¿Cómo se lava un casco de bicicleta?

Una pequeña guía de como mantener tu casco sano.

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¿Cómo se lava un casco de bicicleta?
Lavar un casco de ciclismo o para bicicletas es muy sencillo, pero hay cosas que debemos evitar para que los materiales puedan llegar a dañar. Sigue esta pequeña guia.

En invierno, con días de barro o lluvia, para lavar un casco de bicicleta normalmente con pasarle al exterior del casco un trapo húmedo o ponerlo bajo el grifo del agua, puede valer para dejarlo como nuevo.

En esta época del año no solemos sudar tanto ni perder tantas sales, pero en verano la cosa cambia bastante.

Los cascos de ciclismo o para montar en bicicleta son un elemento fundamental, pues nos van a proteger en caso de caída y accidente.

Pero para que el casco haga su función, solo ha de estar bien colocado con sus regulaciones y no haber recibido ningún golpe con anterioridad, también sus materiales han de estar en perfectas condiciones.

Recuerda que un casco cuando recibe un golpe, normalmente pierde la mayoría de cualidades protectoras y es mejor reemplazarlo por uno nuevo.

En invierno, la media calculada podría ser de unos tres meses entre lavado y lavado, pero en verano, la recomendación es hacerlo con más frecuencia, siempre dependiendo del número de veces que salgamos a montar en bicicleta con el.

«El sudor puede afectar a los materiales de nuestro casco»

El sudor que emitimos, sobre todo por la cabeza actúa como un ácido para el material, no solo haciendo que pierdan sus propiedades, también puede llegar a deteriorarlo en casos extremos.

Si nuestro sudor es capaz de romper un manillar de aluminio como vimos en este caso, imagina un tejido o plastico.

A continuación de te dejamos unos consejos para que tu casco no pierda dichas propiedades y nos dure más.

Cómo lavar un casco de bicicleta

  1. Agua del tiempo y jabón neutro con PH medio. No utilices cualquier detergente, porque puede afectar a los materiales. El agua no debe estar caliente, pues podría despegar algunas zonas clave.
  2. Algunos cascos permiten quitar todas las almohadillas, la visera e incluso las correas. Desmontándolo te resultará más sencilla la tarea.
  3. Normalmente, los cascos suelen traer almohadillas de recambio. Sustituye las tuyas cuando veas que están empezando a deteriorarse. Puedes poner almohadillas de otros cascos o estándar que se venden por separado.
  4. Para limpiar bien las correas, que es donde más se queda la suciedad y el sudor, puedes frotarlas con un cepillo o estropajo junto con el jabón con PH neutro.
  5. Tras hacer estos sencillos pasos, debes secar todo con un trapo y dejar que el agua se evapore de correas y almohadillas sin ponerlo al sol.

Recuerda que meter tu casco en la lavadora o el lavavajillas podrían deteriorar y dañar tu casco de ciclismo.

El agua a presión, como ocurre con la bicicleta, no es buena, sobre todo si la aplicamos de cerca.

Lo mejor, si te acuerdas, cada dos o tres salidas, pasar el casco bajo el grifo sin jabón como se hace con las tablas de surf o el material que se mete al mar para que la sal no lo deterior.

Si conoces algún consejo más, puedes dejarlo en los comentarios.