¡Gordos y bicis no! El Cabildo de Gran Canaria cierra senderos con cemento y palos

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Palos de más de dos metros de altura y unos 30 centímetros para pasar entre ellos, a la entrada de un sendero en Gran Canaria, el cual ha sido cementado y colocada la señal de motos y bicicletas no. - @hector_jdm

Gran Canaria, un destino turístico el cual es publicitado por su Cabildo en todo su esplendor y en todo el planeta, desde sus doradas playas, hasta sus verdes cumbres, con sus pintorescos pueblos o su exquisita gastronomía, parece que posee algún tipo de dicotomía interna cuando publicita la isla como, «un paraíso para la práctica del mountain bike«.

Si hablamos de turismo en Gran Canaria, o en cualquiera de las otras seis islas de las Canarias, normalmente nos viene a la cabeza el tópico de sol, playa, hoteles y fiesta.

Pero la realidad es bien distinta, y además de todos los turistas que vienen a disfrutar de sus costas, sobre todo en las zonas más al sur de las islas, el turismo activo no solo está muy presente, sino que sigue aumentando año tras año.

Desde los deportes y actividades acuáticas como el surf, bodoboard, el submarinismo o el avistamiento de ballenas y delfines (o las fiestas privadas en catamarán), pasando por las mil y una rutas para senderistas, la escalada, las rutas gastronómicas, las estrechas carreteras y puertos de montaña para los amantes del ciclismo en bicicleta de carretera y del motociclismo, con puertos calificados como «el más duro de toda Europa», incluso los amantes de los rally de coches, y como no, los ciclistas de montaña en todas sus modalidades (XCO, Enduro y Descenso), son solo algunos de los ejemplos de turistas que por ejemplo elijen Gran Canaria como destino para sus vacaciones.

Como bien sabrás, no solo el lugar en sí ofrece infinitas posibilidades con sus más de 230 kilómetros de costa y sus altas cumbres de cerca de 2.000 metros de altitud. El clima, cálido durante todo el año con temperaturas medias de 24ºC, atrae a millones de turistas, sobre todo en los meses de invierno.

Infinidad de valles y barrancos esconden tanto pequeñas carreteras como serpenteantes senderos, la mayoría antiguos caminos para comunicar las diferentes aldeas y zonas de la isla.

Los senderos más turísticos, tanto por su belleza e historia, como por la posibilidad de hacerlos por tramos aparcando el coche o el autobús al comienzo de algunos de estos puntos, suelen ser «rehabilitados», aunque únicamente pensando en los senderistas.

«Hay mil caminos llenos de vericuetos en las zonas de montaña de Gran Canaria. Para que los más nerviosos puedan hacer deporte a toda velocidad, pero rodeados del clima tranquilo de la isla.

Cabildo de Gran Canaria

Si nos metemos en la página web oficial de Turismo del Cabildo de Gran Canaria, salta a la vista que no solo en la sección de ciclismo se publicita el mountain bike como una de las actividades más populares de la isla. Este deporte aparece en diferentes zonas, con eslóganes tan llamativos como el que puedes leer un poco más arriba.

Y es que da hasta risa la situación, pues las únicas señales que puedes encontrar en toda la isla referentes a las bicicletas de montaña son las de «prohibido». La última de ellas y que podrás ver en el vídeo denuncia más abajo, la más graciosa de todas.

Si accedes a la sección de senderismo, tienes infinidad de información y rutas de la mayoría de senderos de la isla, incluso con sus cartografía y archivos para descargar.

Captura de pantalla de la página web oficial de Turismo de Gran Canaria, sección naturaleza, con un ciclista de montaña y el Roque Nublo al fondo.

Si accedes a la de mountain bike, en concreto a «Adrenalina para los amantes de la mountain bike«, lo único que encuentras es publicidad barata y un poco más abajo las 7 u 8 rutas típicas en bicicleta de carretera.

¿Gran Canaria, un paraíso para la bicicleta de montaña?

