Tráfico regala chalecos reflectantes entre los ciclistas en una campaña organizada en una Ruta Ciclista Protegida

Imagen de archivo.

Las carreteras denominadas como Rutas Ciclista Protegidas son escasas en nuestro país, aunque cada vez, con el aumento masivo del uso de la bicicleta en carretera, el número de este tipo de vías va en aumento.

Estas simplemente se caracterizan o denominan de esta manera, ya que el número de ciclistas de carretera pedaleando en bicicleta suele ser bastante alto durante todos los días del año.

Pero esto no evita accidentes a primera vista, pues un simple cartel informativo al comienzo del tramo o ruta ciclista protegida no facilita que los ciclistas sean mejor vistos.

Para concienciar y solventar esa falta de visibilidad por parte de conductores hacia los ciclistas, la Guardia Civil de Tráfico de O Grove, en Pontevedra, se colocó en la Ruta Ciclista Protegida de la carretera PO-316, entre los Concellos de Sanxenxo y O Grove, para parar a los ciclistas que montaban en bicicleta por ella y colocarles un chaleco reflectante.

Esta acción se ha llevado a cabo durante un pequeño control de una duración de una hora aproximadamente, y donde se han colocado unos 100 chalecos reflectantes a todos los ciclistas que pasaron en bicicleta por este tramo de la carretera PO-316.

No sabemos muy bien el fin, y recalcamos fin, ya que los ciclistas a los que se les puso el chaleco reflectante seguramente lo llevaron puesto hasta que terminaron su ruta y llegaron a casa, pero la verdad no creemos que la gente que sale a pedalear por carretera normalmente vaya ha hacerlo a partir de ahora con un chaleco reflectante, más en la época del año que nos encontramos donde cualquier prenda de más nos haría sudar demasiado.

Sin embargo, es una medida más para concienciar a ciclistas y conductores de vehículos a motor de la importancia de abrir bien los ojos, hacernos ver en carretera, respetar las normas de circulación y concienciar que el más frágil siempre va a ser el ciclista o el peatón.