68 empresas internacionales se unen para proteger las bicicletas eléctricas

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68 empresas internacionales se unen para proteger las bicicletas eléctricas
Cyrusher XF690, una bicicleta eléctrica Fat Bike de doble suspensión. - Archivo

68 empresas dedicadas al mundo de la bicicleta y 15 asociaciones del mundo del ciclismo se han reunido para abordar un tema que pende de un pequeño hilo, la legalidad de las bicicletas eléctricas.

Aunque el principal argumento de esta nueva agrupación internacional de empresas del sector del ciclismo es proteger el «estado de bicicleta» cuando se habla de ebikes (bicicletas eléctricas), para que estas sigan considerándose a efectos de legalidad como una bici tradicional, hay mucho más allá.

CONEBI, la Asociación Europea de la Bicicleta, es el impulsor de este acuerdo entre fabricantes y empresarios del mundo de la bici para impedir que las bicicletas eléctricas sobrepasen el límite, nunca mejor dicho, y pasen a considerarse ciclomotores por las autoridades de los diferentes países.

Si la normativa para las Ebikes se endurece, el mercado de la bicicleta se resentirá

Todos sabemos que las bicicletas eléctricas que se venden en Europa, si no se quiere tener que matricular, pasar ITV, sacar un seguro de responsabilidad civil, llevar casco o tener carnet de conducir, entre otros, estas deben tener una potencia inferior a 250W y no poder sobrepasar los 25 km/h de ayuda en el pedaleo (también entre otros, puedes ver la normativa actual de ebikes aquí).

Muchos son los que o por desconocimiento o por «querer más», modifican sus bicis eléctricas para que estas corran más y den más potencia, ya que los motores actuales permiten esto con leves modificaciones, algunas con tan solo conectarlas con una aplicación móvil.

También algunas tiendas y talleres de bicis han estado realizando esta práctica ilegal a petición de los clientes, por lo que el delito es aún más llamativo.

CONEBI lleva años intentando informar sobre esta práctica ilegal, la cual supone además de un riesgo para el ciclista y el resto de usuarios de la vía, ya sea en montaña con las mountain bike o en carretera/ciudad.

Algunos países ya cuentan con fuerzas del orden encargadas de localizar las bicicletas eléctricas trucadas, una tarea que se complica ya que no es ilegal circular a más de 25 km/h, sino que la ayuda del motor funcione en velocidades superiores a esta.

Otro de los puntos a estudiar son las denominadas Speed Pedelec, que aún siendo bicicletas, entran ya en la categoría de ciclomotor, al poder llegar hasta los 45 km/h, contar con gatillo o acelerador y superar los 250W de potencia.

La normativa europea no es común, y en algunos países estas están desterradas a circular únicamente por la carretera, mientras que en otros se permite su uso en vías ciclistas o carriles bici.

El marco legal está ahí, pero no es común, y tampoco fácilmente regulable. Por eso, estas 68 empresas y 15 asociaciones nacionales del mundo de la bici estarán trabajando conjuntamente para salvaguardar el estatus de las ebikes para que sigan considerandos bicicletas a efectos legales, lo que garantizará que se sigan vendiendo como churros.

Y es que como bien sabemos, si los usuarios necesitasen carnet, seguro, ITV y demás impuestos, el mercado se vería duramente resentido.