Sin duda alguna lo es, pues además de los senderos señalizados y alguna que otra pista forestal, existen infinidad de senderos y caminos remotos por los que literalmente no pasa nadie, ni si quiera senderistas. Y si en los más utilizados no existe ni una señal para ciclistas, salvo las de prohibición, en estos no existe señal alguna, y tendrás que tirar de «Google Maps» o de algún guía local que te mostrará los mejores.

Para subir, normalmente la carretera es la mejor opción, salvo en tramos, pues lo escarpado del terreno te hará empujar la bici en más de un ocasión, aunque con las bicicletas eléctricas la cosa se ha suavizado algo.

Pero para bajar, descender desde 2.000 metros de altura y terminar dando la última pedalada sobre la arena de la playa para darte un chapuzón en el mar y tomarte una cerveza bien fría, no tiene precio.

El Cabildo de Gran Canaria, como en muchos otros aspectos, no es que no haga nada por ayudar y fomentar el uso de la bicicleta de montaña, un sector con miles de ciclistas/turistas cada mes, sino que pone mil y una trabas.

Tanto clubes locales como el colectivo de empresas de turismo activo de la isla han intentado ponerse de acuerdo en más de una ocasión, pero lo único que se han conseguido son más prohibiciones procedentes por parte de Medio Ambiente.

La última del Cabildo, cementar la entrada de un sendero y poner barrotes o palos de madera clavados en el suelo por los que no puede pasar ni si quiera una persona con una mochila puesta. A su lado, una señal metálica donde dice bien claro «Prohibido circular en bicicleta». Para rematar, unas escaleras cementadas en los primeros metros del sendero por si no era suficiente.

El lugar en concreto se encuentra en el sendero del Rapador, perteneciente al Parque Rural de Doramas en Valleseco.

La idea, sea de quien sea, es sin duda de juzgado de guardia. Por no poder pasar no puede ni una persona con un poco de barriga. Si ya tienen que pasar bomberos o una unidad de rescate de emergencia, camilla o incluso alguien con movilidad reducida, más vale que sepa volar.

¿Quién asesora al Cabildo de Gran Canaria?

Habiendo montado durante décadas en bicicleta por toda la isla, puedo asegurar que ni una sola vez he visto un problema, ni con senderistas, ni con ganaderos o agricultores locales, aunque si que se han escuchado multas por parte de los agentes forestales a algún ciclista por ir en bicicleta por un sendero «prohibido».

Es más, los turistas internacionales, mucho más abiertos de mente que los españoles, están acostumbrados a ver bicicletas en los senderos y saben que son un usuario más con sus derechos y obligaciones.

Aún está por ver el estudio científico de que los ciclistas de montaña erosionan el terreno, molestan a la fauna y destrozan la flora. Los ciclistas de montaña circulan por los senderos (alguno hay que se sale fuera, pero ¿quién no ha caminado por fuera de un camino alguna vez?).

Y en el caso de que se deteriore el camino, si publicitas algo, al menos ese algo debe de tener una inversión mínima, y no solo en el mantenimiento de los senderos, también en la adecuación de estos y su señalización, con el mapa de rutas, dificultades técnicas, horarios más adecuados para hacerlos, etc. No existe nada. Puro chiste.

Como digo, hay tal cantidad de senderos que muchos de estos están abandonados, ni si quiera se puede caminar por ellos, ya que hace años que nadie pasa por allí. Están abandonados a su suerte, suerte que a veces cambia cuando alguien decide limpiarlos y recuperarlos para que todo el mundo pueda volver a pasar por ellos. Ese alguien no es el Cabildo precisamente.

Si hay turistas con inversión cero en el mountain bike, con una mínima inversión (que no prohibición), sería un destino ciclista de montaña como ya son la islas de Madeira y La Palma, ahora más preocupada por salvarse de las garras del volcán.

Ofertar actividades y después poner puertas al campo, la nueva moda en Gran Canaria que lleva décadas poniendo trabas a los ciclistas de montaña.

Os dejamos con el vídeo grabado por @hector_jdm: