Lluvia de criticas a Nairo Quintana en el Tour de Francia, Movistar ¿Team?

Nairo Quintana en la contrarreloj de Pau en el Tour de Francia 2019

El Tour de Francia es la gran vuelta ciclista en bicicleta de carretera por excelencia, el escaparate donde todos los equipos desean brillar para justificar todo el esfuerzo y dedicación aportada por todas las partes que integran y consolidan a una formación de élite como es por ejemplo el equipo ciclista Movistar Team.

«Nairo no estaba bien, cosa que no sabíamos porque no ha dicho nada»

Alejandro Valverde en el Tourmalet

Cuando un equipo llega a una gran cita como el Tour de Francia, lucha y hace lo indecible por conseguir resultados, trabajando de forma conjunta sin mostrar ni una grieta de unidad, puede que reciba criticas sino se consiguen los resultados esperados, pero serán fácilmente contestables y justificables. Los ciclistas no son máquinas de precisión, ni el Tour de Francia es un vídeojuego, por eso el ciclismo es algo tan grande.

El problema es cuando comienzan a detectarse o al menos percibirse detalles que pueden alertan de problemas estructurales que afectan a la propia esencia del termino «equipo», y esto es algo que al aficionado al ciclismo puede haber percibido al ver las dos últimas etapas del Movistar Team en el Tour de Francia.

Antes de que comenzara el Tour de Francia 2019 se pudieron intuir las primeras disensiones dentro del equipo, Nairo quería a unos corredores a su lado que no fueron convocados, y de nuevo surgía la polémica del liderato entre Mikel Landa y el propio Nairo Quintana ¿Quién seria el líder del Movistar Team?.

Esta es la parte que se conoce y es pública, el tema es que habrá de puertas para dentro, el clima del equipo y el comportamiento y trato entre los propios corredores y el cuerpo técnico, que es vital para poder trabajar de forma armónica, y pese a que a un profesional se le presupone que está por encima de esto, la realidad es que cuando se trabaja con personas el ambiente laboral es fundamental, sobretodo cuando se trata de llegar al límite físico y mental del cuerpo humano.

En la etapa de Tourmalet el equipo Movistar trabajó duro para poner la carrera lo más exigente posible y poder dinamitar el liderazgo del francés Julian Alaphilippe, tanto endurecieron la marcha que Nairo Quintana no pudo seguir su ritmo y se quedó descolgado.

Lo más sorprendente es que no avisó de esta situación al equipo, no dijo en ningún momento que levantaran el pie porque no podía seguir. Esta falta de comunicación ya hizo poner a la prensa y redes sociales el foco sobre el corredor colombiano y su actual equipo el Movistar Team.

Algo no va bien, y las palabras de Alejandro Valverde en la meta del Tourmalet no son nada alentadoras, toda la «tostada» se la deja a Nairo Quintana, un síntoma más de las grietas que se intuyen en el equipo «Hemos llevado el mando de la carrera y lo hemos intentado, pero Nairo no estaba bien, cosa que no sabíamos porque no ha dicho nada. No sé qué ha pasado, preguntárselo a él ahora cuando venga»

Según argumenta el propio Nairo Quintana no avisó por radio de su salida de punto porque no quería fastidiar a Mikel Landa que iba fuerte y tenía posibilidades «No avisé porque Landa iba fuerte y a mí no me gustaría que me jodieran mi momento».

El caso es que Nairo perdió tiempo, se alejó de la general con más de siete minutos perdidos.

El Movistar Team planificó una jornada estratégica para el día siguiente, corredores en la fuga para poder ayudar a Mikel Landa a remontar cuando este lanzará su ataque. Todo salió de libro, Mikel atacó, abrió hueco y enlazó con Marc soler y Andrey Amador que lanzaron a Mikel hasta el último puerto de la jornada donde ya se encontraba Nairo Quintana.

La estrategia del Movistar Team estaba saliendo bordada, tan solo faltaba que Nairo levantaría el pie para respirar y poder ayudar aunque fuese unos metros a Mikel Landa, pero esto nunca pasó.

Nairo recibió a Landa en la cola del grupo y este como una exhalación paso a la cabeza, no hubo ni tan siquiera un cruce de miradas, cada uno tenia claro que estaba a su propia guerra. Uno por subir puestos en la general y el otro por intentar mantenerse en el grupo en el que iba.

A partir de aquí tanto comentaristas, como periódicos, webs especializadas y las propias redes sociales comenzaron a cuestionar la implicación de Nairo Quintana con su actual equipo o simplemente reabrieron un debate que lleva tiempo coleando.

Esto no ha sentado nada bien en Colombia, los medios de comunicación afines a Nairo Quintana sienten que desde España se esta criticando al ciclista colombiano de forma gratuita. Quizás unos y otros estemos un poco cegados al mirar estos acontecimientos con las banderas por gafas.

Por todos es ya sabido que Nairo Quintana llevará el año que viene el maillot del equipo francés Arkea-Samsic y es posible que su cabeza este más allí que en su actual equipo.

Pero cuando se habla de un EQUIPO, se habla de un todo y las realidades no siempre son blancas y negras, también habría que saber que se ha estado fraguando dentro del equipo en todos estos años, como se han gestionado los personalismos, liderazgos y egos de cada uno.

Gestionar tantos lideres dentro de una misma organización no es fácil y puede que el problema no este en los propios ciclistas, sino en los que gestionan el equipo que no han sido capaces de ver el problema que se estaba gestando en sus propias filas, ni mucho menos ponerle solución a tiempo.

A veces las imágenes son engañosas y cuando no se cuenta con la información suficiente es probable que al señalar con el dedo acusador sobre un solo integrante de el equipo, estemos cayendo en el error de pensar que un equipo solo debe gestionarse desde la victoria. El equipo debe estar articulado para responder ante la adversidad, reponerse del fracaso y de forma conjunta dar respuesta a las dudas generadas y esa es la labor de un líder. Pero si en lugar de uno tienes tres lideres ¿cómo se gestionas eso en pleno Tour de Francia?. A esa pregunta deberá contestar la dirección del equipo.