Comienza el racionamiento en los países ricos

Del petróleo se deriva todo, desde la barra de pan que compras cada día, tus vacaciones o el teléfono móvil que llevas en el bolsillo.

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Comienza el racionamiento en los países ricos
Dejar el coche aparcado en casa ya no será una opción, sino una necesidad, como la de moverse a pie, en bici, patinete o transporte público.

La cuenta atrás del modelo de vida basado en el petróleo ha comenzado.

Ahora ya no solo no hay tempo, sino que tampoco hay combustible.

Con los precios por las nubes y la escasez más que demostrada, no queda otra que reducir el consumo.

Comienza el racionamiento de petróleo en los países ricos

Y no, no solo se trata de hacer un boicot a Rusia, sino de reducir el consumo, en concreto en 2,7 millones de barriles diarios.

Aunque bienvenida sea esa reducción, si es que se consigue, es solamente un parche momentáneo de lo que está por venir.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha presentado una serie de medidas que deberán aplicar todos los países ricos para contrarrestar la falta de petróleo.

Estas son las medidas principales para reducir el consumo de petróleo diario:

  • Teletrabajo al meno tres días a la semana
  • Bajar los límites de velocidad en carretera en 10 km/h
  • Domingos sin coches en las ciudades
  • Transporte público mas barato
  • Limitar el uso del coche privado en las grandes ciudades
  • Uso compartido de los vehículos
  • Conducción más eficientes de reparto de mercancías
  • Usar trenes nocturnos en vez de aviones
  • Evitar viajes de negocios en avión
  • Fortalecer el uso de vehículos eléctricos

En plena protesta de muchos camioneros en España, el desastre se huele a kilómetros.

Sin petróleo, el mundo se para.

El mundo se para sin petróleo, sencillamente por que hemos construido todo basándonos en un modelo de algo finito, además de altamente perjudicial para la salud y el planeta.

Son miles de veces las que se ha dicho que el modelo del coche en las ciudades esta obsoleto, incluido el coche eléctrico.

Pero este modelo solo cambiará cuando nos demos cuenta de que ya no queda petróleo o no podemos pagarlo.

Las ciudades que no se hayan adaptado a otros medios de transporte, basados en caminar, bicicletas, patinetes o transporte público, están abocadas al desastre.

Las medidas planteadas por la Agencia Internacional de la Energía son solo un parche, el cual debería haberse puesto sobre la mesa hace muchos años.

Tras este primer parche, irá otro, y otro, con el único fin de disminuir el consumo, ya no solo de petróleo, el cual estará por las nubes y no será accesible para muchos, sino del consumo general.

Ahora, cuando las orejas del lobo asoman a lo lejos, es cuando comienzan las prisas.

¿Sera demasiado tarde?