«El 90% de los ciclistas se dopan. No hubiese sido profesional sin doparme». 10 años de cárcel podría ser su sanción

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Imagen de archivo.

Graves acusaciones y afirmaciones las del ex-ciclista Stefan Denifl, quien fue corredor profesional con los equipos Aqua Blue Sport y IAM Cycling y a punto estuvo de fichar por el CCC en 2018, cuando se retiró definitivamente.

Denifl fue sancionado por la UCI con cuatro años de inhabilitación deportiva tras el sonado caso de doping sistematico denominado Aderlass.

Esta operación contra el dopaje se llevó acabo en los piases de Alemania y Austria, y en ella se vieron envueltos diferentes deportistas, entre esquiadores y ciclistas principalmente.

Nombres como Petacchi y Bozic, Koren o Durasek fueron salpicados por haber utilizado sustancias prohibidas.

El caso de Denifl es aún más «grave» si cabe. El ciclista reconoció haberse dopado durante los años 2014 a 2018, según él a raíz de una lesión de rodilla.

EPO y hormonas del crecimiento son algunas de las sustancias que utilizó para mejorar su rendimiento.

Se enfrenta a una pena de 10 años de cárcel

Según sus propias palabras, es consciente de que puso su vida en peligro en competición estando dopado.

También recalca que no hubiese podido firmar los contratos profesionales si no se hubiese dopado, ya que el 90% de los ciclistas profesionales lo hacen, y muchos equipos lo permiten.

Es más, afirma que no hay ningún ciclista profesional que este limpio al 100%.

En Austria, el país natal de Stefan Denifl, no solo se le está juzgando por utilizar sustancias prohibidas, también por estafar a sus patrocinadores y organizadores de eventos en los cuatro años que ha admitido haberse dopado.

Estos delitos pueden acarrear una gran multa económica, además de llevarle a prisión con una pena que puede llegar a los 10 años.