¿Porqué no habrá cascos de Red Bull en los Juegos Olímpicos de Tokio 2021?

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¿Porqué no habrá cascos de Red Bull en los Juegos Olímpicos de Tokio 2021?
Rocío del Alba García, corredora del equipo BH Templo Cafés y olímpica en Tokio 2021 no podrá lucir su nuevo casco de Red Bull en Los Juegos ni en las redes sociales.- Bartek Wolinski / Red Bull

Los Juegos Olímpicos son una competición muy especial por muchas razones.

Además de celebrarse cada cuatro años y ser dedicados a Zeus, el dios de los dioses, estas se celebran entre las diversas selecciones nacionales de todo el mundo, formadas por los deportistas de más alto nivel de cada país.

Esto quiere decir que los equipos están formados por deportistas de diferentes equipos, con diferentes patrocinadores y que además, en la mayoría de los casos, están patrocinados por empresas que apoyan cada selección nacional.

Las marcas que pagan mensualmente a los deportistas no podrán aparecer en las Olimpiadas

Los contratos publicitarios de cada deportista, independientemente del deporte que practiquen, se ven interrumpidos cada cuatro años (y en el caso de ser seleccionados), por el famoso «Backout Period«.

Traducido al castellano, este Periodo de Rescisión, impide que los deportistas lleven, muestren o utilicen la imagen de determinados patrocinadores los 9 días antes de celebrarse los Juegos y hasta 3 días después de su clausura.

En el caso del ciclismo y de muchos otros deportes, esta norma afecta a determinados patrocinios, pero no a todos, pues tanto la bicicleta en sí, como sus diferentes componentes, o la vestimenta adicional como puedan ser gafas, zapatillas, cascos, etcétera, seguirán luciendo los logos y emblemas de cada marca.

Cierto es, que tras varios años de quejas y luchas personas, las cuales se han saldado con deportistas fuera de los Juegos por no querer acatar la famosa Norma 40 del Comité Olímpico Internacional, en Tokio se ha suavizado dicha norma.

Tras el auge de las redes sociales a comienzos de la pasada década, el COI vio como la gran mayoría de deportistas sobrevivían gracias a la publicidad directa o indirecta que estos realizan en las mismas.

Para muchos deportistas no poder hablar de los Juegos Olímpicos y nombrar a sus patrocinadores en las redes supone una perdida económica bastante grande.

Los Juegos Olímpicos sobreviven gracias a los contratos publicitarios

El problema principal de las Olimpiadas, como casi todo en esta vida, es el dinero.

Este proviene en un 90% de los diferentes patrocinios y la publicidad que se hace de los mismos, y no tener contentos a quienes financian Los Juegos, puede suponer que estos dejen de celebrarse, al menos como los conocemos hoy en día.

Red Bull es una de las decenas de marcas que no están permitidas dentro de los Juegos Olímpicos por entrar en conflicto con los patrocinadores de los mismo.

Por esta razón, por poner un ejemplo, no veremos a la ciclista española Rocío del Alba con su nuevo casco de Red Bull, ni entrenando ni durante la competición. Tampoco podrá nombrarlo en las redes sociales o llevar sus diferente prendas como gorras, gorros, camisetas o sudaderas.