Road trip: De las fabes al pulpo

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De nuevo ponemos rumbo al norte, en este caso nos hemos ido a la zona más occidental de la costa asturiana, ya casi a las puertas de Galicia. La primera parada ha sido Luarca, donde hemos establecido el primer campamento base, concretamente en un camping a escasos 2 kilómetros del núcleo urbano.

Cualquiera de los pueblos costeros de la zona que visitemos tienen un encanto especial, desde Cudillero, a la propia Luarca o Tapia de Casariego, todos ellos guardan en común un arraigo histórico al mar muy cuidado, en la que los barcos pesqueros, las redes de los pescadores amontonadas por el puerto, sus pintorescas casas de colores que se amontonan amoldándose a la verticalidad del terreno consiguen que quedes impregnado de su esencia, haciendo de estos lugares sitios dignos de ser visitado.

Una vez desplegado todo el campamento, lo primero que hicimos fue desempolvar nuestras monturas, ponerlas a punto y hacer lo que más nos gusta, rodar.

La ruta elegida es de tipo circular y discurre desde la propia costa hasta la primera línea montañosa que se puede ver en el horizonte. El número de kilómetros no es significativo, rondando los 30, lo que si lo es, es su desnivel, en torno a los 1100m, lo cual la dota de cierta dureza.

El primer problema de la jornada, viene dado porque nos hemos dejado en casa, el soporte del gps para el manillar, pero esto queda solventado gracias a nuestras amigas las «bridas», nunca salgas a montar sin unas cuantas de estas, es un buen consejo.

El primer tramo tiene un poco de carretera, pero en cuanto cruzamos la N-634 a la altura de Almuña, cogeremos una pista que tiene un inicio insufrible, por la cantidad de piedras sueltas que nos encontraremos, un primer kilómetro que posiblemente nos haga echar pie a tierra. Después de este tramo el terreno se hace más benevolente de tipo pista que hará que se nos haga más llevadera la ruta.

En cuanto ganamos altura, las vistas comienzan hacer que la ruta vaya ganando en interés, si tenemos la suerte de tener un día claro, la panorámica de la costa asturiana es imponente.

Será difícil no encontrarnos en todo el recorrido uno de los iconos de esta tierra, la vaca asturiana, nosotros nos las encontramos en varios lugares del recorrido y no nos pudimos contener las ganas de retratarlas en alguna de las instantáneas.

Las vistas de los cordales montañosos son sencillamente increíbles, ver como se pierden hasta el infinito una montaña tras otra, y en dirección opuesta, a nuestros pies, el mar domina en todo el horizonte, sin palabras.

La zona arbolada va quedando bajo nuestros pies, con lo cual, como el día salga caluroso, es recomendable llevar bien de agua, porque no hay opciones de repostar en todo el recorrido, las zonas habitadas con las que podemos topar son casi nulas en todo el recorrido.

Otra cosa a tener en cuenta es la variabilidad meteorológica de la zona, a nosotros nos amaneció lloviendo, pero pasadas la primera hora el sol salió de entre las nubes y nos torturó durante todo el recorrido, ya que la sombra solo nos acompañará en el último tramo. Así que en función de la época en que vayáis informaros bien del tiempo que os va hacer.

Es importante si no conoces la zona, llevar un gps y un track en condiciones, porque hay multitud de caminos que irán apareciendo por todo el recorrido y es fácil perderse, hay en zonas donde tendremos hasta tres opciones para continuar por la ruta que estamos haciendo.

La última bajada de montaña que nos conducirá a la carretera AS-219 dirección Luarca, esta plagada de unas plantas espinosas, que fueron una tortura, dejándonos las piernas totalmente marcadas, igual que caer en una alambrada de espino.

Una vez que se llega a Luarca, se hace inevitable parar a reponer algo de energías en el paseo del puerto, mientras los barcos de los pescadores, amarrados esperan a que llegue su hora de faenar, a nosotros de momento ya solo nos queda por delante una jarra de cerveza «sin alcohol» y los últimos dos kilómetros que suben de nuevo al camping, que nos enseñan unas vistas inmejorables de toda la zona.

La ruta tiene una dureza media, pese a no ser mucha distancia si hay tramos muy técnicos de subida, si no tienes algo de experiencia se te pueden hacer muy tediosos. Las bajadas no tienen mucho problema, muy sencillas, pero rápidas.

-Road trip: De las fabes al pulpo II

-Road trip: De las fabes al pulpo III

Por Angel Ramos