Vender bicicletas de montaña eléctricas a cualquier precio

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La industria de la bicicleta ha encontrado un filón en el sector de las bicicletas eléctricas cuando más falta le hacía, en plena crisis económica este nicho dentro del mundo de la bicicleta, no solo se ha mantenido, sino que ha crecido.

En España la venta de bicicletas eléctricas en 2018 ha crecido un 50%, esto supone que se han vendido más de 100.000 bicicletas eléctricas el pasado año, es decir 1 de cada 10 bicicletas vendidas en España es eléctrica.

Ciclobrava 2020

La bicicleta eléctrica es un mercado en expansión en el que nadie quiere quedarse atrás, primero llegaron las bicicletas eléctricas urbanas muy vinculadas a la transformación que están sufriendo las grandes urbes en cuanto a movilidad se refiere.

El espacio es finito y las ciudades están asfixiadas, por eso los planes de ciudad en las principales urbes europeas busca sustituir coches y motos por bicicletas eléctricas. Sustituir algo muy contaminante y que ocupa mucho espacio, por algo mucho menos contaminante. Todo un avance.

El sector de la bicicleta eléctrica ha seguido evolucionando, desarrollando motores más potentes y baterías mucho más eficientes, con más capacidad en menos espacio. Esto ha posibilitado que el salto de las bicicletas montaña al mundo eléctrico haya sido todo un éxito, ya no son tan diferentes una bicicleta convencional de montaña con respecto a una ebike de montaña.

La primera vez que vi en una reconocida marca de bicicletas donde se desarrollaban un modelo especifico de ebike, una de las primeras preguntas que hice era si tenia sentido poner un motor a una bicicleta de montaña, recuerdo perfectamente que uno de los principales argumentos que esgrimieron y que por cierto he escuchado a posteriori en multitud de ocasiones, era el ejemplo de una persona que sufre del corazón.

El sistema electrónico de la ebike era capaz de conectarse a un sensor cardíaco y cuando detectaba un incremento de las pulsaciones del ciclista, comenzaba la ayuda del motor eléctrico. Me pareció algo genial, pero pensé que basándose en esa estrategia el mercado era bastante limitado, de esto ya hace bastantes años.

Desde entonces la realidad ha sido completamente distinta, enfocándose en el ocio y el cliente fácil. El incremento de las ventas de bicicletas de montaña eléctricas ha sido realmente sorprendente, no hay fin de semana que no te cruces con varias ebikes por los sitios menos insospechados. Es imposible que todas las ventas realizadas se deban a personas que sufren problemas cardíacos.

¿Entonces, porqué esta creciendo tanto el número de ventas de bicicletas eléctricas de montaña?

Las bicicletas eléctricas de montaña han conseguido aplanar la tierra, con mucho menos esfuerzo consigues un rendimiento al nivel casi de profesional cuando las pendientes se agudizan en sentido ascendente.

¿A quién no le gusta subir a lo más alto, disfrutar de impresionantes vistas desde los lugares más recónditos? En lugar de un telesilla o un telecabina puedes hacer lo mismo desde una bicicleta eléctrica, con mucho menos esfuerzo llegas donde por tus propios medios te habría costado infinitamente más, o probablemente no habrías llegado.

La industria de la bicicleta ha visto en esta motivación de poder llegar donde ya no llegas o nunca has llegado, o poder seguir la ruta con los compañeros o pareja a la que no puedes seguirle el ritmo un argumento muy potente que ha calado y funciona.

También es cierto que es posible realizar rutas más largas y acumular más desnivel e incluso limitar la ayuda y llegar igual de reventado a casa. Pero esa no es la realidad de la mayoría de usuarios de bicicletas eléctricas de montaña.

¿Cúal es problema entonces?

Aquí es donde sabemos que vamos a pinchar en hueso y tenemos claro que hay un amplisimo sector que se nos echará encima, pero es nuestra opinión y sabemos que no va a gustar.

El día que vi la famosa del Everest colapsado por la cantidad de expediciones comerciales que intentaban hacer cima al mismo tiempo, me acorde de una cita de un alpinista que siempre me gustó por su sinceridad, Iñaki Ochoa de Olza dijo lo siguiente:

«En el tema del oxígeno yo soy muy radical. Nosotros buscamos ver si los pulmones están a la altura de estas grandes montañas. Reducir la altura de estas montañas mediante algo que es precisamente lo contrario que estamos buscando, la falta de oxígeno, es como correr el Tour de Francia con una motocicleta. No se le ocurriría a nadie”.

