Uber se pasa a las bicicletas eléctricas

El gigante del transporte de personas a través de una aplicación móvil UBER, tras plantar cara a los taxistas, planea seguir creciendo con unas novedosas bicicletas eléctricas o E-bikes, sus coches autónomos sin conductor e incluso patinetes eléctricos.

Si el sector del taxi está que trina por la competencia desleal de las VTC como Uber o Cabify, puede que el siguiente sector a conquistar sea el del ciclismo.

Desde hace varios meses Uber ya tiene en el mercado y en la calle su sistema de alquiler de bicicletas y patinetes eléctricos denominado JUMP. Y como no podía ser de otra manera viene repleto de muchas funciones novedosas para posicionarse como primera empresa de alquiler de bicicletas en muchas ciudades del mundo, e incluso, ser la primera en adoptar estas novedosas funciones, como puede ser la recarga automática de las baterías o la distribución autónoma de estas por los puntos de interés de la ciudad sin necesidad de operarios que las transporten en camiones o furgonetas.

Una de las principales características de la App móvil de JUMP y el cerebro que posee la bici, es que pueden comunicarse en tiempo real con la nube de Uber. Por ejemplo, si la bicicleta está circulando por una carretera limitada a 20km/h el sistema automáticamente limita a la bicicleta a esta velocidad para que se cumplan las normas de circulación.

Otra de las grandes novedades son las baterías reemplazables. Uno de los quebraderos de cabeza de los sistemas de alquiler de bicicletas, a parte del mantenimiento de las mismas por vandalismo y uso indebido, son tener que recoger en diferentes puntos de la ciudad, alejados de las estaciones de carga, cada una de las bicicletas con un camión o furgoneta y distribuirlas uniformemente para que todas las estaciones de carga y alquiler posean bicicletas en todo momento, incrementando mucho los costes finales. Estas baterías serán extraíbles, siendo la manipulación y transporte de las mismas bastante mas sencillo que el de miles de bicicletas enteras, e incluso pudiendo ser recargadas por los propios usuarios, a los que Uber compensaría.

Pero sin duda alguna, una de las grandes apuestas de Uber para los próximos años son las bicicletas autónomas o sin conductor. Ya se está trabajando en un sistema en el que los operarios no serán necesarios, y las bicicletas podrán llegar por si solas tanto a los puntos de recarga, como incluso poder pedirlas como hacemos hoy en día con una aplicación móvil y que la propia bicicleta nos espere a la puerta de casa o el trabajo a la hora que deseemos. Jump ya esta disponible en multitud de ciudades de los Estados Unidos, y en Europa, Berlín ha sido la primera en apostar por el novedoso sistema, que seguramente veremos muy pronto en las grandes ciudades de nuestro país.

Como vemos, la robótica y los millones de euros de estas grandes empresas ya no son el futuro. El sector del taxi es tan solo un granito de arena de una revolución industrial y social que viviremos en los próximos 10 años, donde se espera que el 40% de los trabajos que realizan las personas hoy en día y donde estas ahora son necesarias, simplemente, desaparecerán para ser realizados por robots inteligentes.