Carreteras que se reparan solas y asfalto capaz de recargar baterías

195
Un-ciclista-muerto-o-herido-cada-semana-por-agujeros-en-el-asfalto

Esta es una de las noticias o uno de los avances que nos gusta leer y que no se dan muy a menudo.

Las carreteras en mal estado podrían pasar a la historia gracias a un nuevo avance tecnológico desarrollado en la Universidad Tecnológica de Delft en los Países Bajos.

El profesor Erik Schlangen, un ingeniero especialista en micro-mecanismos lleva años desarrollando y testando un nuevo tipo de asfalto con unas características asombrosas.

De todos es sabido que uno de los peligros potenciales de los ciclistas son las carreteras en mal estado. Grietas, agujeros y superficies deslizantes ahora podrán ser reparadas por si mismas para beneficio de todos.

Y de todos está muy bien dicho, pues no solo para los usuarios a ruedas de las vías viene bien este gran invento.

En concreto en Holanda, la estimación de la duración de sus carreteras antes de tener que reparadas, está comprendida entre los 7 y los 10 años, rara vez duran más tiempo.

El nuevo asfalto desarrollado por Schlangen, el cual tiene unas nuevas mircrofibras de acero solo necesita fundirse mediante una radiación de microhondas para quedarse como nuevo.

De esta manera, las carreteras no necesitarían ser re-asfaltadas, y cualquier desperfecto en las mismas podría ser reparado en cuestión de minutos.

Pero esto no es lo único. Los cálculos realizados por las autoridades Holandesas estiman que se podrían ahorrar unos 90 millones de euros en 10 años si se utiliza este nuevo material, pese a que su implementación es un 25% más cara que el estándar.

Y esto no es todo, aún hay más. Las micro fribras de acero son capaces de enviar información, tanto del estado de la carretera, como de los vehículos que circulan por ella.

Estas permitirán recargar los coches y cualquier vehículo eléctrico.

Este punto es quizás más importante que el que se reparen por si solas sin necesidad de asfaltarlas de nuevo, ya que puede ser el punto de inflexión al conocido problema de falta de estaciones de recarga de los vehículos eléctricos.

Además, de que permitiría utilizar baterías de menor tamaño, ahorrando así costes en la producción, mayores autonomías por el menor peso, y incluso autonomía infinita si solo nos movemos por este nuevo tipo de carreteras.

Desde el año 2010 se está utilizando en un tramo de autopista en Holanda, y los cálculos realizados estiman que su durabilidad podría ser del doble si son auto-reparadas cada cuatro años.

En los últimos meses se están realizando más pruebas en 12 tramos de carreteras de diferentes características, a la espera de los resultados para pasar a una producción en masa.