Strava y las bicicletas eléctricas. La falta de ética ciclista que pulveriza los KOMs

Strava nació en 2009 y en muy poco tiempo revolucionó la forma de relacionarlos con la bicicleta y con el resto de ciclistas que forman la inmensa comunidad que da sentido a la aplicación Strava. En aquellos años la bicicleta eléctrica solo era visible en entornos urbanos para desplazamientos sencillos por la ciudad.

Pero las marcas ya sabían que la apuesta por las ebikes era necesaria para reflotar el mercado y ampliar las ventas. Gracias a los desarrollos tecnológicos que se han ido sucediendo tanto en baterías como en motores han posibilitado una mayor integración de las ebikes tanto en bicicletas de montaña como en bicicletas de carreteras.

En 2018 el mercado de las bicicletas eléctricas explota y las venta de ebikes se incrementan de forma solida, ya no hay marcha atrás. Toda marca que se precie debe de tener en su catálogo varios modelos de bicicletas eléctricas ya sea para montaña, carretera, gravel, paseo, urbana, Enduro o ahora ya incluso para niños.

En 2017 la mitad de las bicicletas que se vendieron en Bélgica fueron bicicletas eléctricas y esta tendencia se está replicando en el resto de países de la Unión Europea.

Con la incorporación de las ebikes a nuestros senderos y carreteras, Strava comenzó a recibir quejas de usuarios que veían datos anómalos y sospechaban que provenían de rutas realizadas en bicicletas eléctricas.

Strava integró la modalidad ebike para que los usuarios de la aplicación pudieran guardar sus rutas realizadas en bicicleta eléctrica y de esta forma no interfirieran con las rutas realizadas en bicicleta normal.

Asunto arreglado, los ciclistas podían dormir tranquilos, sus KOMs estaban a resguardo, protegidos de posibles ataques cibernéticos por parte de E-BikeHakers.

Para los que no sepan que es un KOM, es una abreviatura de «King of Mountain«, Rey o Reina de la Montaña. En Strava se crean segmentos en los que hay una lista de clasificatoria, el que hace ese segmento más rápidamente estará en el primer lugar de la clasificación, es decir obtendrá un KOM.

Esta solución propuesta por Strava no ha dado los frutos que se esperaban y las quejas han continuado, los usuarios de bicicletas eléctricas cada vez son más y no todos saben usar la aplicación y cuando graban sus rutas las hacen como si fuera una bicicleta normal o simplemente hay personas a las que les puede el ansia de obtener KOMs y hacen trampas.

Hay bastantes usuarios de la aplicación Strava como Jeff D que se han quejado directamente a la plataforma de los problemas que origina este tipo de prácticas:

¿Alguien tiene ideas de cómo controlar las rutas en bicicleta eléctrica que se cargan en Strava? He estado viendo un montón de KOM a los que ha dicho adiós recientemente. A medida que las bicicletas eléctricas se vuelven más populares, esto seguirá siendo un problema.

Strava sabe que esto es un problema, de hecho el tema de los KOMs puede ser un tema banal, pero para la comunidad ciclista que está volcada con la aplicación es una cuestión muy relevante, salen a entrenar y se esfuerzan por intentar batir los KOMs de forma legal, es otra forma de motivarse y que además funciona, por eso el problema de las bicicletas eléctricas cada vez está más expandido entre la comunidad de Strava.

Strava ha desarrollado un algoritmo que intenta analizar posibles usos fraudulentos de la aplicación y así evitar este «robo» de KOMs que tanto duelen a la comunidad ciclista, pero lo cierto es que lo tienen muy complicado. Hay situaciones fáciles de detectar porque arrojan medias sobrehumanas o solo alcanzables por profesionales, pero la gente que hace trampas es más sofisticada y lo sabe. Al ir en una bicicleta eléctrica pueden regular e ir rozando datos reales y tan solo apretar lo necesario para ganar el KOM por segundos, con lo cual es muy complicado detectar por parte del algoritmo que eso sea una trampa.

De hecho Strava ha hecho público que les es muy difícil luchar contra estos abusos, en un comentario oficial en la plataforma hemos podido leer el siguiente comentario: «Tenemos algunas funcionalidades de marcado automático que intentan detectar automáticamente datos de actividad erróneos o no válidos, pero no funciona bien en todos los casos. Esperamos mejorar esta funcionalidad en el futuro, pero no hay planes definidos en este momento.» 

Los tramposos siempre estarán ahí y está claro que hay que luchar contra ellos, pero lo importante al fin y al cabo es salir a montar en bicicleta, disfrutar de cada pedalada ya sea en grupo o en solitario. Hay que ser una persona muy triste para disfrutar de una gloria conseguida de una forma tan falsa, que además no te va a reportar ningún tipo de beneficio, tan solo estar en lo alto de una lista. ¡Bravo por ti!