La movilidad en las ciudades. El coche eléctrico no es el futuro, las bicicletas si.

En las ciudad no hay sitio para todos. Coches o bicicletas.

bicicleta electrica

Las ciudades comienzan a vetar el paso a los coches de combustión y promueven e incluso se incentiva el uso del coche eléctrico para acceder a ellas. Pero el futuro de la movilidad pasa inexorablemente por el uso de la bicicleta y otras alternativas más ecológicas y prácticas.

El modelo de ciudad-coche del siglo XX está caduco. En ese modelo nos vendían las bondades del coche utilitario que además si era diésel mejor, seguro que en tu cabeza aun esta ese eslogan de Citröen, “diesel gustazo”. Este modelos nos llevó a una reducción importante de espacios públicos como son calles y plazas a favor del espacio para coches. Además con una mejora de la adquisición económica de las familias, se pasó en poco tiempo de tener un único vehículo a tener como poco dos, es decir en poco tiempo se triplicó el parqué de coches.


«Barcelona prácticamente ha duplicado el número de carriles bici desde 2015. «

Este incremento del uso y del espacio destinado a los coches va de la mano de las alertas cada vez más sonoras y palpables sobre el cambio climático. Poco a poco se va agudizando su impacto y cada vez es más difícil darle la espalda, holanda ya a anunciado que en 2030 dejará de matricular coches diésel, diez años antes que lo que está planificado en España. Pero los problemas ambientales van de la mano de los económicos, de hecho el Banco de España ha hecho una advertencia muy seria sobre los riesgos de solvencia económica que van a sufrir las entidades financieras por culpa del cambio climático. Si el cambio climático toca el bolsillo de los grandes, es lo que hará que todo se acelere.

Ahora toca promocionar el coche eléctrico, con sus bonificaciones, exenciones etc. Pero en las ciudades el espacio es limitado, cuando se reduzcan los costes de producción y el coche eléctrico se generalice (es decir en pocos años), la congestión del tráfico será exactamente la misma, no se habrá evolucionado absolutamente nada.

En Bélgica la mitad de las bicicletas que se venden ahora mismo son eléctricas, pero además el gobierno quiere incrementar las ventas de bicicletas reduciendo el actual IVA de las bicis del 21% al 6%.

La idea de desterrar el coche del centro de las ciudades ha comenzado a calar y lo que al principio parecía una locura se ha visto como una alternativa sostenible en todos los aspectos, tanto ambientales como económicos, pese a quien le pese.

Un reciente estudio sobre el cierre de Madrid Central elaborado por el BBVA y el Ayuntamiento de Madrid ha dado como resultado que gracias al ofrecer más espacio a favor de los peatones y quitárselo a los coches ha producido un incremento del gasto en las compras del 9,5%. En este mismo periodo en el que se cerró el tráfico en el centro de Madrid, se produjo además del incremento de las compras, una reducción considerable del Óxido de Nitrógeno en un 38% y de Dióxido de Carbono en un 14,2%.

La forma de moverse por las ciudades está cambiando, los coches utilitarios quedarán relegados para desplazamientos de medio y largo recorrido en favor del transporte público y de las bicicletas, sobretodo de las bicicletas eléctricas. En Bélgica la mitad de las bicicletas que se venden ahora mismo son eléctricas, pero además el gobierno quiere incrementar las ventas de bicicletas reduciendo el actual IVA de las bicis del 21% al 6%.

El mercado de las E-bikes está sufriendo una auténtica revolución, concretamente en el sector de las bicicletas plegables eléctricas, que ofrecen una solución muy práctica para el desplazamiento diario de casa al trabajo. Podemos encontrar ya bicicletas plegables eléctricas con una autonomía de 80 km que nos permiten desplazarnos por la ciudad a una velocidad de 25 km/h sin sudar y volver a tenerlas cargadas en menos de 4 horas. Además las bicicletas plegables también pueden ir con nosotros en los medios de transporte públicos convencionales, como es el autobús y el metro, lo que posibilita una intermodalidad en el desplazamiento urbano que hace de las bicicletas plegables sean imbatibles con cualquier sistema de transporte.

Además cada vez se invierte más en infraestructura ciclista, aparcabicis, vías ciclistas, carriles compartidos etc. Por ejemplo la ciudad de Barcelona prácticamente ha duplicado el número de carriles bici desde 2015.

Pero no solo la bicicleta privada va ganando terreno en las ciudades, las bicicletas de alquiler van floreciendo en todos los entornos urbanos, no hay ciudad que se precie que no disponga de un sistema de alquiler de bicicletas.

La bicicleta es el presente y futuro, simplemente le hace falta un empujón serio con políticas valientes que nos pongan a la cabeza de Europa en lo que a movilidad sostenible se refiere.