La vestimenta o el casco influyen en como nos ve la sociedad

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Archivo - Cuando uno llega tarde no se para en cada mobiliario urbano a realizar acrobacias con la bicicleta. Por algo siempre llega tarde...

Hace unos días una polémica publicación en redes sociales de IMBA España comentaba que ir a montar en bicicleta a la montaña como si fuésemos un gladiador o como si fuésemos a la guerra, no facilitaba la convivencia con el resto de usuarios de los caminos.

En concreto ser refería a la vestimenta y accesorios de los ciclistas que practican Enduro o Descenso con peto, casco integral, rodilleras, coderas, mochila, etc.

Las críticas y las tortas les llovieron por todas partes, y es que debería dar igual como vayas vestido o cuantas protecciones y accesorios lleves al montar en bicicleta, pues el respeto hacia el resto de usuarios, mayoritariamente senderistas, no influyen en la vestimenta si no en la forma de actuar de cada uno.

Pero la triste realidad es que si parece influir en como nos ven el resto de personas ajenas al ciclismo según la forma que nos vistamos o los complementos que utilicemos.

Un estudio revela que las personas que ven ciclistas con casco, tienen la sensación de que es un deporte o una forma de desplazarse peligrosa, o más peligrosa que cuando ven a la misma persona en bici sin el casco.

El estudio se llevó a cabo por la Universidad Técnica de Dublín, en Irlanda, y se basó en mostrar una serie de imágenes de diferentes medios de transporte a un número determinado de personas.

Estas debían ordenar dichas imágenes de más peligrosas a menos peligrosas a la hora de desplazarse con ellas.

A la mitad de los encuestados se le mostró en el conjunto de imágenes un ciclista urbano vestido con ropa de calle y sin casco, mientas que a la otra mitad el mismo ciclista pero con un chubasquero de alta visibilidad y con casco.

Curiosamente, el 70% de todas las personas encuestadas calificaba a la bicicleta y el ciclista sin casco como el medio de transporte más peligroso, y en concreto, las personas que vieron la imagen del ciclista con la vestimenta fluorescente y el casco, el total de personas que la calificaba como la forma más peligrosa de moverse subía hasta el 78%.

A las mismas personas se le realizaron una serie de sencillas preguntas, tales como «¿Qué foto mostrarías a tus amigos, una vestido de ciclista y con casco, o una sin casco o ni equitación ciclista?«. La respuesta mayoritaria fue sin casco y vestido normal.

Otra de las preguntas fue, «¿con que foto te gustaría estar asociado si salieses en la foto en bicicleta, vestido de ciclista o vestido normal?«. La mayoría de respuestas fue vestido normal.

La deducción de todo esto es que en realidad si que importa como nos ve la sociedad a los ciclistas dependiendo de como vayamos vestidos, y sobre todo de si utilizamos casco o no.

Esto puede ser bueno y malo. Malo ya normalmente todas las campañas publicitarias para fomentar el uso de la bicicleta van unidas al uso del casco o prendas reflectantes, y la sensación de las personas ajenas a la bicicleta que reciben esas imágenes es de que es un engorro y además peligroso.

Un mensaje sin duda negativo para que cada vez más personas se decidan a usar la bicicleta como medio de transporte o para mejorar su salud.