Multado un ciclista a 280m de su casa tras ir a comprar el pan en Madrid

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La multa interpuesta a este ciclista urbano por la Policía Municipal de Madrid y foto archivo.

La Policía Municipal de Madrid ha interpuesto una denuncia a un ciclista urbano que había salido de su domicilio para comprar el pan en bicicleta.

Una amiga de este ciclista Madrileño de nombre Fran y nacido en Galicia, ha relatado en twitter como la Policía Municipal de la ciudad de Madrid ha multado a este ciclista que salió de su casa el pasado Miércoles para dirigirse montado en su bicicleta a comprar el pan.

Hasta aquí todo parece además de normal, correcto, pese a que nosotros no recomendamos salir a comprar cada día y mucho menos una barra de pan.

Se puede comprar comida para 3 o 4 días si vaciar las estanterías del supermercado ni ir muy cargado con bolsas de vuelta a casa.

Volviendo a la multa por «Desobedencia a la autoridad» impuesta, esta reza lo siguiente:

«Deambula por la vía pública sin justificación estando prohibido. Manifiesta venir con la bici de comprar el pan en calle León, estando muy distante de su domicilio.»

La multa esta realizada en la Calle Toledo, a escasos 300 metros de su domicilio.

Según relata su amiga en Twitter, Fran es gallego y echa de menos el pan de su tierra, por lo que siempre lo compra en la panadería Moega, especializados en empanadas y pan gallego.

Esta se encuentra localizada en la Calle León 26 y el domicilio de Fran en la Calle de la Paloma a 1900 metros en la distancia más corta a pie o en bici.

En total, un ciclista a velocidad normal puede tardar unos 6 o 7 minutos, bastante menos si estás en forma.

Según establece la Ley del Estado de Alarma, no está prohibido desplazarse en bicicleta, a pie, en coche o transporte público para realizar las compras «necesarias» de alimentos.

Está claro que muchas personas se desplazan en coche decenas de kilómetros para ir a las áreas comerciales grandes y llenar el maletero, y que como estamos viendo, muchos agentes «no se fían» de las personas que se desplazan en bici, ya sea para ir a comprar o a trabajar, parando a la gran mayoría para ver si están paseando o realizando una labor necesaria reflejada en el Estado de Alarma.

Pero es que también estamos viendo mucho pillo suelto que, utilizando la excusa de tener que ir a comprar una barra de pan o las galletas de la niña, coge la bici y se da un paseo.

Sin juzgar a este ciclista urbano, recordamos que salir de casa a comprar «caprichos» puede o no puede estar permitido, pero sin duda no es nada solidario, ni tampoco seguro.

#quedateencasa