Los precios de las bicicletas y componentes seguirán subiendo este año

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Los precios de las bicicletas y componentes seguirán subiendo este año
No solo está difícil comprar la bicicleta que queremos. Incluso las piezas y materiales para fabricarlas escasean y también suben de precio.

Esto no ha hecho más que comenzar. Para los que ha muchos ha supuesto una crisis sin precedentes, para otros ha sido una oportunidad parar conseguir vender todas sus existencias.

Pero quedarse sin stock, no siempre quiere decir que las cosas vayan bien y que se estén forrando.

Ya hace unos cuantos meses, antes de que concluyese el año 2020, varias marcas importantes del sector de la bicicleta, como pueda ser Specialized o Trek, anunciaron una subida de precios en muchos de sus modelos de bicicletas. En torno al 10%.

A ellas se han unido muchas más.

Piezas y bicicletas subirán más del 10% durante este 2021

Muchos hablan de burbuja, de que todo tiene un límite, de que es imposible comprar una bicicleta en estos días, más si es eléctrica. Puedo asegurarte que se quedan cortos…

La cadena no está rota, ni tan si quiera estirada a punto de partirse. Sencillamente está seca y polvorienta, algo oxidada, a los piñones le faltan algunas coronas, otras tienen incluso dientes partidos, y el plato está tan limado que cuando se intenta apretar un poco los pedales, patina, nos damos un buen golpe en la rodilla con la potencia y perdemos velocidad. Alguno hasta se llega a caer…

Con este símil seguramente lo hayas entendido mejor que si ponemos las cosas con cifras y datos reales.

La falta de stock de determinados modelos de bicicletas, los llamados «superventas», está haciendo que muchos usuarios opten por modelos superiores o inferiores algo distintos a los que ellos deseaban.

Esto en términos comerciales, está bien, porque se vende «de todo», y prácticamente todo.

Ya hay algunas marcas que están comenzando a limitar las compras de sus clientes para poder atender a todos por igual.

Esto no supone que habrá unos contentos y otros enfadados porque nunca terminan de llegar las bicicletas que han pedido. El resultado de esta práctica es que no hay nadie contento.

Alguna marcas han puesto el límite de servir solo 5 bicicletas por distribuidor o tienda por año

Las marcas del Reino Unido lo tienen infinitamente peor con el famoso Brexit.

Algunas han dejado de servir al resto de Europa, y las que han conseguido el papeleo necesario para atravesar la nueva frontera virtual, limitan a sus clientes las compras.

No hay bicicletas, ni repuestos, ni tan si quiera material para fabricarlos, y quienes los fabrican no lo hacen con la misma capacidad que antes de todo este lio con el «bicho».

Muchas tienda, incluso distribuidores, pensaban que desde el verano pasado y en los próximos meses, incluso años, harían su agosto «extendido». Pero la gallina de los huevos de oro, parece que no puede poner tantos huevos y para todos.

Traer material de Asía, ensamblarlo y volverlo a enviar a los distribuidores es una odisea cada vez más cara.

El transporte por mar, aire y incluso tierra sigue afectado, con numerosos retrasos e incrementos en el precio que alguien debe asumir.

Todo lo que hay en existencias, se compra por miedo a quedarse sin material

«Si no quedan bicicletas o cambios de los que los clientes nos piden, tenemos que comprar el modelo superior o inferior para poder atenderles de alguna manera».

Esta situación se viene dando desde hace meses, y aunque la venta de bicicletas son las más «perjudicadas», son las propias marcas de bicicletas quienes están haciendo malabares para poder conseguir las piezas necesarias para completar los montajes de sus máquinas.

Todo este embrollo desemboca en un punto en común, subida de precios.

Y aunque estamos seguros de que en algún lugar de la cadena alguien se esta quedando con los cuartos, al final siempre es el cliente quien paga el pato.

Cuando una cadena, unos piñones o un plato están tan desgastados y hasta rotos, todos sabemos cual es la solución.