Demanda Inducida. Si quitas un carril de coches y creas un carril bici, el tráfico no aumenta

La demanda inducida aplicada a los coches y las bicicletas, establece que quitando carriles motorizados y creando carriles bici, el tráfico motorizado no aumenta.

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Las calles de nuestras ciudades llevan décadas diseñándose para que los coches tengan el mayor espacio posible. Hoy en día ese modelo está obsoleto, pero además, quitar carriles a los coches y dárselo bicicletas o peatones, no aumenta el tráfico o genera atascos según la Demanda Inducida.

La teoría de la Demanda Inducida dice qué, cuando se aumenta la oferta de un bien, este termina por ser más consumido que antes.

Aplicando dicha frase al mundo del motor, en concreto al de los coches, cuanto más se aumente el espacio para estos, más será su demanda (uso de la calzada).

Claras son las imágenes de las mega autopistas americanas, con atascos en carreteras que cuentan con más de 12 carriles de circulación.

Esas carreteras, ya atascadas cuando contaban con 2, 4 u 8 carriles, siguen atascadas cuando cuentan con doce.

El porqué, la famosa Demanda Inducida (o Demanda Latente).

Cuantos más carriles, más coches circularán por ella.

¿Qué es la Evaporación del Tráfico en infraestructuras viarias?

Crear un carril bici utilizando el espacio de coches aparcados o quitando carriles de circulación, no empeora el tráfico.

Cuesta creerlo, y cierto es que no es aplicable al 100% de los casos, pero es una realidad.

Cuantos más carriles crees, más coches circularan por la carretera.

Si se reduce el numero de carriles, la congestión no será mayor.

Los propios conductores se adaptan al tráfico, y si la carretera se congestiona, optan por otras rutas o por no coger el coche.

En el caso de los carriles bici ocurre algo muy similar.

«Tu créalos y ellos solos vendrán»

La frase, ya comúnmente conocida y comprobada, viene a decir, que sin carriles bici, los ciclistas urbanos utilizan la carretera, pero un número reducido.

Por más que les pese a los anti-carriles bici, la gran mayoría no puede, ni mucho menos quiere, circular entre coches a diario.

Cuando se crean vías ciclistas adecuadas, seguras y segregadas del tráfico, y si encima se realizan quitando carriles de circulación, el tiro no es doble, sino mucho mayor.

Un beneficio para toda la sociedad, incluidos los propios conductores. Otra cosa es que estén obcecados detrás de su volante y no puedan ver más allá.

Habrá menos coches circulando, más conductores optarán por otro medio de transporte, menos ruido, menos contaminación, menos atropellos, mas espacio para bicicleta, patinetes y peatones, mejor salud de todos los ciudadanos, y como no, más ciclistas utilizando los carriles bici.

Las calles de las grandes ciudades se han diseñado durante décadas pensando en el coche.

Para mentes acostumbradas a esto desde que nacen, es muy difícil hacerles ver que existe otra realidad.

De ahí que existan ciclistas que renieguen de los carriles bici, aunque está más que demostrado que sin ellos, la gran mayoría de ciudadanos nunca utilizaría la bicicleta para desplazarse.

La Demanda Inducida, quitando carriles de circulación de coches para crear carriles bici, no siempre funciona, pero por norma general, es la fórmula para que cada vez haya más bicicletas y menos coches en nuestras ciudades.