COP26, la Conferencia del coche eléctrico frente al cambio climático

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COP26, la Conferencia del coche eléctrico frente al cambio climático
El coche eléctrico no solventará ni los problemas de emisiones ni de espacio. Las ciudades seguirán siendo dueñas de la automoción.

COP26, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2021, finaliza mañana 12 de noviembre, y parece que pese al gran trabajo de muchos, las cosas seguirán como hasta ahora.

Da igual con quien hable, o la noticia que lea o que programa de televisión o radio escuche, en todos ellos se habla de una manera o de otra de la misma cosa, el coche eléctrico.

La descarbonilación del planeta, así lo llaman los «expertos», o limitar el aumento de temperatura del planeta a tan solo a 1,5 ॰C. Aunque hay más, como la eliminación del carbono o las emisiones de metano.

Los coches diésel o gasolina son el diablo, los coches eléctricos nos salvarán de la extinción

En anteriores ediciones de la COP, los principales patrocinadores fueron grandes empresas energéticas de combustibles fósiles, pero en esta última edición parece que las cosas han cambiado un poco.

Allá donde mires, el coche eléctrico está presente, y no solo el coche, cualquier otro vehículo motorizado movido por electricidad.

Pero parece que las bicicletas o el transporte público, salvo la aviación, han estado en un tercer plano en la COP26.

El plan está establecido ya hace años, solo que hace falta convencer a muchos más actores en esta película para que actúen de la forma adecuada para que el plan se pueda llevar a cabo.

Más de 40 años ofreciéndonos la libertad como seres humanos al poder poseer un flamante coche, el cual ahora se considera el diablo. Pero ellos tienen la solución al problema que han creado, y este no es más que otro problema igual pero más moderno, tan moderno que puede durar otros 30 años más.

Está claro que desplazarse de una ciudad a otra, o de una población a otra para determinadas actividades, es necesario un vehículo «privado», el cual si fuese eléctrico sería ideal.

Uno de los problemas principales del cambio del diésel y gasolina al eléctrico, vienen dado por el proceso de cambio, es decir, eliminar los actuales vehículos y crear los nuevos.

Fabricar un coche eléctrico precisa de una gran cantidad de energía, emite una gran cantidad de gases contaminantes, y precisa de materiales altamente contaminantes, como los utilizados en sus baterías.

Inversiones billonarias en el coche eléctrico para seguir vendiendo

Las grandes empresas de automoción dedican millones cada año en investigación y en tratar de mejorar los procesos de producción y reciclaje, pero su único fin no es el de emitir menos gases contaminantes, sino el de que sigas comprando un coche o dos aunque no lo necesites.

Para el neófito, quizás las bicicletas y patinetes sean el diablo, solo para deportistas y personas sin prisas, pero lo cierto, y demostrado ha quedado en varios estudios y ciudades del mundo, es que son el futuro.

Como bien comenta el experto en la materia, la solución para el fin de las emisiones contaminantes a la atmósfera del transporte de personas pasa por:

  • Caminar para los desplazamientos cortos
  • Bicicleta para desplazamientos de media distancia
  • Transporte público para largas distancias
  • Paquetería de última milla en bicicletas de carga

La industria es otro cantar, pues transportar toneladas de mercancías requiere de grandes máquinas, las cuales se esperan que en un futuro sean eléctricas o movidas por hidrogeno.

Pero hoy en día la mayor parte de la población vive en las grandes ciudades, y es aquí donde la bicicleta debe jugar un gran pepel.

Volviendo a la COP26, las empresas de automoción parecen haber puesto su gran potencial económico para patrocinarla, dejando como comentaba al comienzo, en un tercer plano a la bicicleta, el transporte público y los desplazamientos a pie.

En las ciudades ya no caben más personas, y mucho menos con un coche cada una de ellas, ni eléctrico ni a pedales.

Todos queremos el último modelo de coche eléctrico, con las baterías mas grandes posibles para no tener que parar cada 200 kilómetros a enchufarlo, y que quepan cinco o más personas, mas la bici y el equipaje.

Y esto es sencillamente porque han invertido y están invirtiendo mucho dinero en lavarnos el cerebro, no precisamente por que lo necesitemos.

Si hay muchas personas que viven, viajan, trabajan y se divierten sin tener ni si quiera carnet de conducir, ¿Porqué no podemos vivir sin tener un coche aparcado frente a nuestra casa?.