicicleta a clase el próximo curso, aunque ahora la principal razón sea evitar los contagios en el transporte público.

Su colegio está a 7 kilómetros de tu casa, una distancia que cualquier persona, a su ritmo, puede realizar en bicicelta.

Pero no hay carril bici para llegar al colegio, salvo un tramo de 500 metros (mal diseñado como de costumbre en España), por lo que solo puede ir por la acera (lo cual está prohibido por el peligro de atropellar a un peatón), o por la carretera.

En una ciudad como Madrid donde todos sabemos como se conduce y el número de coches que hay a todas horas

¿Cuántos niños de 12 años se atreverían a ir en bicicleta al colegio?, ¿le dejarías ir sabiendo el peligro que corre? ¿cuánto crees que se tardaría en que un conductor maleducado le echase fuera de la carretera?, ¿o cuántos días harían falta para que fuese atropellado?.

Esto lo puedes extrapolar a un niño, una persona mayor, una persona que sabe montar en bici pero no se ha montado en una desde hace 20 años, un trabajador que quiere evitar el metro y no tiene otra forma de llegar a su puesto de trabajo, etc.

A nosotros también nos gustaría ir por la carretera, pues suele ser el camino más recto y rápido, y la gran mayoría de ciclistas habituales, si no es obligatorio, prefieren ir por la carretera. Pero esto no es el yo o el tú, es el «todos».

A día de hoy, por la carreteara (hablando de carreteras dentro de núcleos urbanos y ciudades) van los coches, y no precisamente despacio.

Como este caso hay millones, y la asociación Madrid Ciclista pide que se cierren todos los carriles bici, que la población vaya en transporte público y se refuerce este, y que no se gaste ni un euro en crear alguna infraestructura ciclista que separe a las personas que deciden evitar los contagios, cuidar su salud y la del planeta, y alejarse de los coches y la contaminación.

Hay mucho por hacer, y lo que plantea este reducido grupo de ciclistas calzadistas (suponiendo que montan bicicleta), es no hacer nada, y mandar a todas las bicicletas al asfalto.

Estas son las otras soluciones, que al final de su comunicado, después de difundirlo por periódicos y redes sociales en nombre de todos los ciclistas, piden para fomentar el uso de la bici durante la pandemia y después de esta.

  • «Restringir el tráfico de paso en determinadas calles para permitir mejor circulación de ciclistas y viandantes permitiendo la ampliación de aceras (Pº del Prado) y una circulación más calmada (vías laterales de la Castellana).»

Esto es correcto, pero para restringir el tráfico y ensanchar aceras, hay que primero invertir dinero, y segundo quitar el espacio robado por los coche y devolvérselo a los peatones y las bicicletas.

¿Como vas a ampliar aceras sin gastar dinero? En la Castellana hay espacio suficiente para hacer un carril bici de subida y otro de bajada de hasta 4 metros de ancho en cada sentido.

No hace falta gastar mucho dinero, solo pensar bien como realizarlo y querer apostar por la bicicleta, no por los lobbies automovilísticos.

  • Calmado efectivo del tráfico y control de las limitaciones de velocidad actuales de 30 y 50 km/h.

En vías de un solo carril dentro del núcleo urbano, la velocidad nunca debería de ser superior a 30 km/h, y en la mayoría de calles estrechas como las de la capital, esta velocidad debería estar reducida a 15 km/h.

Pero claro, por ahora predomina el uso del coche, y lo que se pretende es que ese uso se cambie por el uso de la bicicleta (por el bien común). Dile tu a cualquier conductor que debe ir a 30 o a 15 km/h por medio de Madrid, con la prisa que llevan…

  • Campañas de concienciación que incidan en la idea de que la bicicleta tiene derecho a usar la calzada y las aceras y espacios peatonales deben respetarse.

Correcto en lo de crear campañas de concienciación, pero no para mandar a las bicicletas a circular entre los coches.

  • Fomento efectivo del uso de la bici con campañas mostrando sus virtudes como vehículo y mostrando cómo circular con seguridad.

Correcto, y también a los conductores de coches que no son los dueños de las carreteras.

  • Dotar a la bicicleta de ventajas que no impliquen obra civil ni gastos innecesarios.

¿Gastos innecesarios? Entonces en que gastamos, ¿en hacer más carreteras?, ¿Más aparcamientos para coches?, ¿en ayudas a la compra de coches eléctricos para los ricos? ¿o en más licencias de VTC?.

No hace falta gastar mucho como se está viendo estos días en Francia, Bélgica, Italia, Bogotá, Canadá, etc…

  • Mantenimiento del servicio de préstamo público de bicicletas Bicimad en condiciones óptimas higiénicas de uso.

Correcto, pero mejor fomentar el uso de la bicicleta propia, incluso con ayudas a la compra, siempre que sea como medio de transporte. Así se evitarían utilizar bicicletas compartidas y riesgos de contagio.

Hay muchísimo por hacer, y no existe ningún experto en urbanismo del mundo o sociologo que no esté de acuerdo en que la bicicleta es el futuro de las grandes ciudades si queremos sobrevivir.

Se debe apostar por ella e ir eliminando poco a poco el uso del coche privado dentro de las grandes urbes, y para ello hay que gastar dinero y crear las infraestructuras necesarias para fomentar el uso de la bicicleta en el grueso de la población, no en la de los ciclistas.

Los ciclistas habituales se saben mover entre los coches la gran mayoría, tragando humo eso si, pero el resto de la población necesita de carriles bici, aparcamientos seguros, fomento de la intermodalidad, corredores ciclistas que unan las ciudades dormitorio con los centros sociales y de trabajo, etc.

Calzadistas, si ustedes quieren seguir yendo entre los coches tragando humo y discutiendo en cada semáforo, háganlo, pero no hablen ni en nombre de todo el colectivo ciclista, ni mucho menos en nombre de toda la población que desea que las ciudades estén pensadas para el peatón y la bicicleta.