Alemania dice NO al coche eléctrico en favor de las bicicletas de carga

17
Alemania dice NO al coche eléctrico en favor de las bicicletas de carga

El cambio climático, enfermedades, la economía, la falta de espacio, los atascos, y un largo etcétera, son algunas de las causas derivadas del uso intensivo del coche privado durante décadas en las grandes ciudades.

Incluso ahora, con el ímpetu de los fabricantes automovilísticos y los gobiernos por incentivar el cambio o la compra de un coche eléctrico nuevo como salvador de todos nuestros males, ha llegado el momento de decir basta.

Ciclobrava 2020

Ya existen numerosos estudios avalados que demuestran que el coche eléctrico contamina igual o más que uno con motor de combustión, y no solo en su proceso de producción y vida útil, si no también el uso de gigantescas baterías de vida limitada.

Estas han de ser sustituidas cada cierto tiempo, además, su alimentación o recarga no es lo que digamos «ecológica», pues para su uso diario se emiten grandes cantidades de CO2, entre otros, para generar la electricidad necesaria para ser recargadas, más el reciclaje necesario de las mismas. O el desgaste de sus piezas, como frenos o neumáticos, el propio desgaste del asfalto, que también contaminan lo suyo.

Luego está el tema del espacio. Los atascos no se producen por que los coches contaminen más o menos, o sean eléctricos, híbridos o de combustión, se producen por que cada vez hay muchos más conductores y muchos más vehículos en las grandes ciudades, a la vez que muchos más habitantes.

La necesidad de crear zonas peatonales, zonas verdes o de recreo es esencial para poder tener una vida «llevadera» dentro de la gran urbe, y si se quiere una cosa, no se puede tener la otra. Así como carriles bici y vías ciclistas.

Las ventas de bicicletas de carga eléctricas ha superado en un año a la de coches eléctricos en el país del automóvil.

En Alemania, país por excelencia del motor europeo y de las grandes empresas automovilísticas, lleva varios años encontrándose en el dilema de conseguir bajar sus emisiones de CO2 sin que la economía se sienta resentida, más después de los escándalos de algunos de sus fabricantes de coches en 2016, mintiendo sobre las emisiones de muchos de se vehículos estrella.

En todo el mundo, el fuerte sector del automóvil nos está intentando meter con calzador el coche eléctrico como sea, pero también están viendo que no tienen calzadores para convencer a la gran mayoría de conductores.

Es por ello que empresas como Volkswagen ya se ha introducido de lleno en el sector de las bicicletas, en concreto en el de las bicicletas de carga eléctricas.

Para darte unos datos concreto, de la ciudad de Berlín por ejemplo, en 2018 se han vendido un total de 36.000 coches eléctricos, que no son ni de lejos las cifras previstas por los fabricantes, pero en contraposición, en la misma ciudad y en el mismo año, se han vendido nada más y nada menos que 39.000 bicicletas eléctricas de carga.

Las ventas de Ebikes han aumentado solo el 36% frente al 80 de las bicicletas de carga eléctricas

Ojo al dato, por que también existen muchas más bicicletas de carga «no eléctricas», bicicletas eléctricas normales, y bicicletas de toda la vida. Pero de un año a otro, las bicicletas de carga eléctricas han aumentado su cuota de mercado por encima del 80%, frente al tan solo el 36% de las bicicletas eléctricas normales o Ebikes.

La venta de bicicletas de carga eléctricas ha superado en un año a la de coches eléctricos en el país del automóvil.

El gobierno alemán está viendo como los ciudadanos cada vez son más conscientes del cambio climático y los problemas de salud derivados de la contaminación, y poco a poco la idea de la familia de éxito, o la persona exitosa en la vida, con su gran casa y su gran coche familiar o deportivo, se está transformando.

Esta transformación en el pensamiento individual está llegando a casos de familias que han dejado de lado su coche particular, para usar a diario la bici de carga eléctrica para todo: Ir al trabajo, a la compra, llevar a los niños al colegio o salir al cambio los fines de semana.

Estas bicicletas, normalmente de tres ruedas, están preparadas para transportar grandes cargas, incluso para llevar hasta dos y tres niños más el conductor. Y es legal, al menos en Alemania.

Tal es el cambio que se está viviendo, que algunos fabricantes de bicicletas de carga eléctrica están sacado modelos «exclusivos» con algunas mejoras respecto a los de serie, ya que algunos clientes, como ocurría con los coches, buscan algo que la bici del vecino de al lado no tenga, o que lo haga sentir especial.

Y es que la sensación de moverte por la ciudad por tus propios medios, sin atascos, sin perder tiempo, sintiendo el aire «fresco» y dando la posibilidad a los tuyos de sentir lo mismo, en vez de estar encerrado en una lata, que no solo contamina, si no que cuesta dinero mantenerla, es contagioso.

En Berlín en concreto, este gran aumento en la venta y uso de las bicis de carga eléctricas llega de la mano de una serie de subvenciones aprobadas el pasado año.

El precio de una bici de estas características puede estar entre los 2000€ y los 7000€, por lo que no son «baratas». Pero el gobierno alemán creó en 2018 una serie de ayudas para su adquisición, de 1000€ en el caso de las eléctricas y de 500€ en el caso de no serlo, a las que se les puede sumar otra ayuda si se demuestra que se va utilizar para dejar aparcado o de baja el coche de gasolina o diésel, vamos, 1500€ de ayuda si te olvidas del coche.

El coche eléctrico no es el futuro de las grandes ciudades, la bicicleta si

En 2016 tras el escándalo de las emisiones de algunos fabricantes de coches, Alemania también generó una serie de ayudas para la compra de coches eléctricos que ascendía hasta los 4000€, pero que debido al alto coste de estos, siguen sin vender lo esperado.

Para ejemplo, en un solo día desde que se anunció la subvención para la compra de bicicletas eléctricas de carga, se recibieron hasta 2000 peticiones, y en la actualidad existe una demanda superior con listas de espera.

Aunque ya estamos viendo grandes marcas del motor adentrarse en el mundo de las bicicletas eléctricas, todo este movimiento cultural de las grandes ciudades Europeas, en las que no entra ninguna de España por el momento, está generando grandes beneficios a pequeños y medianos empresarios.

Pero también a grandes multinacionales del transporte, que están comenzando a utilizar las bicicletas de carga para sus repartos diarios dentro de la ciudad, dejando de lado a las voluminosas y contaminantes furgonetas.

Y terminamos con una frase que llevamos mucho tiempo repitiendo: El coche eléctrico no es el futuro de las grandes ciudades, la bicicleta si.

ABUS Game Changer

Si quieres saber más sobre las bicicletas de carga, aquí tienes toda la información que necesitas.