Comienza la París-Niza con estrictas medidas de seguridad por el Coronavirus

112
se va a controlar al máximo las siguientes acciones para evitar los contagios y propagación del virus
Imagne de archivo Paris-Niza

Europa y la gran mayoría del mundo se prepara para una psicosis colectiva por la propagación masiva del virus Corona.

El alcance de las medidas preventivas para intentar parar la epidemia es conocido desde hace mucho tiempo, pues ha sido cuidadosamente estudiado durante décadas por expertos en la materia y autoridades, pero las consecuencias económicas y sociales que sufriremos todos, ciudadanos, empresas y gobiernos, aún está por estimar.

Pese a que se está prohibiendo cualquier «reunión» social en muchos lugares del mundo para evitar propagar el virus, aún están los que se resisten a frenar cualquier actividad comercial o profesional por el CODVID-19, pero no sin antes establecer unas duras medidas de seguridad para evitar al máximo los posibles contagios.

En Italia, donde 11.000 personas se encontraban totalmente aisladas del resto del país y del mundo, acaba de firmar otra alerta nacional que implicará extrictas medidas sanitarias y sociales para más de 16.000.000 de residentes italianos.

Desde la cancelación de cualquier evento deportivo y social, incluidas ceremonias religiosas, bodas, etc, hasta limitar el horario de bares y comercios, cierre de escuelas, centros comerciales, universidades, gimnasios, etc.

Lógicamente, las clásicas ciclistas italianas han sido suspendidas, y el Giro de Italia pende de un hilo.

Sin embargo, en el país vecino, Francia, quien también ha adoptado serias medidas para intentar controlar los infectados, la Paris-Niza ha comenzado, no sin antes advertir a todos sus participantes, tanto ciclistas como personal de carrera (organización, periodistas, autoridades, etc), de que se va a controlar al máximo las siguientes acciones para evitar los contagios y propagación del virus.

No se podrán lanzar los botes de agua a la carretera

Esta medida, ya tomada por muchas otras competiciones ciclistas, será tomada muy en serio por la organización de la París-Niza. Por ello, los corredores no solo tendrán que ir a por los botellines de agua al coche, sino que tendrán que llevar los vacíos también.

Esta medida seguramente no sea del agrado de muchos, sobre todo de los ciclistas encargados de esta gestión. Pero al ser una medida «para todos» perjudica a partes iguales.

Los ciclistas, de la carretera al autobús del equipo

Para proteger su salud, los ciclistas deberán evitar estar en contacto con el resto de la población lo máximo posible.

Es por ello que tras terminar cada etapa, deberán dirigirse a sus respectivos autobuses de equipo.

No habrá entrevistas a los ciclistas

Las típicas entrevistas antes de cada etapa, así como las ruedas de prensa tras cada jornada quedan suspendidas.

Podios en solitario y sin contacto

En las entregas de trofeo quedará prohibido el contacto directo con las diferentes autoridades y azafatas que entregan los premios, evitando los besos y apretones de manos.

Un equipo especial seguirá la caravana de carrera

Una ambulancia especializada en detectar posibles casos de Coronavirus seguirá a los ciclistas durante todas las etapas.

Todas estas medidas y alguna menos severa serán tomadas para que la carrera se desarrolle sin ningún imprevisto como sucediera hace un par de semanas en el UAE Tour.

En lo deportivo, entre los grandes favoritos a la vitoria final se encuentran el colombiano Nairo Quintana (Arkea-Samsic), quien parece que ha tenido un buen comienzo de temporada.

Peter Sagan también ha tomado la salida esta mañana, 9 años después de su última participación en la carrera, y es claro favorito a llevarse alguna de las etapas de las 8 en total con previsión de llegada sprint.

Entre los españoles, únicamente dos representantes Iván García Cortina y Pello Bilbao.