La maldición del arcoíris y el karma de vuelta

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La foto-finish decidió la victoria en la Lieja-Bastoña-Lieja 2020 aunque Julian Alaphilippe decidió que el era el mejor antes de cruzar la línea de meta.

Emocionante incluso hasta minutos después de terminar la clásica competición ciclista de Lieja-Bastoña-Lieja que hoy se ha disputado en las carreteras belgas sobre un recorrido de 257 kilómetros.

Al esprín final llegaban cinco pesos pesados del ciclismo profesional: Primoz Roglic, Marc Hirschi, Tadej Pogacar, Matej Mohoric y Julian Alaphilippe, recientemente proclamado campeón del mundo en Imola, Italia.

El claro favorito era Alaphilippe, pero necesitó de la ayuda de Mohoric para que le lanzase el esprín, por lo que esperó su llegada desde atrás para ponerse a su rueda, no sin antes hacer algún que otro movimiento bastante peligroso.

En este vídeo se puede ver como por poco termina tirando al pequeño grupo de escapados.

Pero las maniobras irregulares del francés del Deceuninck-Quick Step no quedaron ahí.

Ya con el esprín lanzado y a poco menos de 200 metros de meta otro nuevo bandazo, esta vez para cerrar a sus adversarios, por poco termina con Hirschi y Pogacar por el suelo.

Este movimiento antirreglamentario dejaba fuera de la lucha por la victoria al del Sunweb y al reciente ganador del Tour de Francia Tadej Pogacar, del UAE Emirates.

Mohoric ya se había quedado el último del grupo sin posibilidades, pero un escurridizo Roglic, que realizó el esprín sin meterse en batallas personales con sus rivales, pedaleó y pedaleó hasta la misma línea de meta.

El karma bueno le llega a Primoz Roglic

Alaphilippe, que ya había eliminado irregularmente a sus adversarios más rápidos, pensó que Roglic no sería capaz de seguirle el ritmo sin haberle cogido rueda.

Roglic, al que vimos sufrir como nunca en el pasado Tour de Francia, donde perdió la general en la penúltima etapa, quería esta victoria, había luchado durante 257 kilómetros y la tenía delante suya.

«Dicen que el maillot arcoíris da alas, pero en este caso se las dio antes de tiempo»

El francés quería lucir su nuevo mallot blanco arcoíris de la mejor manera posible, pero se preocupó más de esto que de pedalear.

Lo que pasó lo sabemos todos y será recordado durante muchos años como una de las victorias más apretadas y a la vez más vergonzosas que se recuerdan.

Minutos después de cruzar la línea de meta, ni Roglic ni Alaphilippe tenían claro quien había ganado.

La foto-finish desveló el enigma

La foto-finish desveló el enigma, el buen karma había llegado de nuevo para el esloveno.

En este vídeo se ve claramente los movimientos antirreglamentarios de Alaphilippe, que finalmente fue sancionado y relegado a la quinta posición, el último del grupo de cabeza.