Strade Bianche Gran Fondo – Siena (Italia)

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En el mar de colinas que forman la Toscana, con salida y llegada en la bella y medieval ciudad italiana de Siena, por los caminos de tierra blanca (strade bianche) o sterrato, son los ingredientes principales de está carrera clásica ciclista, que se realiza más al Sur de Europa.

El pasado sábado, 4 de marzo, los profesionales, en primer lugar féminas y posteriormente los hombres, se midieron en una prueba tan exigente como bonita, con la dificultad de una meteorología cambiante, con lluvia y rachas fuertes de viento.

La prueba esta organizada por la misma empresa que gestiona el Giro de Italia y resulta muy fácil el contacto con los ciclistas Pro, sin excesivas barreras, pudimos esperar a tus ídolos al pie de sus autobuses y cambiar impresiones con muchos de ellos, incluso solicitarles consejos sobre como afrontar la ruta que afrontaríamos un día después que ellos.

En la Fortezza Medicea, tomaron la salida para recorrer 175 km con 11 sectores de sterrato y terminar la carrera en la estrecha y empinada ascensión adoquinada en la Via Santa Caterina, previa a la entrada en la Piazza del Campo.

Los aficionados y cicloturistas, pudimos disfrutar de un gran espectáculo ciclista, desplazándonos a través de los extensa red de caminos de la Toscana, y en nuestro caso particular, guiados en todo momento de el ex-ciclista profesional Andrea Tonti (Bike Division) y por Luis Ortega (Ciclored)

La clasificación de los ciclistas Pro fue:

Michal Kwiatkowski (POL/ Sky Team)
Greg Van Avermaet (BEL/ BMC Racing)
Zdenek Stybar (CZE/ Quick Step)

Y la de las féminas (127 km):

Elisa Longo (ITA/ Wiggle Highs)
Katarzyna Niewiadoma (POL/ WM3)
Elizabeth Deignan (GBR/ Boels Dolmans)

Al día siguiente, amaneció lloviendo aún con más intensidad, pero eso no iba a ser impedimento para pertrecharnos debidamente y asumir el reto de la Strade Bianche Gran Fondo 2017.

Más de 5.000 cicloturistas acompañando a Fabian Cancellara y los integrantes del Trek Segafredo, para afrontar los 130 km, con 8 tramos de sterrato y superar los 1.350 m de desnivel. En un continuo sube y baja, con repechos cortos, pero exigentes; sin tregua ni descanso.

Lástima de las condiciones meteorológicas, que nos impidieron disfrutar del paisaje de la bella Toscana, pero incluso así, ya percibimos las increíbles postales que pueden salir en un bonito día de sol.

Sin duda, lo mejor el ambiente y la organización del evento. Familiares y público, animando constantemente en distintos puntos del recorrido. Avituallamientos bien ubicados y muy completos, con amables voluntarios que nos ofrecían un reconfortante tea caliente para superar el frío y la humedad.

En algún momento, hasta vimos brevemente el sol y pudimos pedalear sobre tramos de asfalto seco, pero la entrada en Siena, también fue con una ligera lluvia, que añadido a nuestras consumidas zapatas, hizo que tuviéramos que tomar alguna precaución de más en los últimos descensos, antes de afrontar la escalada por las empinadas calles de la ciudad.

Mirar hacia arriba y ver la última rampa llena de público a ambos lados de la calle, impone, pero sus gritos te hacen exprimirte al máximo y subir en volandas. Giro a la derecha y ya estas en las calles del interior que te conducen tras un ligero descenso a la amplia Piazza del Campo, donde atravesamos con gloria la meta.

Un viaje y una prueba muy recomendable, asumible por la distancia y la dificultad, emocionante e inolvidable. Tendré que volver y repetir con un un tiempo mucho más agradable.

#stradebianche2017