Las ventas de bicicletas aumentan un 65%, las eléctricas un 145%

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Más de 400 nuevos kilómetros de carriles bici exclusivos para ciclistas, pero en la ciudad de Nueva York
Nueva York.

El mercado de la bicicleta en Estados Unidos podría ser algo diferente al europeo, pero es un reflejo de la revolución que este vehículo ecológico, movido por la propia fuerza humana, está teniendo en todo el mundo.

Los datos reflejados entre 2019 y 2020 confirman que el número de nuevas bicicletas vendidas ha aumentado un 65% en el nuevo continente.

Más sorprendente es el de las Ebikes, cuyas cifras han crecido un 145%, y se estima que para finales del 2021 estas aumenten aún más.

Los datos de Europa son aún más ámplios

No solo las ventas de bicicletas se han disparado, con estimaciones que llegan a afirmar que para 2030 se venderán el doble de bicicletas que de coches en Europa.

El número de usuarios que optan por la micromobilidad cada día crece a ritmos sin precedentes, y sobre todo en ciudades donde se apuesta por este medio de transporte.

Allí donde se ha incentivado el uso de la bicicleta y creado vías ciclistas seguras, el número de personas que han comenzado a utilizar las dos ruedas como medio de transporte se ha multiplicado.

Pero no solo la creación de carriles bici seguros incentiva el uso de la bicicleta.

El famoso distanciamiento social hizo y sigue haciendo que muchos trabajadores esenciales (y no esenciales) opten por moverse de forma individual y segura en bici.

De 3,7 millones de bicicletas eléctricas a 17 millones en 2030

Como seguramente sabrás, en algunos países de Europa, ya se venden más bicicletas con motor que normales.

Pero las cosas aún tienen que mejorar. No solo los precios se deben estabilizar, también el modelo de fabricación y transporte de todas las piezas que forman una Ebike, incluidas las baterías.

Para que se alcancen estas cifras, superando las nuevas matriculaciones de coches, la industria se debe ir adaptando poco a poco para una producción más local y centralizada, sin depender tanto de Asia.

Pero las vías ciclistas y carriles bici seguros, al menos dentro de las ciudades y los que comunican los municipios colindantes con estas, deberán ir cobrando más protagonismo y recuperando el espacio robado por los vehículos a motor, ya sean, coches, motos e incluso el transporte publico por carretera.

La mayoría de encuestas terminan con resultados negativos de muchas personas, sobre todos adultos de cierta edad, que nunca utilizarían la bicicleta como medio de transporte dentro de las ciudades por el miedo a tener que circular entre los coches.

La revolución de la bicicleta está en marcha, ahora solo hace falta seguir haciendo presión para que quien tenga el poder de realizar los cambios, se ponga a ello cuanto antes.