Merida One Sixty 1800, una Enduro de roer

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Merida Bikes da un gran salto rozando el lado más oscuro del mountain bike con sus nuevas One Sixty y el sistema de suspensión trasero VPK. Podríamos definirla simplemente como una Enduro, pero es algo más que una bici de 160mm de recorrido.

Con tres versiones diferentes, One Sixty 1000 como modelo básico,  One Sixty 1800 y One Sixty 3000 como tope de gama y con opción de cuadro suelto, nos centraremos en la versión intermedia, la One Sixty 1800.

Todas ellas comparten cuadro con el nuevo sistema de suspensión trasera Virtual Pivot Kinematics (VPK), aunque el modelo 1800 monta un amortiguador Rock Shox Monarch Plus RC3 HV a diferencia del FOX Float CTD de sus otras dos hermanas.

:: VPK – VIRTUAL PIVOT KINEMATICS

Tras varios años de desarrollo, Merida Bikes presenta el nuevo sistema de suspensión trasera VPK, con tres máximas en mente:

  • Eficacia de pedaleo
  • Absorción
  • Independencia de la frenada

Sin entrar en detalles comparativos respecto a otras marcas que usan sistemas de suspensión con pivote virtual (VPP), podemos decir que en su funcionamiento es simplemente diferente a la vez que eficaz.

Describiéndolo a groso modo, el sistema VPK está basado en un triangulo trasero unificado (sin puntos de giro) unido al triangulo delantero por dos bieletas, una inferior al más puro estilo VPP, y otra superior, que a diferencia de otros pivotes virtuales, posee tres puntos de giro incluyendo el del amortiguador, haciendo que estos giren en la misma dirección, y asemejándolo más a un DW Link o Sistema Maestro que a un VPP.

Diferencias a parte, el sistema VPK de Merida Bikes realiza sus funciones correctamente. Es estable en el pedaleo, más aun con el amortiguador Rock Shox Monarch Plus RC3 HV con tres regulaciones «anti-vaivén». Aun en posición «abierto» del amortiguador, el vaivén o hundimiento mientras pedaleamos es casi imperceptible, pero manteniendo la suspensión activa ante posibles obstáculos, sobre todo en las subidas con desarrollos cortos.

Merida Bikes ha conseguido con su sistema VPK, aislar con una gran eficacia el temido bloqueo de la suspensión trasera ante frenadas bruscas. Junto con el hundimiento de la suspensión al pedalear, este es uno de los puntos clave a la hora desarrollar una bici de doble suspensión y largo recorrido, ya que es en estos dos puntos donde más puede penalizar nuestra conducción. La suspensión se mantiene activa dibujando el terreno mientras frenamos, permitiendo una conducción más segura y eficaz, y eliminando las tensiones de cadena y el retroceso de los pedales cuando la suspensión se activa.

El sistema VPK aprovecha al máximo todo el recorrido de la suspensión trasera, siendo este bastante progresivo de principio a fin.

:: CARACTERISTICAS DEL CUADRO

El material usado en las Merida One Sixty está basado en tubos hidroformados de aluminio 6061 y aluminio 6066 con triple capa con las siguientes características:

  • Tubo de dirección cónico de 1,5″ para mejorar la rigidez en la zona delantera.
  • Tubos principales hidroformados y conificados de aluminio Racelite 6066.
  • Guiado interno de cables, incluida la tija telescópica (excepto el freno trasero).
  • Eje pasante de 12 mm para una mayor rigidez y seguridad.
  • Puntos de soldadura pulidos mejorando la apariencia sin restar resistencia.
  • Montaje de freno trasero post-mount.
  • Anclaje para guía cadenas ISCG.
  • Tubo horizontal curvado para un mejor manejo o maniobrabilidad.
  • Colores:

:: COMPONENTES

El modelo que hemos probado, la Merida One Sixty 1800, es el modelo intermedio, con un montaje muy equilibrado, comenzando por las suspensiones. Para la rueda delantera se ha pensado también en Rock Shox, con su Lyric R Dual Position Air ajustable de 160/130mm de recorrido. Una gran elección tanto por rigidez, como por capacidad de absorción, así como la posibilidad de cambiar el recorrido a 130 mm cuando la cosa se ponga cuesta arriba, con tan solo girar el dial izquierdo un cuarto de vuelta.

