Orbea Terra MyO, “Llegada y estreno” Parte II

orbea terra

Hola amigos, continúa la historia de la Orbea Terra, pero no de una cualquiera, sino de mi Orbea Terra. En caso de que no recordéis la historia que publicábamos hace unas semanas os emplazamos a hacerlo aquí. Tras cumplir con el tiempo de espera para que la marca prepare la Terra tal y como hemos decidido por fin llega la llamada esperada “Alex, tu bici ya está aquí”.

Dicho y hecho, tras la espera y la intriga del proceso nos dirigimos a Kapelmuur, recordaréis que realizamos el proceso de personalización en esta especial tienda y allí tocaba recogerla y prepararla a nuestro gusto. No suelo nunca hablar en primera persona pero esta historia lo requiere. Sí, he tenido bicicletas anteriormente que he comprado con mucha ilusión, pero la sensación de entrar en tu tienda y encontrar la bicicleta que con no pocos quebraderos de cabeza has diseñado, es especial. Cuando te paras frente a ella es complicado que en tu cara no se dibuje una sonrisa. “Vaya pasada” y es que las expectativas se han visto claramente superadas. El diseño plasmado tras la pantalla del ordenador se ha materializado y vaya de qué manera. La elección de los colores es algo muy personal, pero que queréis que os diga, está espectacular. Últimos ajustes, encintado de manillar y la bici está lista para usarla y vivirla. Porque al fin y al cabo nada mejor que montar y vivir una bicicleta. Mi Orbea Terra ya estaba lista para ello y yo deseando montarla.

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Antes de colocarle los accesorios tales como portabidones, soporte para ciclocomputador etc… Llevamos la Terra a una localización acorde con su filosofía para hacerle unas fotos para el artículo. Ya de vuelta y en casa es hora de quemar el teléfono enviando fotos a amigos y familia. El acabado de la pintura es excelente y la opción de grabar tu nombre o alguna otra inscripción en el cuadro, todo un acierto, yo no tuve duda en hacerlo. Con la bici lista solo quedaba una cosa, estrenarla y montarla. He preferido retrasar algo el artículo y no limitarme al estreno de la bici, sino a un uso más intensivo para poder explicar mis sensaciones sobre la Terra.

:: 500 kilómetros sobre la Orbea Terra

Como explicaba en el primer artículo “llego” a la Terra tras años de atracción por un concepto de bicicleta como este y tras decidir dejar (seguro que no será definitivo) la práctica del ciclismo de carretera. La Terra, como cualquier gravel bike, presenta incógnitas, no es una bici de XC, tampoco es una bici de carretera, incluso hay gente que me ha llegado a preguntar “¿para qué quieres una bici así?”. Pues bien, la Terra es mucho más que eso. Divertida, polivalente y mucho más capaz de lo que mucha gente puede llegar a imaginar. Quizá la mayor parte de ciclistas que se plantean estas dudas es porque no han probado una bici como esta. Creerme, si probáis la Terra, querréis una. El artículo no pretende ser un test, repleto de números datos y geometría. Las obvias diferencias de una bici de estas características respecto a una bicicleta de carretera son las que le dan el carácter que tiene. Y es que el trabajo sobre el cuadro es espectacular.

orbea terra

La Terra es una all rounder en mayúsculas. Sorprende lo bien que rueda en carretera, incluso con las cubiertas que monta y el desarrollo algo inferior a un compact (con el programa MyO (My Orbea) podréis elegir diferentes desarrollos), estoy convencido de que con unas cubiertas 100% de carretera es una bici que puede valer para este menester a un enorme porcentaje de usuarios de bici de carretera. Sobre pistas en buen estado es un cañón, desde el principio la comodidad y esa capacidad de absorción en terreno irregular me han dejado alucinado. Una salida 100% gravel sobre la vía verde del Valle del Eresma haciendo 110 kilómetros por pistas de arena compactada delatan la capacidad de la Orbea Terra para volar bajo, seguro y cómodo en este tipo de terrenos. Quizá esto sea obvio y muchos penséis que fuera de este terreno no es una bici con mucho más recorrido. Si bien es cierto que es una bici mucho más técnica (ahí reside también gran parte de su diversión) con la Terra he subido (ojo y bajado) el Valle de la Fuenfría en Cercedilla (Madrid) o rodado kilómetros por salidas que realizo habitualmente con mi bici de XC con unas aptitudes sobresalientes. En terreno más irregular pide estar más atento y anticipar, te hace tener la cabeza más activa, pero personalmente no veo esto como un inconveniente, diversión pura. El grupo funciona suave y el tacto y potencia de los discos es una pasada. Es un tipo de ciclismo que no puedo más que aconsejar. Se me ocurren infinitos usos para una bici con la calidad y filosofía de la Orbea Terra. Desde usuarios más cañeros, cicloviajeros, aficionados al barro y al ciclocross. Vengas de la disciplina que vengas, seguro que la Terra se adapta a tus necesidades y no te deja indiferente. Si os pica el gusanillo y la probáis no os la vais a quitar de la cabeza.

Orbea Terra

Por mi parte solo queda seguir con lo que estoy haciendo, vivir mi Orbea Terra. Si veis esta azulita no dudéis en saludar y si tenéis alguna duda sobre ella encantado podemos charlar.

Agradecimientos: OrbeaKapelmuur