Las bicicletas serán mucho más rápidas que los coche en las ciudades

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Londres cerrará al tráfico motorizado todo el centro de la ciudad a favor del ciclista y el peatón
Una calle del centro de Londres - Maps.

Durante los próximos diez años, se espera que algunas ciudades del mundo se puedan recorrer, sea cual sea el itinerario, mucho más rápido en bicicleta que en coche.

Así lo estiman las reducciones de velocidad que se han recogido durante los últimos años en ciudades como Londres o Manchester, en el Reino Unido.

En 2014, la velocidad media de los coches era de 31 km/h. Esto no quiere decir que no se pudiese sobrepasar esa velocidad, sino que en los desplazamientos urbanos, la media contando las velocidades más altas, que pueden sobrepasar los 70 km/h, los semáforos, atascos y demás inconvenientes del tráfico, superaba por poco los 30 km/h.

En 2017, los registros detectaron una bajada hasta los 29,6 km/h

Esto hace pensar que si se sigue la tendencia, la cual se verá seguro agudizada por el mayor número de vehículos, atascos y restricciones de tráfico, incluido la disminución de los límites de velocidad, para los próximos años estas velocidades medias disminuyan aún más.

La velocidad media de un ciclista urbano es ahora de 25,7 km/h

Las cifras de velocidades medias de un ciclista y un coche en ciudad están muy igualadas.

Para 2027, se espera que las bicicletas superen la velocidad media de los coches en los desplazamientos urbanos.

Esto hay que tomarlo con pinzas, pues en la actualidad, ya existen muchos trayectos urbanos que son mucho más rápidos en bicicleta que en cualquier otro medio, incluido en moto.

En la ciudad de Londres en concreto, la velocidad media de los automóviles es de tan solo 12 km/h, por lo que la gran mayoría de trayectos ya son más rápidos en bicicleta o patinete eléctrico.

Allí, durante los últimos días, está existiendo un gran debate con los presupuestos destinados a la mejora de las carreteras con el fin de evitar que existan tantos atascos y facilitar las cosas al futuro coche eléctrico.

No solo destinar miles de millones a mejorar las carreteras (que no el asfalto), para que estas puedan mover más densidad de coches es totalmente contraproducente, ya que lo que se intenta es que cada vez existan menos coches en las ciudades, sino que además las emisiones que supondrían tales obras no favorecen en nada al medio ambiente.

Sea como fuere, la lucha entre el sector automovilísticos, políticos y el resto de integrantes de la sociedad está servida.