Ni un solo comentario positivo en el tweet de la Guardia Civil sobre respetar a los ciclistas en la carretera

2055
Ni-un-solo-comentario-positivo-en-el-tweet-de-la-Guardia-Civil-sobre-respetar-a-los-ciclistas-en-la-carretera
Al igual que ocurre con la DGT, cuando una fuerza del orden pide respeto por los ciclista, el odio a los mismos crece en las redes sociales.

No falla, sea la DGT, la Policía, un famoso o la mismísima Guardia Civil. Cualquier imagen o comentario en el que se pide respeto a los ciclistas en la carretera va acompañado de centenares de comentarios, a cada cual más bruto, en contra del uso de la bicicleta.

España sigue a la cola en cuanto a cultura de la bicicleta y los conductores, la gran mayoría, siguen pensando que son los dueños únicos del asfalto, ya sea en vías interurbanas o en ciudad.

Sí, la cosa mejora poco a poco, pero tan lento que estamos a años luz de países vecinos como Francia o Alemania, y el odio al ciclista sigue estando presente en muchos niveles de la sociedad.

El odio al ciclista debería estar penalizado con unos cuantos puntos menos del carnet de conducir

El mensaje en redes sociales del día de hoy de la G.C. era bien sencillo y positivo, pero ni con esas los supuestos conductores son capaces de entender que el más frágil de la carretera después del peatón es el ciclista, y este tiene exactamente el mismo derecho a circular por ella.

Este es el texto que acompaña a la imagen de un ciclista haciendo el gesto del pulgar hacía arriba mientras un conductor le adelanta correctamente respetando la distancia lateral de 1,5 metros:

«Todas nos indican la distancia mínima de separación lateral hay que dejar en el adelantamiento a un ciclista:

a) 1 metro y 1/2
b) 1,5 metros
c) 150 centímetros
d) 1,64042 yardas
e) 59,0551 pulgadas
f) 4,92126 pies
g) 0,000809935 millas náuticas»

¿Sencillo verdad?, pues ahora solo has de dar una vuelta por el mensaje de twitter en cuestión (lo tienes más abajo), para ver lo que opinan prácticamente el 95% de las personas que comentan en el mismo.

Es triste, pero es la cruda realidad.