Las bicicletas de la París Roubaix 2017

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Las condiciones y características de la París Roubaix hacen que cada corredor, en función de sus preferencias y del material que tenga a su disposición configure la bicicleta a su gusto.

Así podemos encontrar componentes específicos para esta carrera como pulsadores satélites de cambio que se añaden a los convencionales, ruedas específicas, adopción de manetas de freno adicionales, desarrollos poco comunes, cuadros con geometrías y medidas pensados para una mayor absorción en los exigentes tramos de adoquines o incluso sistemas de suspensión, elastómeros etc…

Otros corredores sin embargo recurren a sus bicicletas convencionales con la salvedad de añadir tubulares más anchos, doble encintado en el manillar o un sillín más cómodo. A continuación y de modo general os desgranamos algunas de las curiosidades que podemos encontrar en el Infierno del Norte.

:: Manillares y cintas

La vibración y estrés al que se somete el cockpit o el conjunto de manillar y potencia hace que algunos equipos opten por componentes en aluminio para evitar fracturas. Algunos corredores combinan estos dos componentes en ambos materiales (carbono y aluminio) o incluso encontramos conjuntos completos en este material. Lo que sí es habitual y más común es recurrir a insertos de gel, doble e incluso triple encintado. Lo común es afrontar los tramos de adoquín en la parte alta del manillar, así que esto se hace para minimizar el impacto sobre muñecas y brazos. Como detalle, este año Sagan usará únicamente una fina cinta que es la que usa habitualmente y es que su Specialized Roubaix cuenta con un sistema de suspensión en el conjunto de la dirección que la marca denomina Future Shock un sistema con el que también contará otro de los grandes favoritos; Tom Boonen.

:: Sillines

Normalmente cada corredor usa un modelo de sillín durante toda la temporada. Excepto en la París Roubaix donde muchos modifican este componente. Deja de primar el peso y se busca la mayor comodidad posible para minimizar el castigo al que el pavé somete a los corredores. Así es habitual encontrar modelos clásicos y pesados en muchas de las bicis en busca de la mayor comodidad posible.

:: Ruedas y tubulares

En una carrera como la París Roubaix merece la pena analizar cada bici al detalle. Recordamos que las preferencias de cada corredor a la hora de afrontar la carrera hacen que encontremos grandes diferencias. Así podemos encontrar desde sofisticadas ruedas Aero de 60 milímetros en la bici de Kristoff a ruedas con aro de metal y radiados convencionales. En lo que sí coinciden la mayoría de corredores es en montar tubulares con anchuras de 28 a 30 milímetros. Pero no solo tubulares nos encontramos en esta especial carrera, podremos ver desde sistemas de neumáticos tubeless hasta cubiertas convencionales o con alguna modificación como ser “encoladas” o adheridas a la llanta como se haría con un tubular. Los tramos de pavé hacen que se trabaje con presiones más bajas de lo habitual.

::Portabidones

Quizá parece un accesorio al que no prestar atención, pero en la París Roubaix no hay que dejar nada al azar. Los portabidones de fibra dan paso a los metálicos con más capacidad de sujección. Sin una buena sujección los bidones saldrían disparados a la hora de afrontar los tramos de adoquín. En este caso no solo el privar de líquido a los corredores sería un problema sino que unos cuantos bidones por el suelo podrían causar un desastre importante en forma de caída. Es además habitual que los corredores lleven la válvula de los bidones abierta para que el aire no haga presión en el mismo y sea más difícil que puedan caerse.

::Desarrollos y cambios

La extrema dureza de la París Roubaix no viene dada por su desnivel, es una carrera muy llana. Esto hace que los desarrollos de las bicicletas no sean estándar. Lo habitual es encontrar un desarrollo 53/44 en el conjunto de platos. Otra curiosidad es la adopción de mandos satélites adicionales. Muchos corredores adaptan los pulsadores de sus cambios electrónicos recolocándolos o añadiendo otros adicionales para no perder el control durante la carrera.

::Cuadros, frenos y suspensiones

Actualmente es normal que las marcas cuenten con cuadros específicos conocidos como “Gran Fondo” Cuadros con una serie de características que favorecen la absorción de irregularidades gracias entre otras cosas a su geometría, a una pipa de dirección más alta de lo normal y sobredimensionada o ángulos de horquilla y tirantes menos convencionales. Así encontramos bicicletas como la Specialized Roubaix o Trek Domane entre otras. La París Roubaix es una prueba que siempre ha supuesto un desafío tecnológico para las marcas que no han dejado de innovar en este aspecto. Diferentes sistemas de suspensión han sido probados en la carrera y no se deja de evolucionar en este aspecto. Así nos encontramos con las Specialized Roubaix de Sagan o Boonen que contarán con el sistema de suspensión que la marca denomina “Future Shock” o algunos corredores del Sky que contarán con las Pinarello Dogma K8S con suspensión en la parte trasera. Además de estas curiosidades podremos ver a corredores con bicicletas de ciclocross adaptadas para la prueba.