«Ayer aparté a un coche (conductor) de una patada»

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Los coches son los dueños de las ciudades. En España, la gran mayoría de conductores ven al ciclista urbano como un estorbo en la carretera.

No falla, no hay día que no me desplace en bicicleta y que no tenga un encontronazo con un conductor, pero lo de ayer ya fue de juzgado de guardia.

Cuando me apetece, básicamente casi a diario, me desplazo desde mi domicilio hasta la oficina en mi querida bicicleta urbana.

Un trayecto de poco más de tres kilómetros que a veces alargo cuando voy con tiempo sobrado, cogiendo rutas menos congestionadas de tráfico, algún tramo de carril bici o parando a comprar.

«No es lo mismo salir a montar en bicicleta de carretera que moverte por una ciudad como Madrid en bici»

Ya se que somos muchos, muy estresados y cabreados la mayoría, y que todo el mundo va con prisa para realizar la tarea más importante del mundo, es decir, su tarea.

Pero o el mundo se ha vuelto loco, o en España aún estamos años luz como civilización respecto a otros lugares no tan lejanos como Francia, Alemania o Bélgica, por poner algunos ejemplos.

La falta de carriles bici segregados se sustenta pintando monigotes en bici sobre la calzada.

Esto, para el neófito, significa que los coche deberían respetar a lo ciclistas, pero en la jungla de asfalto, somos los más débiles de la cadena (tras el peatón), por lo que siempre gana el más fuerte.

Desplazarte en bicicleta por una ciudad como Madrid, además de jugarte la vida en cada esquina, significa ir cabreado constantemente

La verdad es que no se como lo hacen el resto.

Primero, que no voy lento, ni saltándome las normas de circulación, ni tan si quiera metiéndome entre los coches.

Con esto quiero decir, que suelo ir a la velocidad del tráfico, ya que mi físico aún me lo permite.

Pero no llego a comprenden como consiguen hacerlo algunas personas, no habituadas a montar en bicicleta, y que van infinitamente más lentas que yo.

Si yo me encuentro conductores sin paciencia pitando detrás de mi y metiendo el morro para que me aparte y les deje vía libre en una calle marcada con un límite de 20 km/h prácticamente a diario, imagínate la vida de estos pobre ciclistas.

El conductor, no tenía hueco por donde pasar, aún así pasó, y tuve que «apartarlo» de una patada

Llámame macarra, buscabroncas o maleducado, pero si no lo aparto con la pierna me pasa por encima.

Era una calle de único sentido, con el lateral derecho repleto de coches aparcados en línea, y por donde solo cabe un vehículo circulando, salvo que te pegues muy mucho a los coches estacionados.

Nunca debes circular en bici pegado a los coches aparcados en línea. El famoso «dooring» (las puertas de los coches abriéndose sin mirar por el retrovisor o por encima del hombro) acecha.

El conductor pitó varias veces tras de mi, revolucionando el motor y metiendo el morro. Hice el gesto de «¡Qué narices quieres, no me puedo apartar a ningún lado!«.

Lo más curioso de este espécimen, es que solo faltaban unos 50 metros para una rotonda donde podía sobrepasarme sin problema. Pero tenia prisas el cagaprisas

Intento meter el morro, sin hueco para hacerlo, hasta que noté literalmente el retrovisor en mi trasero. Si me toca un poco más me voy al suelo o contra los coches aparcados.

El acto reflejo, además de hacer mis necesidades en sus fallecidos familiares (que seguramente no tengan la culpa), fue estirar la pierna y soltar tres coces en la aleta delantera.

En ese instante, cesó su empeño en rebasarme hasta llegar a la rotonda, donde aceleró gritando algo como «vetea a la p*ta acera».

Dio una vuelta a dicha rotonda para volver a increparme, pero no se acercó demasiado esta vez. Desde la distancia le hice el gesto del pulgar hacía abajo mientras escupía espuma por su boca alejándose.

No soy para nada violento, pero si no le aparto con la pierna posiblemente estaría ahora en el hospital.

¿Cómo se soluciona esto?

Con muchos años de evolución y muchas más bicicletas en las carreteras y carriles bici.

Traducido al castellano, alguien que quite de la carretera (y el carnet de la DGT correspondiente), a todos los conductores que no respetan al resto de usuarios.

Las multas se pagan y el odio al ciclista persiste. Pero la denuncia a requerimiento iré a ponerla.

Hoy vuelvo a colocar las dos cámaras de acción grabando, una delante y otra detrás de la bicicleta.