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¿Qué necesitas que tu bici no tenga o que desearías que fuese mejor?

Hay quien se conforma con poco o con lo que tiene, pero en el ciclismo, por norma general, siempre se quiere tener más, lo más ligero o el último modelo.

Antes era solo cada año, ahora es cada mes, y a veces cada semana, cuando salen sorprendentes novedades de los diferentes fabricante de bicicletas, a cada cual, según ellos (y la prensa), mucho mejor en todo que los modelos anteriores existentes.

Claro está que todo evoluciona, y que hay mejoras significativas, productos nuevos, mayor ligereza, etcétera. Pero de ahí a que cada dos por tres existan «novedades» que mejoran lo anterior con unos gramos, un % de rigidez o unos grados más o menos, es un cuento que pocos se creen ya.

Comprarse una bicicleta de gama media o alta estos días, es dejarse un dineral que pocas veces baja de los 4.000 euros.

Si la bici es eléctrica, súmale unos 2.000 euros más si quieres algo que realmente valga la pena.

Buscando de segunda mano también se pueden encontrar chollos prácticamente nuevos, aunque pocos se aventuran a comprar una Ebike usada.

Se suele decir que la media de los ciclistas a la hora de cambiar de bicicleta suele ser de dos años

Como con las relaciones de pareja, los dos años o los 24 meses es el punto de inflexión si se quiere continuar con la bicicleta actual e ir cambiando componentes que se van gastando o simplemente mejorándolos con otros.

Aquí entra también la obsolescencia programada en el ciclismo, ya que tristemente pocas bicicletas actuales van a durar lo que duraban las de antes.

Muchos optan por vender la bici de segunda mano, algo que se puede alargar en el tiempo si no se tiene suerte o se pone un precio demasiado «justo».

Con el dinero recuperado, se suele poner un poco más, entre 1.000 y 3.000 euros, y estos compran la bicicleta último modelo, o incluso van mejorando el nivel de la misma comprando el modelo superior.

Esto es una práctica habitual, como la de cambiar piezas por otras más ligeras, más molonas, o supuestamente más eficientes.

La obsolescencia programada de las bicicletas también ayuda a consumir continuamente

Como seguramente la gran mayoría de personas que lean este artículo sean ciclistas y posean al menos una bicicleta, la cuestión de hoy no es saber cuando vas a cambiarla.

La cuestión que planteamos, es la de si estás contento con tu bicicleta actual, y si pudieses, la cambiarías exactamente por la misma pero con todo nuevo cuando llegase el caso de deshacerte de ella.

Resumiendo, ¿para el ciclismo que practicas, te vale con tu o tus bicicletas actuales, o necesitan que mejoren en algún aspecto?