El amortiguador trasero, como hemos mencionado es el Rock Shox Monarch Plus RC3 HV, con regulación de compresión, rebote y las tres posiciones (abierto, medio y cerrado) regulables fácilmente mediante una palanca.

Para las ruedas, se ha optado por las llantas Fulcrum especificas de Enduro/Freeride, las Red Zone, con eje pasante de 20mm delante y 12mm atrás, ambas con 34 radios de acero con cabezales rectos. Y para vestirlas, unas anchas y taqueadas Schwalbe Fat Albert 2.4 Evo fold, un tanto robustas si pretendemos hacer rutas largas con ellas, pero de gran ayuda si lo que nos gusta es bajar sin preocuparnos por el agarre o los llantazos.

El grupo, compuesto por los frenos Avid Elixir 5 con discos de 203mm y 180mm atrás, de gran potencia y progresividad de frenada dentro de su sector, junto con el cambio, desviador y pulsadores Sram XO 2×10, y las bielas Sram X9 con guía cadenas y protector de plato inferior, hacen de la Merida One Sixty 1800, una máquina de devorar senderos, por muy complicados que sean. Con sus dos platos (38-24) y diez coronas (11-36), no habrá cuesta que se nos resista.

Otro gran acierto es la tija de sillín telescópica Rock Shox Reverb Stealth con guiado de cable interno y mando remoto en el manillar. Para una bici de Enduro como esta, es algo casi imprescindible. Cuando la cosa se pone fea, basta pulsar el mando remoto y el sillín baja hasta una posición mas cómoda y segura.

El resto de componentes corresponden a la marca FSA, con dirección semi-integrada,  un ancho manillar Gravity Lite OS de 74 cm, potencia Gravity Light de 60mm y 6º de angulación, y un el sillín Prologo Scratch X14.

:: SOBRE EL TERRENO

Hemos exprimido al máximo esta Merida One Sixty 1800, ya que es lo que pide nada más montarnos en ella.

Con un ángulo de dirección de 66º, un pedalier relativamente bajo y el sistema de suspensión VPK, el aplomo que tiene a altas velocidades se deja notar, sobre todo en zonas con obstáculos medianos tirando a grandes, como pueden ser raíces y rocas fijas de cualquier sendero.

El basculante es bastante rígido, cediendo lo más mínimo cuando pasamos por curvas bacheadas. Aquí, el pedalier bajo y el trabajo de las suspensiones hace que el paso por curva se ágil y redondo, dibujando muy bien el terreno.

Cuando la cosa va de pedalear, en llano y zonas poco bacheadas, pasa como una más, sin poder destacar en ningún aspecto, aunque las cubiertas puedan pecar de «anchas». El sistema VPK funciona bastante bien en pequeñas aceleraciones, así como en el paso de obstáculos cuando el terreno se pone cuesta arriba.

El ancho manillar, las cubiertas de 2.4 y los 160 mm de recorrido en ambas ruedas piden a gritos sacar el máximo provecho de las suspensiones, pedaleando con fuerza y «dando gas» en cada curva.

Estamos ante una bici de Enduro con altas pretensiones, con la que poder ir a nuestro Bike Park favorito en verano, rutear para disfrutar de cada sendero, sobre todo en los que son cuesta abajo, e incluso hacer nuestros pinitos en las florecientes competiciones de Enduro.

:: PRECIOS

  • ONE SIXTY 3000 : 5.086 € (IVA incluido)
  • ONE SIXTY 1800: 4.306 € (IVA incluido)
  • ONE SIXTY 1000: 2.768 € (IVA incluido)
  • CUADRO ONE SIXTY 3000: 1.640 € (IVA incluido)

Más información: www.merida-bikes.com

Fotos: Juan Angel Triguero

Rider: Matias García