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¿La muerte anunciada de Scott Sports?

Scott Sports cuenta con filiales en diferentes sectores, como el del ciclismo, la nieve, el running y el motocrós.

Parece que en Scott Sports S.A las cosas no van tan bien como se pinta en los resultados financieros tras cada ejercicio.

Recordemos que Scott Sports cuenta con diferentes filiales de ciclismo, esquí, running y motociclismo.

A su vez, Scott Sports tiene varios propietarios, entre ellos el gran grupo inversor surcoreano Youngone Corp, centrado en el mercado de ropa deportiva.

Youngone Corp compró en 2013 el 20% de Scott Sports S.A., y en 2015 amplió dicha compra hasta conseguir ser el mayor accionista del fabricante suizo con el 50,1% de las acciones.

Las cuentas no salen en Scott Sports. Un prestamos de 160 millones de euros, a devolver con intereses en 12 meses, y ganancias anuales que a penas llegan al os 30 millones

Nunca llegaremos a entender como funcionan estas grandes corporaciones basadas en gigantescos grupos inversores, y mucho menos donde van a ir a parar esos 160 millones que el propio accionista mayoritario, Youngone Corp, ha puesto sobre la mesa para «salvar» a su empresa.

Según las cuentas de los dos últimos ejercicios de Scott Sports, las ganancias han sido de 21 millones de euros en 2021 (con 639 millones facturados), y de 33 millones en 2022 (con 577 millones facturados).

Contar con los dedos sabemos, y si según Youngone Corp, la inyección de capital aportada el pasado mes de diciembre va encaminada a solventar la tormenta actual con la caída de las ventas, ¿en 2024 cuántos millones se espera facturar y cuántos millones se esperan de ganancias?.

Si el prestamos al parecer a 12 meses es de unos 160 millones al 4,6%, en diciembre de 2024 Scott Sports deberá devolver el dinero más unos 7 millones en intereses, y todo ello con las ventas por lo suelos, es decir, se espera una facturación muy inferior a la de 2022.

Todo esto huele a lo de siempre, el gran grupo inversor llevándose el dinero a manos abiertas mientras la marca, el fabricante y todo lo que lo rodea, yéndose a pique irremediablemente.

Tiempo al tiempo a que Scott Sports y sus filiales, incluidas Scott Bikes, terminen en la bancarrota.