Supercondensadores: Las bicicletas eléctricas del futuro no utilizarán baterías, o sí…

¿Quizás el futuro de las bicicletas eléctricas pase por los supercondensadores?

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Adrien Lelièvre posando con un condensador en la mano y su bicicleta eléctrica Pipop sin batería.

Hoy nos llega esta gran noticia para los amantes de las bicicletas eléctricas con la última creación de la empresa francesa STEE, una Ebike sin batería.

A primera vista, la Pipop, nombre que han dado a esta bicicleta eléctrica que no necesita baterías, parece una ebike normal.

Y es que se trata de bicicletas comerciales a las que la empresa tecnológica STEE ha modificado para acoplarle los desconocidos «supercondensadores«

Estos también se pueden denominar ultracapacitores.

Hay que decir que el motor de la Pipop, como bicicleta eléctrica que es, necesita alimentarse de alguna manera para funcionar.

Lo curioso del tema, es que al no contar con baterías, parece que no necesitará enchufarse a la red eléctrica para recargarla.

¿Cómo funcionan los supercondensadores en las bicicletas eléctricas?

La principal diferencia entre una batería de litio común y un supercondensador, es que esta última guarda la energía electrostáticamente.

Las baterías estándar lo hacen químicamente, por lo que necesitan de más elementos altamente contaminantes.

El material de los electrodos de los supercondensadores es básicamente el carbono, y al no necesita reacción química, la energía se libera de forma más rápida.

Permiten millones de ciclos de carga por este mismo motivo al no degradarse con los químicos, frente a los 2000 de una batería de litio.

Los supercondensadores son mucho más voluminosos, pero permiten recargarse en mucho menos tiempo que las baterías.

La bicicleta eléctrica sin batería de Pipop de STEE se recarga mientras pedaleamos

Gracias a los supercondensadores, STEE ha podido crear una bicicleta eléctrica que almacena la energía que generamos al pedalear, y la devuelve cuando más lo necesitamos.

Al tener una capacidad menor de almacenamiento, está pensada para ayudarnos en el pedaleo en determinadas situaciones, no constantemente.

Esto quiere decir en aceleraciones desde parado, subir grandes pendientes o cuando simplemente deseamos ir más rápido.

Por el momento no se han dado datos de autonomía o cuántos kilómetros son necesarios para recargar los ultracapacitores.

El sistema promete, sobre todo para el ámbito urbano, todo depende de hasta donde puedan llegar.

En el ciclismo recreativo, por el momento parece que seguiremos con el mismo tipo de baterías, aunque puede que el futuro de las bicicletas eléctricas pase por los supercondensadores.

Ya se han producido las primeras 10 unidades de la Pipop, y en 2022 esperan crear hasta 1000 unidades.

No es la primera bicicleta eléctrica de supercondensadores, ni tampoco será la última.

El precio inicial del que se habla es de cerca de 2.000 euros, y como podrás ver en la imagen, se trata de una bicicleta de ciudad o paseo eléctrica.