Radial en mano, los bomberos cortan un candado Kryptonite para salvar una bicicleta en Madrid

Por si el candado ya no había sufrido demasiado con la radial, los bomberos probaron también a cortarlo con una gran cizalla.

958
Radial en mano, los bomberos cortan un candado Kriptonite para salvar una bicicleta en Madrid
Así quedó el candado Kriptonite de esta ciclista madrileña tras ser cortado por los bomberos.

Ponérselo lo más difícil a los ladrones de bicicletas es primordial si no queremos que nos roben nuestra querida bici, y para ello, disponer de un buen candado es una norma básica.

Uno de los candados más demandados por los ciclistas urbanos son los de la marca Kriptonite.

Estos cobraron bastante popularidad hace años gracias a su robustez y seguridad, unque como todo, tienen su debilidad.

Aunque según en que situaciones son algo pesados y complicados de transportar, más vale sufrir un poco que no un mucho más tarde.

«No me jodas Ana, que vale 60 pavos ese candado»

Lo que le ocurrió a esta ciclista madrileña fue algo que no es muy común, pero que en algún momento de nuestra corta vida puede pasarle a cualquiera.

En uno de sus desplazamientos urbanos diarios, y como hacen también el resto de su familia, cogió su bicicleta para ir al centro a realizar unos recados.

El destino no era otro que la famosa Calle Alcalá de la ciudad de Madrid.

Al llegar allí, como prácticamente ningún comercio dispone de aparcabicis en la capital, candó la suya en una valla protectora de metal para que no molestase a nadie.

Es en ese momento, cuando dejas tu bici a la intemperie y a los ojos de todo el mundo, cuando peor se suele pasar.

Pero no, en esta ocasión la dueña de la bicicleta, Ana, no iba a sufrir por ningún robo, pero casi casi…

Por suerte, justo a lado de donde candó la bicicleta había un parque de Bomberos

Tras terminar en el comercio el recado, su medio de transporte seguía allí, bien candadita y esperando pacientemente. Sobre todo bien candada…

El llavero que utiliza, por suerte o por desgracia, dispone de varias llaves de otros candados que utilizan el resto de su familia en sus bicicletas.

La mal suerte no solo hizo que metiese en la cerradura la llave incorrecta, sino que cuando trató de sacarla, esta no estaba por la labor.

Tras intentarlo en repetidas ocasiones y ponerse en contacto con su marido (Luis Ovalles, que e quien ha querido compartir con todos nosotros esta historia) para comentar lo que ocurría, la soluciones no terminaban de funcionar.

Ya algo desesperada e impaciente, y tirando de ingenio, se le ocurrió pedir ayuda en el Parque de Bomberos que estaba a unos pocos metros de su bicicleta.

Los bomberos acudieron en la ayuda de la ciclista y sobre todo de su bicicleta, pero tampoco fueron capaces de sacar la llave o abrir el candado.

No quedaba más remedio, había que cortar por «lo sano»

La única solución viable era una, romper el candado Kryptonite para recuperar la bicicleta y poder regresar a casa.

Los bomberos, que para estas cosas tienen todas las herramientas necesarias, sacaron una de sus «diminutas» radiales industriales, y tras varios minutos de chispas y sonido ensordecedor, consiguieron cortar el grueso candado Kryptonite.

Ya que el daño estaba hecho y los bomberos disponían de una cizalla de dimensiones descomunales, les pidió probasen a cortar el candado con ella para comprobar su dureza.

Parece ser que el Kriptonite resistió a la cizalla de los bomberos…

Así lo contaba con más imágenes Luis en Twiter:

Aunque ya tenía sus años, seguía haciendo su función, y ahora habrá desembolsar un mínimo de 40 euros para reponerlo.