Para mi al uso del motor en la bicicleta montaña le pasa un poco lo mismo, la esencia de la bicicleta se pierde y de algo totalmente mecánico donde tu eres el motor y en base a tu esfuerzo y dedicación consigues llegar hasta donde tu cuerpo te lo permite, pasas a que con el mínimo esfuerzo puedes llegar hasta donde una batería de IonLitio te permita.

Zonas poco explotadas donde unos pocos llegaban y no sufrían mucha presión «poblacional», ahora es posible que dejen de ser tan tranquilas, cualquiera puede llegar, como dice el geografo y aventuro Eduardo Martinez de Pison:

«No es bueno ponerle puertas al campo, pero tampoco autopistas»

A nuestro entender con las bicicletas eléctricas de montaña pasa un poco esto, y a la larga (o no tan larga) terminará siendo un problema que deberá de regularse.

Lo de la foto del Everest puede tomarse como una exageración pero es posible que sin tardar la administración comience a tomar medidas que no nos gustaran nada a los usuarios de las bicicletas de montaña, en general.

Pero el aumento de la presión sobre zonas con un alto valor natural no tiene porque deberse en exclusiva al incremento del uso de la bicicleta de montaña eléctrica. Simplemente el aumento en los últimos años de personas que se han puesto a dar pedales y a ponerse en forma es suficiente para que cada día seamos más los que vayamos a este tipo de entornos naturales.

Las baterías

El problema de la bicicleta eléctrica de montaña es que algo que es poco contaminante como es una bicicleta normal, pasa a ser bastante más contaminante, y esto es algo que no debe de obviar la industria de la bicicleta. En Europa de momento solo se reciclan el 5% de las baterías, es decir el 95% restante va a parar a vertederos. En China ya hay problema medioambiental grave con el tema de las baterías que terminan su vida útil.

Además el actual proceso de reciclado de este tipo de baterías no es precisamente inocuo, para conseguir recuperar algunos de los elementos que las componen se hace normalmente combinando dos tratamientos el pirometalúrgico, en el que se expone a las baterias a unas temperaturas que oscilan entre los 1.000 y 1.400 grados. El otro proceso es el hidrometalúrgico, mediante diferentes procesos químicos se consigue deshacer y separar los metales.

Pero no solo el problema está en el reciclado de estas baterias, la propia fabricación de las baterías de Ion-litio que llevan las bicicletas eléctricas es altamente contaminante. Las baterías están creadas con litio, cobalto o níquel y es necesaria mucha energía para su extracción, lo que provoca una gran cantidad de emisiones de CO2 al medio ambiente.

Aministia Internacional ha dado la voz de alarma recientemente sobre estos procesos de extracción y las condiciones laborales que los sustentan:

«Existen serias preocupaciones sobre el impacto de la extracción de litio sobre los derechos humanos y el medio ambiente»

Además del CO2 generado en la extracción de Litio, también es necesario un alto consumo de agua y la alta peligrosidad que conlleva de contaminación de los acuíferos que se encuentran en las minas.

Y si, sabemos que existen bicicletas eléctricas de ciudad, de carretera, etc, pero las bicicletas de montaña no sustituyen normalmente a un vehículo a motor para desplazamientos urbanos, si no que se utilizan para el ocio. Ahí existe la diferencia.

La Electricidad que necesitan para su uso

Cómo hemos dicho el proceso de creación y eliminación de una batería de Litio es bastante contaminante, ¿pero qué pasa durante su vida útil?.

Esta claro que el consumo de una batería de una bicicleta eléctrica no es tan elevada como puede ser la de un coche eléctrico, pero hay que ser conscientes que cuando pones a cargar la batería de tu bicicleta debes ser consciente de donde viene esa electricidad.

En el caso de España las dos fuentes principales de energía son la nuclear que suponen un 22% y centrales térmicas de carbón que supone un 21,8% de la producción total del país. En tercer lugar se encuentra la energía eólica que genera el 20,1%. El resto corresponde a centrales de ciclo combinado que utilizan gas.

Por lo tanto la diferencia entre las bicicletas de montaña «normales» y bicicletas de montaña eléctrica en términos medio ambientales es importante, la industria debería hacer un esfuerzo importante en mitigar los efectos nocivos derivados de su producción y las personas también deberían tomar conciencia sobre estos asuntos y premiar a las empresas que se preocupan por hacer mejor las cosas.

ABUS Game Changer

No es tan sencillo como criticar a quién lleva una bicicleta eléctrica o la industria de la bici, simplemente es ser conscientes de una realidad que no encontrarás en ninguna campaña de marketing sobre ebikes en la actualidad, o con suerte quizás si.