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¿Qué ha pasado con todas esas Fatbike que se anunciaban a bombo y platillo?

Specialized sigue manteniendo en su catálogo alguna bicicleta Fatbike, como esta Fatboy la cual es usada por algunos ciclistas para bikepacking en lugares extremos o terrenos difíciles.

Las bicicletas Fatbike comenzaron a inundar las portadas de revistas, páginas web y otros panfletos publicitarios allá por 2014, hace ya una década.

10 años después, la realidad es que la popularidad este tipo de bicicletas, que muchos vendían como el no va más tanto para competir como para salir a dar una vuelta por el monte, han caído por su propio peso, nunca mejor dicho.

Muy de vez en cuando podemos llegar a cruzarnos con al algún aguerrido ciclista sobre una Fatbike, pero basta charlar un poco con él y preguntarle, para que nos afirme que la ruedasgordas es su segunda bicicleta y la usa de pascuas a ramos.

La industria intentó suavizar el tema y con la llegada de las bicicletas eléctricas, el famoso Boost para poder albergar los motores en los cuadros, nacieron también las 27,5 + (plus)

La utilidad de las Fatbikes es innegable sobre algunos terrenos, como pueda ser la nieve, la arena de la playa o algún otro lugar similar.

Para el día a día, claro que se puede utilizar una Fatbike, pero como ya se sabía cuando comenzaron a llenarnos la cabeza con ellas, no son lo más indicadas «para todo».

Alguna marcas siguen dejando un pequeño hueco para algún modelo de Fatbike en su catálogo

Hubo hasta quien las utilizó para competir, llegando incluso a ganar la Titan Desert, aunque como ya se sabe, no es la flecha, sino el indio quien al final resuelve.

Ahora, 10 años después de aquel boom de las Fatbike, de esa nueva moda, habría que preguntarle a la propia industria de la bicicleta, ¿dónde están todas esas ventajas que se suponían nos harían mejores ciclistas con una de estas bicis de ruedas inmensas?