Crónica XXI Extreme Bardenas 2018

30

Al sureste de Navarra existen 42.500 hectáreas de un terreno árido, arcilloso y de caprichosas formas naturales que se han ido esculpiendo como consecuencia de la erosión. Tan insólita ubicación no podía pasar desapercibida para las personas amantes del deporte, la naturaleza y la aventura, así que desde hace ya 21 años, con inicio y final en la población de Arguedas, se lleva celebrando la famosísima prueba de mountain bike Extreme Bardenas.

En 2015 tuvimos la oportunidad de experimentar en primera persona la experiencia que supone correr en bici por un paraje tan peculiar y desde entonces, somos unos fans incondicionales de la prueba.

Cada año me acompaña a la Extreme Bardenas un compañero diferente y en esta ocasión he contado con la impagable compañía del famosísimo DJ y productor musical Israel Carreras, aunque lo más seguro es que lo conozcáis por su nombre de guerra “DJ Loro” y por el grupo de RAP alavés “Kódigo Norte”.

Después de un madrugón considerable, nos plantamos en Arguedas a las 07:30am. Recogimos los dorsales, saludamos a antiguas caras conocidas, a las que a día de hoy puedo llamar amigos y nos preparamos para tomar la salida.

Los 1.500 participantes nos intentamos apretar lo máximo posible en la calle que hay frente al polideportivo Miguel Indurain, aunque al final es inevitable que la gente también acceda por alguna calle perpendicular, lo que hace que pasar por el arco de salida sea algo lento y levemente comprometido.

Sin mayor percance vamos encalando y a su vez cogiendo ritmo a través de las calles de Arguedas, donde cientos de personas animan y vitorean a quienes vamos a plantarle cara al desierto.

Al igual que todos los años, solemos salir casi al final, por lo que tratamos de recuperar puestos antes de llegar al tapón que se suele formar al dejar Valtierra, pero la gran sorpresa de este año es que han trazado una alternativa muy buena que ha evitado la formación del desagradable atasco.

 

El llano va dando lugar a una pendiente que nos llevará hasta el alto del Yugo. No es que el terreno tenga ninguna complicación, pero al rodar tan rápido nos lleva a forzar la máquina más de lo deseado para una prueba de tipo maratón.

El asfalto deja lugar a la pista y ésta, al típico camino de gravilla suelta de la zona, por lo que empiezan a verse las primeras caídas.

Ves a gente caída en lugares que cuesta imaginarse cómo se ha podido producir la caída, hasta que de repente la persona que llevas delante se para en seco para mirarse los bolsillos!!!

Rápidas maniobras, rodeados de polvo y mucho ciclista hambriento de kilómetros nos obligan a incrementar la concentración y estar prevenidos ante cualquier incidente inesperado.

En 50 minutos llegamos al primero de los avituallamientos, kilómetro 28, apostado en la denominada “Cabaña de los Cazadores”, donde nos detenemos lo justo para reponer el agua del botellín.

Los siguientes kilómetros los afrontamos sin dar tregua ni ceder ante nada. A base de relevos conseguimos una velocidad sostenida de 40km/h, pero al paso por el Castildetierra, emblema de las Bardenas Reales, no nos podemos resistir y paramos para hacernos unas fotos.

Nos gusta imprimir presión a las bielas y tensar bien la cadena, pero disfrutar del entorno…nos gusta todavía más.

Suplida la necesidad de “turisteo”, volvemos a meter presión y poco a poco vamos recuperando los puestos que habíamos perdido al detenernos.

El terreno, al igual que el paisaje, se va volviendo más árido y por lo tanto el polvo es cada vez más frecuente, lo que nos obliga a ir haciendo uso de las bragas que llevábamos para evitar tragar demasiada porquería.

El sol ya se muestra en todo su esplendor, obligándonos a bajar un poco el ritmo y así evitar caer fundidos antes de tiempo. Aún así, el ritmo de pedalada es alto y con poco margen para hacer amigos.

En un par de horas llegamos al avituallamiento del Paso, situado en el kilómetro 56. Al igual que en el primero, paramos lo justo para cambiar el agua del botellín y tomar un gel. Los avituallamientos están muy bien surtidos, pero después de experiencias anteriores, procuramos no comer más de lo necesario.

El tramo que viene a continuación es auténtico polvo, lo que complica rodar rápido e incluso vemos alguna caída. Nos protegemos las vías respiratorias con las bragas y seguimos descontando kilómetros al track.

Sobre el kilómetro 65 llegamos a la “Bajada de las Yeguas”, una pendiente que siempre la afrontamos en subida. Una vez superada, la visión panorámica que hay de las Bardenas, nos obliga a parar y deleitarnos con las vistas y el espectáculo de las estelas de polvo que van levantando los diversos pelotones que serpentean por los caminos.

La mañana va pasando y Lorenzo calienta de manera bastante seria el ambiente y lo prudente es ciclar conservadores los kilómetros que nos separan de “El Plano”, punto donde se sitúa el tercero de los avituallamientos (km73).

Siempre que llego a este puesto me siento muy agradecido al grupo de fisios voluntarios que ofrecen sus servicios de manera gratuita a los participantes que lo necesiten, ya que en 2015 me devolvieron la vida.

Además de reponer agua, en este puesto tomamos algo de sandía fresca y antes de partir, nos chutamos otro gel.

Cogiendo ruedas y dando relevos nos acercamos poco a poco al momento culmen de la prueba, la subida a la Ermita del Yugo, un punto tan complicado como emocionante. La dura pendiente, aderezada por unas altas temperaturas, se compensa con los gritos de ánimo y vítores de de la gente que espera para ver pasar a sus seres queridos, amigos y familiares.

El ambiente que se respira no se puede explicar, por lo que subí la famosa cuesta grabando con una mano para tratar de transmitiros lo que vive el participante en ese punto.
Bastante emocionados por los gritos de ánimo, superamos con bastante facilidad la cuesta y nos lanzamos a por los últimos kilómetros que nos separan de la gloria.

Un final muy bonito y rápido nos permitió cubrir la 21 Extreme Bardenas 2018 en un tiempo de 4h 32m, haciendo los puestos 531 y 532 de 1.500 participantes.

Los primeros puestos en categoría masculina quedaron de la siguiente manera:

  1. Iñaki Maeztu Zapatería (3:36:11)
  2. Javier Guillorme Montori (3:37:25)
  3. Luis Moro González (3h:37:55)

En féminas, la clasificación es la siguiente:

  1. Lorena Valera Rey (4:01:05)
  2. Itziar Yarritu Losa (4:03:40)
  3. Maika Pérez Benito (4:06:47)

Las últimas personas en cruzar la meta de cada categoría fueron:

Patricia Garnica Olasagasti (6:52:07)
Jon Revilla Ocón (6:58:07)

Al poner estos tiempos, no quiero más que dejar claro lo rápido que se rodó en general, algo favorecido por un recorrido muy bien trazado y ligeramente suavizado respecto a otras ediciones.

Este nuevo trazado ha sido muy bien acogido e incluso alabado por todas las personas que tomamos parte, ya que la Extreme Bardenas es una prueba en la cual, además de vivir una auténtica experiencia de desierto, se busca el rodar muy rápido.

Desde Iberobike.com queremos felicitar a todas las personas implicadas en la prueba y reiterar nuestra adicción a la Extreme Bardenas.

¡Nos vemos en la próxima edición!